El director de la División Tránsito de la Intendencia, Hugo Bosca, “habló fuerte” en la reunión y amenazó con impedir el ingreso de los trenes si el plan se concreta. “Entonces nosotros les encajamos un muro ahí y no puede bajarse nadie”, respondió, según contaron las fuentes.
Tras conocer el tono de la respuesta de Bosca, una de las fuentes de AFE piensa en mandar personal de mayor jerarquía a representar a la empresa en esas reuniones. “Nuestras gerencias no van a ir a que las pasen por arriba”, señaló.
“Fósforo”.
Consultado sobre sus dichos en la reunión, Bosca dijo a Búsqueda que no recuerda “haber llegado a ese nivel” aunque es posible que haya hecho un planteo similar. “Me dicen ‘el fósforo’, así que en uno de esos momentos en que me enciendo puede ser. Si lo hice no fue con el fin de resolver así”, aclaró.
Dijo que durante la reunión sólo se “esbozaron ideas” y no hubo “un planteo acabado” de parte de AFE. El jerarca recordó que en el encuentro expresó que “sería bueno” discutir la propuesta con el presidente de la empresa, Jorge Setelich.
Bosca sostuvo que la posición de la Intendencia es que “el transporte sea integrado”. Para eso primero “debe haber una tarifa similar” para que “con el mismo boleto” el usuario pueda bajarse de un tren y subirse a un ómnibus. En esa integración, considera que “el rol que debería jugar AFE” es el de llevar a los pasajeros del interior para que puedan tomar un ómnibus en Montevideo.
“El transporte tiene que tomarse como un servicio a la población que beneficie a los usuarios y no como un tema de competencia. Si la idea es competir, capaz que estamos en distinta sintonía con quien divulgó esta información”, argumentó.
Por último, aclaró que no “ventila” lo que ocurre en este tipo de reuniones, más aún cuando son entre organismos públicos, y que hubiera preferido seguir discutiendo con AFE y no hacerlo por la prensa. En su opinión, en la discusión hay “dos visiones distintas del transporte” y no “crueles de un lado y pobres inocentes del otro”.
“Contra el vecino”.
“Invertimos millones en esta obra y aterriza el ferrocarril para competir”, es lo que sintieron los representantes de la Intendencia al recibir la iniciativa de AFE, según una fuente de gobierno. Es que la Intendencia destinó más de U$S 37 millones a las obras del Corredor, ideado justamente como un carril exclusivo para líneas troncales que unan el centro con el noroeste de la ciudad.
El proyecto incluyó también la construcción de la Terminal Colón, un espacio proyectado para que pasen 25.000 personas por día. En la página web del Municipio C se destaca, entre sus distintas ventajas, que el espacio “dispone de una parada ferroviaria”.
El itinerario presentado por AFE, al que accedió Búsqueda, se compone de 36 viajes diarios de ida y vuelta, que saldrán cada media hora. El tren saldría de la Nueva Estación y pasaría luego por las estaciones Carnelli, Paso Molino, Sayago, Aparicio Saravia y Plaza Colón, para llegar finalmente a la terminal Colón. Ese trayecto prevén realizarlo en 23 minutos.
Los coches motor suecos que incorporó AFE tienen capacidad para trasladar a 68 pasajeros. Con esos trenes la empresa tiene el potencial de movilizar por lo menos a 4.896 personas entre viajes de ida y vuelta.
El alcalde del Municipio C, Gastón Silva, dijo a Búsqueda que unos 16.000 pasan a diario por la terminal Colón, según los últimos números que manejan. El potencial de transporte de AFE equivale al 30,6% de la cantidad de personas que hoy trasbordan en la Terminal.
A la reunión semanal que la intendenta Ana Olivera mantiene con los alcaldes de cada zona, el martes 11 asistió también Bosca. El alcalde del Municipio C contó que la presencia del director de la División Tránsito fue precisamente para referirse a la iniciativa de AFE.
Silva opinó al salir de la reunión que la iniciativa de AFE puede afectar al Corredor Garzón pero que ambos proyectos pueden compatibilizarse si el tren baja las frecuencias. El alcalde manifestó también que quiere ver si es “viable” el itinerario planteado por AFE y que se realice el trayecto en 23 minutos.
“Tampoco vamos a atentar contra el vecino”, aclaró.
“Compatibilizar”.
El gerente de Pasajeros de AFE, Juan Silveira, estuvo en la reunión del Consorcio Público para el Sistema Metropolitano de Transporte en representación de la empresa. En la reunión, dijo a Búsqueda, se estaba hablando sobre la integración del ferrocarril al sistema, incorporando incluso las “máquinas” que usan los ómnibus para que sea “todo lo mismo”. En ese marco, presentaron “en forma verbal” el proyecto que estaban pensando para Colón.
El jerarca, que hasta el año pasado ocupó la vicepresidencia del organismo, asegura que es viable realizar el tramo en entre 23 y 26 minutos, ya que es el tiempo que tardan en hacerlo con el material rodante actual. Viajar entre la Nueva Estación y Colón cuesta hoy cerca de $14, en la línea que sigue después hasta 25 de Agosto. El precio es otro de los elementos que tendría que adecuar AFE para integrarse al Sistema Metropolitano.
Silveira aclaró que aún no tienen definida la cantidad de frecuencias. Realizar 36 viajes diarios, como señala el plan al que accedió Búsqueda, complica las operaciones de carga. Por eso evitó decir frecuencias aunque aseguró que “sí se pretende tener una mayor presencia” en los servicios de pasajeros con las nuevas máquinas.
El gerente evitó opinar sobre la frase de Bosca porque entiende que “no le corresponde”. Solo se limitó a aclarar que no lo sintió como una “discusión” sino que simplemente “planteó algunas preocupaciones”.
“Dignidad”.
El informe en el que se basó el Directorio de AFE para suspender el servicio a Sudriers era contundente. Los pisos de algunos de los vagones que se usaban estaban “oxidados y hundidos principalmente en los baños y pasillos”. En particular, en el coche Brill 60 con el que se prestaba el servicio no se cumplía el mantenimiento porque la remesa donde se realizaban esos trabajos sólo contaba con tres funcionarios y le faltaban repuestos para las reparaciones (Búsqueda Nº 1.666).
Desde entonces, AFE sólo mantiene el servicio de pasajeros que llega a 25 de Agosto con cuatro viajes diarios de ida y vuelta, dos de ellos con el trayecto reducido a la Estación Progreso. Los fines de semana los viajes se reducen a la mitad.
Aunque su prioridad es la carga, AFE se propuso retomar los servicios de pasajeros pero con un enfoque de “responsabilidad social”. Con esa idea, presentó un proyecto a distintas empresas y finalmente logró el apoyo de Antel, Ancap y el BROU. Las tres empresas públicas aportaron dinero a AFE para la compra de cinco coches motor a cambio de publicidad en los vehículos.
En un acto a fines de 2012, el presidente de la empresa, Jorge Setelich, presentó el logro alcanzado como una oportunidad de “devolver los servicios suspendidos y la dignidad a los pasajeros con vehículos adecuados”.
Ya con tres de los cinco coches motor en su poder, AFE se enfrenta a la decisión de retomar “las frecuencias de poco impacto y casi testimoniales” que tenía antes o “proponer otra gama de servicios”, explicó una fuente de la empresa. En ese contexto surgió la iniciativa de ampliar los servicios a Colón.