En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Internet puede ser el lugar perfecto para buscar información, leerla y apropiarse de esta sin citar su fuente original. Pero la red de redes es también el lugar por excelencia para sacar a la luz los plagios de aquellos que no citan. En los últimos años se han sucedido uno tras otro escandalosos casos de plagios entre periodistas destacados a nivel mundial.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El caso del periodista Fareed Zakaria es el último de una larga lista. Zakaria era editor general de la revista “Time”, columnista del diario estadounidense “The Washington Post” y uno de los conductores estrella de la cadena de televisión internacional CNN. Hace tres semanas debió reconocer un “gravísimo error” por el plagio a una periodista del semanario “The New Yorker” en un artículo sobre el control de armas.
El hecho fue denunciado el miércoles 8 por el sitio web “NewsBusters” y se propagó viralmente por la red hasta que el propio Zakaria admitió el plagio.
“Algunos periodistas han apuntado que ciertos párrafos en mi columna del ‘Time’ de este número (20 de julio) son muy similares al artículo de Jill Lepore en la edición del 23 de abril del semanario “The New Yorker”. Están en lo cierto. Cometí un error terrible. Fue un serio lapsus, es enteramente mi culpa. Me disculpo sin reservas a ella, a mis editores en ‘Time’ y a mis lectores”, dijo Zakaria a través de un comunicado público el viernes 10.
Las pruebas.
En su artículo sobre el control de armas, Zakaria escribió “Adam Winkler, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Los Ángeles, documenta la historia actual en su libro ‘La lucha de las armas: La batalla por el derecho de portar armas en Estados Unidos’. Las armas fueron reguladas en Estados Unidos desde los primeros años de la República. Leyes que prohibían la portación de armas sin registro se emitieron en Kentucky y Louisiana en 1813. Otros estados los siguieron en poco tiempo: Indiana en 1820, Tennessee y Virginia en 1838, Alabama en 1839 y Ohio en 1859. Leyes similares se dictaron en Texas, Florida y Oklahoma. Como el gobernador de Texas explicara en 1893 la ‘misión del arma sin registro es el asesinato. Registrarla es el deber de cada hombre respetuoso y apegado a las leyes”.
En tanto, Lepore escribió: “Como lo demuestra el profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Los Ángeles Adam Winkler en un extraordinario libro ‘La lucha de las armas: La batalla por el derecho de portar armas en Estados Unidos’, las armas de fuego fueron reguladas en los Estados Unidos desde el principio. Leyes que prohibían la portación de armas sin registro se emitieron en Kentucky y Louisiana en 1813. Otros estados los siguieron en poco tiempo: Indiana en 1820, Tennessee y Virginia en 1838, Alabama en 1839 y Ohio en 1859. Leyes similares se dictaron en Texas, Florida y Oklahoma. Como el gobernador de Texas explicara en 1893 la ‘misión del arma sin registro es el asesinato. Registrarla es el deber de cada hombre respetuoso y apegado a las leyes”.
Suspensiones.
Ante la evidencia y el reconocimiento del periodista, los medios para los que trabaja anunciaron las correspondientes sanciones.
La dirección de “Time” anunció que suspenderá la columna de Zakaria por un mes. “Time” acepta las disculpas de Zakaria, pero lo que hizo viola nuestros estándares para los columnistas, que estipulan que su trabajo debe ser no solo basado en hechos sino original; no solo sus opiniones tienen que ser suyas, sino también sus palabras”, dijo Ali Zelenko, la vocera de la revista.
La cadena CNN (que al igual que “Time” son propiedad de la compañía Time Warner) emitió un comunicado sobre el tema: “Recibimos la columna de Zakaria por la que se disculpó. El periodista escribió un blog en el sitio de CNN sobre el mismo tema que incluía similares extractos sin citar. Ese post fue removido y CNN suspendió a Fareed Zakaria mientras este tema esté bajo revisión”.
Zakaria también es columnista del diario “The Washington Post”. Fred Hiatt, editor de la página editorial de ese diario estadounidense, dijo que ellos también iniciaran una investigación del trabajo de Zakaria.
“Fareed Zakaria es un valorado colaborador. Nunca tuvimos razón alguna para dudar de la integridad de su trabajo con nosotros. Dado los hechos recientes, tenemos previsto revisar su trabajo junto a él”, dijo Hiatt.
El caso también fue abordado a nivel académico, ya que Zakaria se graduó en Harvard y Yale, dos de las universidades más prestigiosas del mundo. Lepore también es graduada de Yale y la institución tiene estrictos códigos de ética sobre el plagio a nivel general y aun más severos en el caso de ser entre graduados de la universidad.
El tema sigue a estudio entre las autoridades de la universidad.
Varios casos.
El problema de los plagios no es nuevo y la atribución de frases sin citar tiene varios antecedentes. Dos semanas antes del tema de Zakaria, el escritor Jonah Lehrer admitió que había “fabricado” citas de Bob Dylan para su libro “Imagina: cómo funciona la creatividad”. Lehrer fue obligado a renunciar a su puesto como periodista de “The New Yorker”.
“El plagio es uno de los pecados más imperdonables del periodismo (...) la atribución del material de otros periódicos o medios debe ser total”, señala el código interno del “The Washington Post”.
A pesar de ello, el 17 de marzo del 2011, el “Post” reconoció que una de las periodistas más galardonados de su redacción —Sari Horwitz— había cometido plagio en dos artículos referidos a la matanza ocurrida en Tucson, Arizona. Además de suspender a la periodista por tres meses, la Dirección del diario emitió una disculpa pública al respecto.