En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La polémica por el lenguaje en la OEA: ni “violencia de género” ni “cambio climático”
Brasil y México expresaron su molestia porque la resolución sobre Haití que adoptó el organismo haya omitido referencias a la violencia basada en género: “Nuestra región fue pionera en identificar este tipo de violencia y clasificarla correctamente como una violación de derechos humanos”
Embajador de Estados Unidos ante la OEA, Leandro Rizzuto
Como en otras instancias, la negociación sobre el texto de la resolución de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) referida a Haití implicó negociaciones sobre el lenguaje a utilizar. Desde que asumió la presidencia Donald Trump, el gobierno de Estados Unidos se opone al uso de términos como género,diversidad o inclusión en los textos, lo que para muchos países implica retrocesos en materia de derechos humanos.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La resolución sobre Haití lleva una nota al pie de México en la que este país lamenta “profundamente” que el texto “omita la referencia a la violencia basada en género que es lenguaje acordado en la resolución sobre Haití adoptada en 2025 por la Asamblea General de la OEA en Antigua y Barbuda”.
“Nuestra región fue pionera en identificar este tipo de violencia y clasificarla correctamente como una violación de derechos humanos”, plantea. “Excluir este término en la resolución representa para México una involución que los Estados no debemos repetir en ningún otro documento que adoptemos colegiadamente. México hace un respetuoso llamado a todas las delegaciones para no dar ni un paso atrás en el uso de lenguajes acordados que han probado su utilidad para desmontar estructuras de opresión, dominación y deshumanización de nuestras poblaciones”.
Quincuagésima Asamblea General de la OEA en Panamá
OEA
También Brasil expresó su disconformidad. Señaló que “la violencia de género es un problema grave en Haití y en muchos países de la región, y debe abordarse con rigor y sin ambigüedades”. “El tratamiento del tema en esta resolución no debe interpretarse como un precedente para que los Estados parte se alejen de los principios, definiciones y obligaciones jurídicamente vinculantes en virtud de la Convención de Belém do Pará”.
Este tipo de discrepancias se repitieron en las negociaciones sobre las declaraciones de la OEA, tanto durante la asamblea como en las instancias preparatorias.
En la Declaración de Panamá “Multilateralismo firme en defensa de la democracia, la seguridad hemisférica y la estabilidad en los Estados americanos” votada por la asamblea, Uruguay, México, Brasil y Colombia propusieron incorporar una referencia a los “derechos humanos” en el título, pero Estados Unidos, Panamá, Perú y Paraguay se opusieron.
En una línea similar, Estados Unidos y Argentina rechazaron añadir una referencia a la “participación equitativa de las mujeres como condición indispensable para la estabilidad política y la paz”, propuesta por Uruguay, México, Canadá y Guatemala.
Nota al pie de Uruguay
Esto motivó una nota al pie del Estado uruguayo, en la que reafirmó “la importancia de promover la participación plena, efectiva y significativa de las mujeres, los pueblos indígenas, las personas afrodescendientes y otros grupos históricamente marginados como un elemento esencial para el fortalecimiento de la democracia”.
Otros añadidos al texto sugeridos por los Estados miembro, a los que se opuso Estados Unidos, fueron conceptos como justicia social, sostenible, cambio climático y desinformación.