¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

Alejandra Gala, de graduarse en Berklee a tocar con Shakira

Recién llegada de Boston, donde egresó de la principal escuela de jazz del mundo y grabó su primer disco, la trompetista uruguaya Alejandra Gala integró el cuarteto de vientos que tocó con la estrella colombiana

Mientras comenzaba a sonar Chantaje, con Shakira cantando desde camarines, una cuerda de vientos completamente uruguaya subió al gran escenario y se situó en el ala derecha. La colombiana terminó su breve making off, con uno de sus mil cambios de vestuario proyectado en la gigantesca pantalla, y volvió a escena, ya con la sección de bronces soplando a pleno. La encargada de armar el cuarteto fue la trompetista uruguaya Alejandra Gala, quien además de tocar, pudo expresar su alegría bailando en el escenario, en los instantes previos a comenzar a tocar. Junto a ella estuvieron Miguel Leal en la otra trompeta, Benjamín Barreiro en saxofón y Guillermo Olivera en trombón.

Pero ¿quién es Alejandra Gala? La respuesta estaba en la agenda de Galería, pues la entrevista tuvo lugar unos pocos días antes de la llegada de Shakira. Solo que en ese momento no estaba concretada la participación de los cuatro uruguayos en el show. El motivo de la charla era dar a conocer a esta trompetista y guitarrista montevideana de 36 años, con pasado como nadadora y artista de circo, que luego de formarse en el reconocido Berklee College of Music, de Boston, la escuela de jazz más prestigiosa del mundo, inició su carrera en Estados Unidos.

Gala se convirtió, en 2023, en la primera uruguaya admitida para la maestría en el Global Jazz Institute de Berklee, que concluyó en 2024. Su tesis para graduarse fue la grabación de un EP de seis temas en el que fusiona el jazz con el candombe, y que será publicado próximamente por un sello independiente de Brooklyn. Tras vivir durante los últimos tres años en Estados Unidos, donde puso en marcha varios proyectos musicales e incursionó también en el activismo por la igualdad de género en la escena musical, Gala volvió a Uruguay con su pareja, el saxofonista Benjamín Barreiro, pues están esperando su primer hijo. En los últimos días, una de sus grabaciones fue reconocida por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) en el Premio Nacional de Música.

En la entrevista, Gala contó su historia y compartió sus planes, que incluyen volver a Estados Unidos a mediados del año próximo, para hacer la temporada musical en el verano boreal. Nadie habló de Shakira. La conversación transcurrió a miles de kilómetros de la autora de Pies descalzos. La entrevistada mantuvo ese asunto en total reserva. Pero en medio de la edición, la trompetista recibió la confirmación de que participaría en el megaconcierto en el Centenario. De inmediato convocó a los otros tres músicos y en 24 horas ensayaron las tres canciones que les fueron encargadas: la mencionada Chantaje, Addicted To You y Loca. Ah, y le avisó a Galería: “Solo quería comentarte que hoy se confirmó que mañana toco tres temas con Shakira”, anunció en un breve audio de WhatsApp, y pasó el resto del día ensayando. Finalmente, las dos últimas quedaron fuera de la lista montevideana de la barranquillera y la performance se concentró en el tema salsero que en su versión original Shakira canta con Maluma.

Alejandra Gala - trompetista Shakira

La novedad ameritó la obvia pregunta adicional, que Gala respondió el viernes 5, en otro extenso audio: “¡Fue alucinante, estuvo increíble, adrenalina al mil por ciento!”, exclamó. Y se explayó: “Fue subirnos a una montaña rusa durante dos días seguidos, como surfear una ola gigante”. Contó que había sido contactada por la productora del concierto (AM) varios días antes, pero que la confirmación llegó un día antes del concierto. “Fue de un día para el otro. El martes me pasaron la música y empezamos a ensayar. Había que tenerlo de memoria, no podíamos usar iPad ni partitura. Entonces estuvimos horas escuchando, tocando y memorizando. A mí me gusta hacer ejercicios de visualización, imaginarme cómo va a ser, cómo podés prepararte para lo que sea, pero esta vez el shock fue inevitable. Cantar frente a toda una pared de gente en el estadio es inimaginable. Toda esa energía de 50.000 personas sumado a estar ahí con una artista como Shakira al lado. Eso nos generó mucha emoción. Antes de subirme yo estaba ahí atrás de escena, respirando, tratando de mantenerme en foco, de concentrarme en mí; uno tiene que estar concentrado en tocar, en performar. No podés estar pendiente de todo lo que pasa, no podés irte para afuera, tenés que cuidar eso, quedarte en vos misma. Ese fue el mayor desafío. Estuvo alucinante pararnos ahí un momento antes de subir, respirar y haber logrado contrarrestar esas energías que circulaban ahí arriba. Se dio una especie de disociación medio loca entre estar enfocada en ‘estoy acá y estoy tocando’, y abrir los ojos y ver dónde estábamos realmente. Tener la oportunidad de compartir el escenario con Shakira fue maravilloso y compartirlo con Benji, Miguel y con Guille estuvo increíble”.

Pese a la cercanía física, la única interacción de Gala y sus tres compañeros con la colombiana fue musical. “No hubo oportunidad de conectar con ella”, respondió. “A nivel personal fue inaccesible y tampoco tuvimos mucha interacción con la banda. Algo en la prueba de sonido con el director musical y después cuando subimos las dos noches hubo miradas buena onda, pero ellos también tenían su lugar en el escenario y nosotros estábamos en otro lado. Es una megaproducción, es algo tan gigante que vos te sumás como un engranaje más en esa máquina”. Así concluyó su relato la instrumentista: “Adrenalina, concentración, respirar y disfrutar. Ese es el resumen”.

La natación, el circo y la música

Ahora sí, pasó Shakira y podemos volver a la entrevista original. Antes de dedicarse a la música Alejandra Gala fue nadadora y se especializó en nado sincronizado. Llegó a competir a nivel sudamericano en la selección uruguaya de la especialidad. Ese saber le permitiría tiempo después financiar su formación musical en Buenos Aires, trabajando como guardavidas en las playas uruguayas durante los veranos.

La trompetista dice que pasar del nado sincronizado a la música significó una transición de la rigidez a la improvisación. Describe al detalle las semejanzas y también las diferencias entre el deporte y el arte. Inició su vínculo con la música en su adolescencia, de la mano de la guitarra, el instrumento iniciático por antonomasia en Uruguay. Poco después de terminar el liceo se unió a la compañía de circo El Picadero, grupo de referencia en la escena circense uruguaya. Allí aprendió y entrenó el músculo del oficio musical: la espiral de crear, ensayar e interpretar la guitarra en vivo. Y considera a Patricia Dalmás, la fundadora de El Picadero, como una de sus grandes mentoras.

Alejandra Gala MAU_8363

Alejandra cursó varios años en la Escuela Universitaria de Música, donde transitó una formación musical teórica y profundizó sus estudios de guitarra. Recién empezó a tocar la trompeta a los 25 años, después de una estadía en Cuba que incluyó una intensa formación teórica y práctica.

Al volver decidió cursar la Licenciatura en Jazz en el Conservatorio Manuel de Falla, en Buenos Aires, en la que se especializó en el instrumento de Louis Armstrong y Miles Davis (dos de los maestros de la trompeta que menciona entre sus grandes referencias). Para financiarse, apeló a su dominio acuático: hizo el curso de guardavidas y trabajó varios veranos en las playas de Maldonado y con ese dinero cubría su año de estudios en la vecina orilla. En ese tiempo integró la banda Croupier Funk, fuerte animadora de la escena musical joven de la década de 2010.

Después de graduarse en Buenos Aires, Gala dio el salto mayor y logró entrar al Berklee College of Music, la escuela de jazz con más reputación en el mundo. Allí hizo el curso del Instituto Global Jazz y se formó también en el Instituto Jazz and Gender Justice, dedicado a la temática de la perspectiva de género en la escena musical.

Ese instituto de Berklee es dirigido por el reconocido pianista panameño Danilo Pérez, un referente de su instrumento a escala mundial. En ese programa en el que fue elegida solo ingresan cada año 20 músicos de todo el mundo, que trabajan en modalidad de “residencia colaborativa”, con docentes de alto pedigrí en el mundo del jazz, como el saxofonista Joe Lovano, el bajista John Patitucci, la pianista Kris Davis y el trompetista Nicholas Payton.

Alejandra Gala 2

En Boston formó parte de la banda Mestizas, junto con su hermana, la bajista Patricia Ligia, también vinculada al jazz, y otras músicas de España y Colombia. Con la banda se ha presentado en diversas salas y clubes a lo largo de Nueva Inglaterra (con epicentro en Boston). Con frecuencia también han actuado como contratadas en fiestas privadas, modalidad de la que no reniega porque le permite vivir de la música y también le da mucho tiempo para practicar y adquirir experiencia y versatilidad: “En las fiestas podés arriesgar y experimentar mucho, son un espacio muy bueno para que una banda y un artista se foguee, se aprende mucho”.

Bajó del árbol un álbum

Tanto en este grupo como en su proyecto solista, plasmado en el EP titulado Bajó del árbol un tambor (grabado entre Berklee y un estudio montevideano) Gala destila y expresa su sensibilidad musical, que combina las raíces afro de la música uruguaya con la vanguardia del jazz contemporáneo y su mezcla experimental con estilos como la electrónica. En todo momento describe su experiencia reciente estudiando jazz en Boston enfocándose en la transformación cultural desde una perspectiva de género y antirracismo. “¿Cómo sonaría el jazz sin el patriarcado?”, se pregunta varias veces durante la charla, y menciona los desafíos que enfrentan las mujeres en la escena musical. “Las desigualdades de género que podemos apreciar en la música uruguaya y latinoamericana también están presentes en las ciudades de Estados Unidos que he conocido. Es una realidad que vivimos especialmente las instrumentistas”.

En el álbum que grabó como tesis de maestría, producido por Benjamín Barreiro, participan una docena de músicos de diversos orígenes, entre ellos, un saxofonista estadounidense (Noah Preminger), un contrabajista peruano (Arturo Valdés) y una cuerda de tambores uruguaya, que grabó en Uruguay, compuesta por Federico Blois, Romina Nieto y Julia Urruzola. También están las uruguayas Ximena Bouso (piano), Paloma Casano (coros y flauta), Patricia Ligia y Estefanía Núñez en coros.

Gala sostiene que su búsqueda como compositora la ha llevado a explorar en las tradiciones musicales uruguayas. En esa indagación eligió el nombre del álbum a raíz de un conocido poema de Humberto Megget, Bajó del árbol un tambor, musicalizado para candombe por Washington Carrasco, e interpretado por Lágrima Ríos. Bajó del árbol un tambor / Y a la danza enamoró / Y la danza bailó tierra / bailó aguas, bailó tiempos / Bailó tiempos, tantos tiempos / Que al tambor, dicen, cansó.

Alejandra Gala MAU_8292

El disco es mayormente instrumental, pero incluye varios pasajes de canto coral. Una de sus composiciones, Candométric, acaba de obtener el segundo lugar en los Premios Nacionales de Música, otorgados por el MEC, en la categoría Candombe. La pieza se inspira en las intérpretes femeninas y cuestiona los estereotipos de género en el candombe. “Hasta hace muy poco tiempo eran contadas las mujeres que tocaban el tambor en las comparsas. La mujer tenía relegado su lugar al baile, pero poco a poco ha ido haciéndose un lugar en el toque del tambor”. Otro tema, I Dare You (traducible como Te reto), es un homenaje explícito a Luquita Fargas, la primera mujer en tocar el tambor en una comparsa de candombe.

Sobre su primera grabación, que planea publicar en 2026 en Estados Unidos y también en Uruguay, dice: “El desafío en que me embarqué fue el de poner en diálogo la tradición y el género. Empecé tomando como principal influencia la tradición cultural del candombe y me inspiré en las conversaciones mantenidas con mujeres del ‘mundo del candombe’, quienes fueron guías de este camino. Cada pieza del EP representa un punto de reflexión: el lugar de la tradición, la transgresión de los estereotipos y la mirada interseccional. Con una estética abstracta y dadaísta, me gusta pensar que la obra se termina de configurar dentro de cada oyente”.

Alejandra pasará los próximos meses en Montevideo y, por más que su vida gravitará en torno a su próxima maternidad, tiene planes de tocar. El fin de semana pasado integró la MVD Big Band en el Festival de Jazz de Montevideo, que se presentó en el Teatro Solís, y en enero tocará en el festival Jazz a la Calle, en Mercedes, donde participará en una formación orquestal que integrará músicos uruguayos y de Estados Unidos. “Tengo planes de tocar, siempre que pueda, por supuesto. Después planeamos volver a Estados Unidos para la temporada de verano en Boston y Nueva York”, anuncia.

Ese ir y venir que ha practicado desde que comenzó a formarse como artista se condensa en una frase que resume su primer disco, y en cierta medida el concepto que guía sus pasos, ya sea en la escena del hemisferio norte, en su tierra o sobre el megaescenario de Shakira: “Estas composiciones construyen un imaginario de nuevas narrativas sobre quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos”.

// Leer el objeto desde localStorage