Por Renata Battione
La cirujana plástica Gimena de los Ríos habla sobre la importancia de la medicina preventiva y del equilibrio hormonal para un envejecimiento saludable
Por Renata Battione
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáGimena de los Ríos es una cirujana plástica que trabaja con un enfoque integral orientado a la medicina regenerativa y al equilibrio hormonal. A lo largo de su carrera, su interés por comprender por qué ciertos tratamientos funcionan de manera diferente en cada paciente la llevó a indagar en el “escenario biológico” donde interactúan estos procedimientos, y a descubrir el rol central del sistema hormonal en el envejecimiento saludable.
En entrevista con Renata Battione, comparte su mirada sobre la menopausia, el envejecimiento y la importancia de una medicina preventiva centrada en la persona, con herramientas como la nutrición, la suplementación y la modulación hormonal personalizada.
¿Qué te llevó a indagar en la medicina regenerativa y el balance hormonal?
Uno empieza algo y no sabe dónde va a terminar, y fue así. En mi formación como cirujana plástica y proveedora de recursos, me he enfocado en resolver problemas en lo referente al envejecimiento facial. Por ejemplo, nosotros trabajamos mucho con lo que es bioestimulación, es decir, aquellos procedimientos o productos que están orientados a estimular la síntesis de colágeno, la formación de colágeno en las pieles. Pero en el camino he observado por qué algunos bioestimuladores funcionan maravillosamente en unas pieles, en otras no tanto y, en algunas generan reacciones inflamatorias que requieren de un tratamiento especial. Me fui dando cuenta de que la elección y el quid de la cuestión no estaba en el producto en sí, sino en el escenario biológico en donde interactúan estos productos, sean de la industria, sintéticos o autólogos, es decir, de uno mismo.
¿Por qué es tan importante el balance hormonal?
No hay longevidad saludable sin un correcto balance hormonal. Es decir, tener las hormonas en balance, en armonía, lo que nosotros llamamos la sinfonía esteroidea. Se trata de una familia de hormonas que se llaman esteroideas de apellido porque derivan de una molécula que es el colesterol. Esas hormonas están interconectadas, y deben estar interconectadas, pero en la correcta proporción y en el correcto balance. Las hormonas no son buenas ni malas, dependen del escenario biológico en el que ellas estén danzando.
Es eso a lo que tenemos que apuntar y lo que tenemos que medir antes de emprender una modulación hormonal. A medida que envejecemos, se da un deterioro funcional y estructural de todos los órganos y sistemas, pero principalmente lo que sucede es que hay un franco deterioro en los sistemas inmunológico y endócrino-metabólico, y es eso lo que determina si ese envejecimiento va a ser más o menos acelerado.
¿Cómo se hace un chequeo de balance hormonal?
El envejecimiento en la menopausia nos atraviesa a todas, no zafamos. La menopausia, como todas sabemos, es un diagnóstico retrospectivo, a un año de que tenés tu última menstruación, pero todo este desbalance comienza antes y hay signos y síntomas que habitualmente ignoramos y que es fundamental corregir.
¿Por ejemplo?
Alteraciones del sueño, del carácter, la piel o la caída del cabello. En la menopausia predominan las hormonas que aceleran el envejecimiento y, por eso, es fundamental volver a balancearlas
¿Por qué?
Porque vivir más y mejor no es una coincidencia, es una opción y creo que no debemos transcurrir el climaterio y la menopausia con síntomas molestos y, fundamentalmente, con un mayor riesgo a enfermar. Ese deterioro del envejecimiento nos coloca y nos acerca a enfermedades crónicas de la vejez, como la diabetes, el deterioro cognitivo, la osteoporosis, fracturas y cáncer.
Deberíamos considerar la menopausia como la oportunidad para tomar el control de nuestra salud y poder decidir si queremos un envejecimiento en senescencia, que es el proceso normal por el cual envejecemos los seres humanos, o en senilidad, en la enfermedad.
Se trata de medicina preventiva, ya que todo lo que contás, de alguna u otra forma lo podemos prevenir.
Absolutamente. En la medicina actual, los médicos ya no somos el centro de las relaciones médico-paciente, ni del acto médico, sino que ahora el foco está y debe estar en el paciente. La persona tiene que ser la gestora y la responsable de su propia salud. Ahí está la cuestión porque todos conocemos la herencia y las enfermedades genéticas, pero en el envejecimiento la herencia tiene un pequeño porcentaje, así como en las enfermedades. Entonces, la herencia no es sentencia. Podemos hacer muchísimo por nuestra salud preventiva cambiando de estilo de vida, teniendo una nutrición adecuada y una correcta suplementación, guiada, por supuesto, con un médico y un especialista. Para poder establecer un programa de modulación hormonal preventivo, y en este nuevo paradigma, hay dos pilares importantísimos: la nutrición y la suplementación.
¿En qué consiste tu programa Femtech?
Es un trabajo en equipo, ya que tengo la bendición de trabajar con amigas. Se trata de un diagnóstico hormonal-nutricional haciendo énfasis en ese escenario biológico del que hablamos, de dónde va a interactuar esta familia hormonal. El metabolismo y la gestión de nuestra energía está dominada por cortisol e insulina, en primera instancia, hormonas tiroideas y, allá abajo pero no menos importante, por las hormonas sexuales que tanto necesitamos. Pero si en ese sistema biológico tú ingresas con una intervención hormonal directamente sin evaluar qué va a suceder con esa hormona en ese escenario biológico particular y distinto como somos todas y todos, porque también funciona para los hombres, es necesario saber en qué las va a transformar tu cuerpo.