Con la música como bandera y la voz como espada mágica que conquistó a públicos de los cinco continentes, Plácido Domingo cumplió 75 años y lo festejó un día antes, el 20 de enero, llevando la dirección musical de la ópera “Sansón y Dalila” en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia (España), una obra clave en su carrera por ser con la que debutó como protagonista en la Ópera de Chautauqua, en Estados Unidos, en 1965. Qué mejor que “culminar este cumpleaños, el llegar a tres veces 25 años, en el escenario”, dijo el tenor.
La Metropolitan Opera de Nueva York, la Ópera estatal de Viena, la Scala de Milán, la Royal Opera House de Londres y la Ópera de París son cinco escenarios en los que Plácido Domingo actuará en la temporada de ópera 2016. “If I rest, I rust” (si descanso, me oxido), es su respuesta favorita para quien sea que le pregunte por un eventual retiro. “Sé que mi voz se puede acabar en cualquier momento”, pero “es fundamental el entusiasmo y la pasión. Es lo que me mueve”, dijo al diario español “ABC”. Y es precisamente para dar muestra de esos talentos que llega una vez más a Uruguay el lunes 1º de febrero para ofrecer un concierto en el Estadio Centenario, con un repertorio que navegará por la ópera, la zarzuela, las canciones populares y algunos tangos incluidos para satisfacer al público uruguayo.
20 AÑOS NO ES NADA. “Son 20 años desde que hice mi debut en Uruguay. El tiempo ha pasado muy rápido, pero es demasiado tiempo para estar sin ustedes”, dijo el tenor en un saludo filmado que puede verse en YouTube y que se exhibió por primera vez en la residencia del embajador español en Uruguay, Roberto Varela Fariña, en una recepción a fines de diciembre, que se organizó para informar sobre el concierto.
Plácido Domingo llegará a Montevideo con un show que será el único de la región, según contó a galería Marcello Pérez, de la empresa promotora española América Ibermúsica. Desde 2013, cuando todavía tenían lugar algunos festejos del Bicentenario, el productor intenta concretar la visita de Domingo, que entre idas y venidas terminó haciéndose realidad a dos días de cumplirse los 20 años de su primer concierto en el país.
Pérez dijo que es “un honor” que el espectáculo haya sido calificado de interés nacional por el Ministerio de Turismo, un reconocimiento que implica que el concierto será exonerado del IVA sobre la retribución del artista. Aun así, los precios de las entradas —que se pueden comprar por Abitab— van de los 1.490 a los 15.500 pesos.
El show del “granado”, como lo conocían desde pequeño en su familia por cantar la canción “Granada”, de Agustín Lara, será en la Tribuna Olímpica del Estadio Centenario, y el programa completo se dará a conocer el día antes del show. Sin embargo, sí se anunció que en escena lo acompañarán 80 músicos (95% uruguayos), y dos invitadas especiales: la mezzosoprano española Nancy Fabiola Herrera y la soprano argentina Virginia Tola.
El músico llega al país el viernes 29 desde Miami, para hospedarse en la suite presidencial del Radisson. Está previsto que el domingo 31 sea el ensayo y el 1º, previo al show, la prueba de sonido.
Sus amores, además de la música. El entusiasmo que Domingo aún demuestra en el escenario nació con él en la madrileña calle de Ibiza. Sus padres, Plácido Domingo y Pepita Embil (de origen vasco), ambos cantantes de zarzuela, le concedieron los genes que se expresarían en un talento que no pasó inadvertido al mundo.
En su vida, México es un referente fundamental. Con solo ocho años se trasladó con sus padres a la capital de ese país, donde ellos trabajaban en el teatro musical. Allí comenzó a estudiar en la Escuela Nacional de Artes y el Conservatorio Nacional de Música. “Ya desde muy pequeño me enamoré de México y de sus gentes”, contó a EFE.
Con solo 17 años se casó con una pianista de esa nacionalidad, Ana María Guerra Cué, con quien tuvo en 1958 su primer hijo, José Plácido Domingo Guerra. Cuatro años después se casó en segundas nupcias con la soprano de Veracruz Marta Ornelas. En entrevista con EFE, Domingo comentaba que la enamoró gracias a las rancheras: “Contrataba un mariachi y le cantaba algunas canciones de Jorge Negrete, no debajo de una reja, sino en un edificio de tres pisos. A los pocos minutos venía la policía porque los vecinos se quejaban, aunque como ya me conocían los agentes me decían: ‘Plácido, date prisa que nos han llamado”. El matrimonio, que sigue unido desde entonces, tuvo dos hijos: Plácido Jr. (1965) y Álvaro (1968).
También fue en México donde, en 1959, debutó en Guadalajara como barítono. Sus primeros pasos como tenor también los dio en esas tierras, en Monterrey, ese mismo año, interpretando “La Traviata”.
Una trayectoria casi infinita. Triunfador en todos los grandes centros operísticos mundiales, como el New York City Opera o el Metropolitan Opera, Domingo cantó en toda América y Europa y bajo la batuta de los grandes astros como Herbert von Karajan, James Levine o Carlos Kleiber. El tenor interpretó casi 150 roles en escena de autores clásicos, como Wagner, Handel, Mozart o Verdi. Tiene en su haber más de 100 grabaciones de óperas, recopilaciones de arias, dúos y discos de crossover, por los que ganó once Grammy y dos Grammy Latinos. También grabó discos con canciones populares, rancheras, de temática pop y folk e intervino en musicales, como “Los Miserables”.
Cantó en español, inglés, alemán, italiano, francés; lo hizo para eventos deportivos, de carácter benéfico, para los Juegos Olímpicos y hasta entonó el himno del equipo de fútbol de sus amores (el Real Madrid). En una oportunidad reunió a 400.000 personas en Central Park y fue el primer español en aparecer en un capítulo de la serie “Los Simpson”, en 2007. Organizó concursos para jóvenes cantantes y está inscrito en el libro Guiness de los Récords desde el 30 de julio de 1991 por recibir una ovación improvisada de una hora y veinte minutos de duración después de interpretar “La Bohème” en la ópera de Viena.
Domingo dirigió además espectáculos de ópera con la Metropolitan Opera, Covent Garden, la Ópera estatal de Viena y Los Ángeles Opera, entre otros de los escenarios más relevantes.
En su larga trayectoria, el 7 de julio de 1990 es una fecha clave, porque ese día se unieron las tres voces más grandes del bel canto. Luciano Pavarotti, José Carreras y Domingo se reunieron por primera vez en el recital de clausura del Campeonato Mundial de Fútbol celebrado en Italia, bajo la dirección de Zubin Metha. Sería la primera de unas cuantas actuaciones conjuntas del trío, que empezó a ser conocido como “los tres tenores”. Sus actuaciones se convirtieron en una cita asidua para los admiradores de la ópera clásica.
Domingo es además Caballero Comendador del Imperio Británico, Premio Príncipe de Asturias de las Artes, Comandante de la Legión de Honor Francesa, tiene una docena de títulos “honoris causa” y una estatua de dos metros de alto en la capital de México, fundida a partir de llaves donadas.
Ahora, al cumplir “tres veces 25”, como prefiere referirse a sus recientes 75 años, y después de padecer un cáncer de colon en 2010 en Nueva York, una embolia pulmonar en 2013 y de ser operado de la vesícula en 2015, Domingo sigue siendo todo un personaje, un gran artista y, según quienes lo han tratado directamente, una persona extraordinaria.
“Ahí nos vemos”, dijo Plácido Domingo en el saludo que grabó previo a su visita a Montevideo. La cita ya está concertada, quedan todos invitados.
En base a EFE y otras fuentes.