Mientras la seguridad social es motivo de debate, preocupación, leyes impopulares y hasta llamados al diálogo con actores de la sociedad civil, los parlamentarios uruguayos tienen una legislación propia que les garantiza un subsidio de un año cuando pierden su banca, y hasta tres años en casos excepcionales.
Las normas que regulan estos subsidios son la Ley 15.900 y modificativas, y el decreto 398/989. Establecen, para los cargos políticos o de particular confianza, siempre que “hubieren computado, en forma continua o alternada tres años” en sus funciones, el acceso a un subsidio, que comenzará al día siguiente del cese en el cargo y por hasta tres años, que asciende al 85% del salario que ganaban. Incluye, además, “prima por antigüedad y aguinaldo”. El monto está gravado “por los montepíos que correspondan”.
En lo que va de la actual legislatura del Parlamento, que inició el 15 de febrero de 2025, el organismo lleva pagados unos $ 212 millones (convertido a precios de junio de 2026), lo que equivale a un aproximado de US$ 5,2 millones (de acuerdo a la cotización del dólar de junio de 2026) en subsidios a legisladores. Se trata de un beneficio al que accedieron 50 diputados y 12 senadores de la anterior legislatura. La información surge de dos pedidos de acceso a la información pública realizados por Búsqueda a ambas cámaras del Parlamento.
Entre quienes más dinero cobraron por subsidios en la actual legislatura está la exvicepresidenta Beatriz Argimón, actual embajadora de Uruguay ante la Unesco, que obtuvo una compensación total de $ 6,7 millones (a precios de junio de 2026). Argimón, que fue votada para su nuevo cargo en el Parlamento en octubre de 2025, computa un subsidio más alto que el resto de los legisladores por haber percibido un sueldo de vicepresidenta.
Algunos casos revisten particularidades. Heber, tras haber sido legislador por prácticamente 40 años (con una breve interrupción cuando estuvo al frente de los ministerios de Transporte e Interior, entre 2020 y 2023), recibirá el subsidio por el plazo máximo previsto por la ley, tres años.
Kechichian fue senadora hasta 2025, y tuvo dos asistencias como senadora suplente mientras cobraba el subsidio, algo que la ley habilita: “Declárase que el hecho de ocupar cargos electivos en carácter de suplente suspende el derecho al cobro del subsidio que perciben los extitulares de los cargos políticos o de particular confianza, pero no extingue el derecho al beneficiario ni interrumpe el cómputo a los efectos del período de vigencia”, dice el artículo 740 de la Ley 16.736. La exministra de Turismo volvió a asumir definitivamente la banca cuando su titular, Mario Bergara, fue electo intendente de Montevideo.
Otro caso es el del colorado Tabaré Viera. El exintendente de Rivera fue diputado en la legislatura 2015-2020 y luego elegido como suplente en el Senado de Julio María Sanguinetti. El 21 de octubre de 2020, Sanguinetti renunció al Senado y Viera pasó a ser el titular de la banca. Pero entre el 15 de febrero de 2020 y esa fecha, en plena pandemia, Viera había cobrado $ 1,9 millones por el subsidio en calidad de exdiputado, mientras que había asistido a 19 sesiones como senador (Sanguinetti lo había hecho solo 14 veces). En el Senado, si la licencia de un miembro titular se prorroga por 15 días o más, el suplente pasa a cobrar el salario completo de un legislador.
En la Cámara Alta, quien cobró el subsidio más alto de la legislatura 2015-2020 fue el exvicepresidente Raúl Sendic, quien recibió $ 6,6 millones en 2020 y $ 1,2 millones en 2021. Tras su renuncia en 2017, provocada entre otras cosas por irregularidades en el uso de su tarjeta corporativa cuando era presidente de Ancap, Sendic desistió de cobrar ese año el subsidio que le correspondía, pero terminó percibiendo el subsidio al término de la legislatura.
En esa legislatura también se acogió al subsidio el exsenador y exministro de Trabajo Pablo Mieres, por solo 14 días. Mieres dejó de ser senador el 15 de febrero de 2020 y asumió como ministro el 1 de marzo de 2020. En esas dos semanas decidió ampararse en el beneficio, por lo que recibió $ 178.500.
También varios legisladores del Frente Amplio se ampararon en el subsidio por unos pocos días, previo a asumir nuevamente en la cámara o en otros cargos. Así, por ejemplo, el exdiputado Martín Tierno, que culminó su labor legislativa el 14 de febrero de 2025 y estaba anunciado desde enero como futuro titular de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Transporte, recibió del Parlamento $ 534.000 por concepto de subsidio. Una situación similar ocurrió con la exrepresentante Micaela Melgar, actual directora del Instituto de Alimentación del Ministerio de Desarrollo Social.
El subsidio abarcó también a los diputados frenteamplistas Luis Enrique Gallo, Carlos Reutor y Daniel Tinaglini, que recibieron $ 220.036 cada uno. Gallo asumió la banca que dejó José Carlos Mahía en la Cámara de Diputados para ser ministro de Educación y Cultura. Tinaglini asumió la banca de diputado por Rocha porque Aníbal Pereyra pasó a integrar el Senado, luego de que varios senadores electos de su sector, el Movimiento de Participación Popular (MPP), dejaran la Cámara Alta para ocupar cargos en el gabinete. Y Reutor, también del MPP, renovó en la Cámara de Diputados luego de que el titular de la banca por Canelones, Pedro Irigoin, pasara al Senado.
Bancada del Frente Amplio propone reducir los subsidios: régimen es “en exceso favorable”
Mientras tanto, la bancada del Frente Amplio, a impulso del senador Daniel Caggiani, presentó un proyecto de ley que busca reducir el subsidio que cobran los legisladores. Propone que el porcentaje del salario se reduzca de 85% a 66%, y que se limite a un plazo de seis meses. A su vez, plantea que el beneficio no corra para quienes sean declarados omisos por no presentar sus declaraciones juradas a la Jutep, como es el caso de Sartori.
Según plantea Caggiani en la exposición de motivos del proyecto, el actual régimen del que gozan los legisladores y otros cargos políticos y de confianza es “en exceso favorable” en “comparación con la situación de cualquier trabajador que cesa en su trabajo en la actividad privada y se ampara al subsidio por desempleo, lo que redunda en una inequidad republicana que el Parlamento debe considerar”.
Sin mencionarlo, hace referencia al caso de Sartori, al sostener que han existido “situaciones en donde los titulares de dichos beneficios pretenden recibir el mismo, encontrándose en la calidad de omiso de acuerdo a lo previsto” en la Ley Cristal (Nº 17.060).
¿Qué legisladores no solicitaron subsidio?
Las respuestas a los pedidos de información realizados por Búsqueda permiten conocer, directa o indirectamente, qué legisladores no solicitaron el subsidio al renunciar a su banca o terminar su período. La Cámara de Representantes incluyó una lista completa, que incluye a aquellos que no solicitaron el subsidio porque renovaron su banca o asumieron en el Senado, y a otros que no lo hicieron aunque finalizaron sus períodos, como al frenteamplista Christian Mirza, el colorado Ope Pasquet y el exrepresentante del Partido Ecologista Radical Intransigente, César Vega.
El Senado no hizo una lista de quienes no se ampararon en el subsidio; no obstante, no figuran como beneficiarios los expresidentes José Mujica y Julio María Sanguinetti, ni la exvicepresidenta Lucía Topolansky. Tampoco el presidente del directorio nacionalista y expresidenciable, Álvaro Delgado, los cabildantes Guido Manini Ríos y Guillermo Domenech, ni los frenteamplistas Amanda Dellaventura, Enrique Rubio, Daniel Olesker y José Nunes. De todas maneras, la ley establece como requisito que los cargos políticos o de confianza no deben haber “configurado causal jubilatoria anticipada” al momento de su desvinculación para poder acceder al subsidio.