La decisión se conoció este martes 21 de abril. Trump anunció que mantendrá suspendidos los ataques hasta que Irán presente una propuesta concreta para avanzar en un acuerdo. La tregua original, pactada el 7 de abril, vencía en las próximas horas.
El presidente de Estados Unidos extendió la tregua con Irán para dar tiempo a negociar, mientras el conflicto se concentra en el bloqueo en esa zona marítima
La decisión se conoció este martes 21 de abril. Trump anunció que mantendrá suspendidos los ataques hasta que Irán presente una propuesta concreta para avanzar en un acuerdo. La tregua original, pactada el 7 de abril, vencía en las próximas horas.
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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl mandatario explicó que la prórroga responde, en parte, a gestiones de Pakistán. Según dijo en una publicación en Truth Social, tanto el jefe del Ejército, Asim Munir, como el primer ministro Shehbaz Sharif pidieron dar más tiempo para que Teherán ordene su posición interna y llegue con una propuesta unificada.
El argumento de Washington es que el gobierno iraní está dividido. En ese contexto, la Casa Blanca opta por esperar antes de retomar una ofensiva militar que ya había dejado señales de escalada.
La decisión marca un giro respecto a lo que el propio Trump había dicho días atrás, cuando aseguraba que no pensaba extender el plazo.
Mientras la tregua sigue en pie, el conflicto se concentra en el estrecho de Ormuz. Se trata de un paso central para el comercio mundial de petróleo y gas. El bloqueo naval impuesto por Estados Unidos se volvió el principal obstáculo para avanzar.
El embajador iraní ante la ONU, Amir-Saeid Iravani, fue directo: no habrá nuevas negociaciones si no se levanta esa medida. “En cuanto rompan este bloqueo, creemos que habrá otra ronda”, dijo en Nueva York.
Teherán considera que el bloqueo viola el alto el fuego. También sostiene que es, en los hechos, una forma de agresión. Desde Washington, en cambio, se deja entrever que podría revisarse si hay avances concretos en la negociación.
La posibilidad de que el próximo encuentro sea en Islamabad aparece como señal de que hay canales abiertos, aunque frágiles.
Las declaraciones públicas muestran dos lecturas opuestas. Irán insiste en que no inició el conflicto y acusa a Estados Unidos de provocarlo. Al mismo tiempo, advierte que está dispuesto a responder si la situación escala.
Del lado iraní también hay sospechas sobre la intención de la tregua. Un asesor cercano al Parlamento, vinculado al negociador principal, dijo que la extensión del alto el fuego puede ser una maniobra para preparar un ataque sorpresa.
Ese tipo de mensajes complica el clima. Aunque hay señales de negociación, la desconfianza sigue siendo alta y cada gesto se interpreta como parte de una estrategia mayor.
En ese escenario, el margen para errores es bajo. Cualquier movimiento en falso puede romper el equilibrio actual.
Mientras se discute el frente externo, crecen las denuncias sobre lo que ocurre dentro de Irán. La ONG Iran Human Rights alertó por un aumento de arrestos y ejecuciones desde el inicio del conflicto.
Según sus datos, al menos 3.646 personas fueron detenidas, muchas acusadas de espionaje o de compartir información sensible. También se registraron restricciones severas en el acceso a internet, con apagones prolongados.
La organización pide que la situación de los presos políticos sea parte de cualquier acuerdo. Reclama su liberación inmediata como condición básica para avanzar.
El tema suma otra capa a una negociación ya compleja. No solo se discute seguridad o comercio, también derechos humanos en un contexto de guerra y tensión permanente.
FUENTE:FRANCE24