En 2012 dejó Montevideo para trabajar en la Cooperativa Médica de Rivera (Comeri) y fue designado director del hospital departamental, pasando a ganar mucho menos que si ejerciera en su especialidad de endoscopía urológica.
La gestión del nuevo director representó un giro en la calidad asistencial, al punto que 13.500 usuarios de Fonasa eligieron al hospital como prestador, tocando así poderosos intereses económicos de la Federación Médica del Interior (FEMI).
La clave del éxito, además de trabajo y carisma, estuvo en que pasó a contratar los servicios médicos en forma directa, de modo que una cirugía de $ 85.000 pasó a costar $ 17.000.
Ese mismo éxito que se reconoce a su gestión fue el que provocó su destitución, el miércoles 23, por formas de contratación apartadas de la normativa.
La “pantalla” de Cuaró.
La primera alarma por el aumento de ciertos gastos en el Hospital de Rivera la hizo sonar el diputado blanco Martín Lema en setiembre de 2016. Hurgando en el Servicio Integrado de Información Financiera (SIIF) encontró que en el 2015 se habían ejecutado $ 41.458.607 en contrataciones de estudios médicos. La cifra era diez veces superior a la ejecutada en 2008, cuando se gastaron $ 3. 923.314 en el mismo rubro. Lema elevó un pedido de informes del que no obtuvo respuesta. En enero de 2017, el diputado reiteró el pedido. Esta vez hubo una respuesta, aunque nada esclarecedora. La Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) se limitó a decir que en diciembre de 2016, la gerencia general del organismo dispuso una investigación administrativa en procura de establecer las razones de los gastos en el rubro Servicios Médicos Asistenciales y Sociales, subrubro de Estudios Médicos.
En marzo, Búsqueda publicó sobre esta investigación e informó, basándose en fuentes, que el aumento de los montos en estudios médicos obedecía a una compartimentación de sueldos a funcionarios y médicos a través de este rubro. Y que para destinar los fondos se usó como “pantalla” la empresa Centro Médico Odontológico Cuaró, primero propiedad del exjefe de block quirúrgico del hospital riverense, Ricardo Araújo, y ahora de una cooperativa de funcionarios.
Lema hizo otro pedido de informes, esta vez sobre la contratación de Cuaró. La respuesta llegó en julio. ASSE informó entonces que el Hospital de Rivera utiliza los servicios de la cooperativa desde 1993 bajo la modalidad de contratación directa. El organismo hizo un desglose de los gastos del hospital en Cuaró. En 2010 fueron de $ 411.840; en 2011 de $ 455.510; en 2012 —cuando asumió Toriani en el hospital— la cifra pasó a $ 2.658.473; en 2013 se gastó $ 10.331.069; en 2014 subió a $ 20.609.164; en 2015 trepó a $ 43,3 millones y en 2016 se gastó $ 53.310.320.
De lo que no informó ASSE fue de facturas que respalden y detallen estos pagos. Lema las pidió especialmente. Pero la respuesta fue que estaban “siendo evaluadas en los procesos disciplinarios iniciados” y se invocó un “principio de reserva” para no remitirlas. Varias fuentes médicas consultadas por Búsqueda señalaron que ahí, en esas facturas que no han salido a la luz, está el “meollo” de este asunto. “Ahí está el agujero negro que nadie puede explicar, es evidente que se usó esa cooperativa —que provee servicios odontológicos— para contratar recursos humanos y pagar sobresueldos, pero no hay un detalle de los gastos”, señaló un informante.
“Toriani lo que hizo fue repartir dinero, pagar buenos sueldos, pero sin rendir cuentas y por vías que no están claras”, agregó. Bajo la gestión de Toriani se contrataron y se pagaron sobresueldos a unos 80 funcionarios, entre médicos y no médicos, que lograron dinamizar la asistencia en un hospital sumido en crisis. En el 2011 había una lista de espera de mil personas para operar por diversas patologías. Araújo, exjefe del block quirúrgico —renunció a su cargo tras la remoción de Toriani— dijo el martes 29 en Radio Internacional de Rivera que “el hospital estaba encerrado en una situación que o dejaba de atender a la gente o hacía esto. Si se ve el resumen final, igual valió la pena: sacrificamos a Toriani pero igual conseguimos 80 cargos. Lo que demostró es que todo lo que hizo Toriani era correcto”.
Lo que se preguntan otros médicos consultados por Búsqueda es si esto va a correr igual para el resto de los hospitales. “Hacemos todo mal, nos apartamos de la norma y después terminamos consiguiendo lo que queríamos”, ejemplificó una fuente. Para Araújo se debe “cambiar el tema del Tocaf, porque plata (para contratar recursos humanos) había. La plata existe, el tema es que está mal distribuida”. En una sesión del directorio de ASSE donde se analizó un informe preliminar sobre la situación de Rivera, el vicepresidente Mauricio Ardús expresó su preocupación porque la dirección del hospital “no siguió las directivas institucionales” y dijo que “solucionar el tema implica un monto de dinero que no se tiene”. “Asimismo, esa solución viene a emparchar una cuestión manifiesta, a través de una vía espuria”, y sería “un pésimo ejemplo” para otras unidades, dijo, según consta en las actas a las que accedió Búsqueda.
¿Candidato?
La remoción de Toriani, supuestamente ordenada por el presidente Tabaré Vázquez, no hizo más que dejar en un estado efervescente al hospital y su entorno, además de colocar a la presidenta de ASSE Susana Muñiz, que votó en contra, en una situación delicada. En Rivera hubo caravanas de apoyo, renunciaron siete jefes de servicio y se instaló un gran signo de interrogación sobre el futuro del centro asistencial.
Los propios médicos renunciantes se encargaron de alimentar esa incertidumbre. “Hace cinco años el Hospital de Rivera era título por lo que no se hacía, con la mejor buena voluntad: vamos a volver a eso”, dijo Araújo en Radio Internacional.
En la misma radio, la exjefa del servicio de Laboratorio, Valeria Riera, anunció que no se iban a quedar quietos. “Sabemos que tenemos una población entera detrás nuestro. Hubo una movilización que no se ve desde que Frontera Rivera subió a la A. Si vos tenés todo eso que te respalda y te quedás quieto…No vamos a claudicar”.
Las derivaciones no son únicamente sanitarias, también hay repercusiones políticas. Según pudo saber Búsqueda, algunos dirigentes de la Lista 711 y del Partido Comunista están aprovechando el respaldo obtenido por Toriani para impulsar una candidatura a la Intendencia de Rivera. Fuentes políticas señalaron que hay una suerte de “alianza” entre esos dos sectores para promover al director destituido al sillón comunal. La idea corría hasta el momento por lo bajo, pero el miércoles 30 Araújo —ex militante del Partido Nacional y ahora del Partido de la Gente— se encargó de hacerla pública. “A Toriani lo transformaron en un gran posible candidato. Y yo estoy defendiendo a un gran posible candidato a disputar la Intendencia. Y es difícil ganarle a un tipo que trabajó con 61.000 personas y ayudó a 61.000 personas”.
Pero para el ex director frenteamplista del hospital, Domingo Cairello, las decisiones de Toriani violan el Tocaf y no están justificadas.
“¿Qué pasaría si una directora de una escuela o liceo, con ese argumento, saliera por sí, a contratar por ejemplo auxiliares de servicio, maestros, o psicólogos, o un jefe de Policía, porque aumentan las rapiñas en su territorio, se le ocurre contratar policías, etc.?”, se preguntó en una columna publicada en Facebook.
En términos similares se expresó Juan Idilio Segura, su sucesor, quien envió una carta al diario local Jornada, el jueves 17.
Para la directora de Salud de Rivera, Aida Gonzálvez, “nada de lo que hizo Toriani lo hizo sin conocimiento de las autoridades”.
El senador y dos veces intendente de Canelones Marcos Carámbula, que además fue su compañero de bancada en la década de 1990, defendió que Toriani haya priorizado la atención por encima de todo y destacó que recibió el apoyo del propio intendente colorado Marne Osorio.
“Hizo una gestión extraordinaria”, afirmó Carámbula a Búsqueda. El exintendente publicó en su blog un artículo de reconocimiento.
Mientras nuevas autoridades se hicieron cargo, el miércoles 30 un grupo de médicos riverenses que defienden la gestión de Toriani se reunieron con parlamentarios.
Los visitantes obtuvieron el compromiso del diputado Eduardo Rubio (Unidad Popular) de que el directorio de ASSE y Toriani serán citados a la comisión investigadora que está actuando.
Los médicos que lo apoyan confían en que si Toriani es citado al Parlamento podrá exponer los argumentos y ejercer la defensa que no pudo hacer hasta ahora.
Fuentes cercanas al médico cuestionado dijeron a Búsqueda que este ya tiene redactado su alegato de defensa y que insistirá en la legalidad de las contrataciones que realizó durante su gestión.