• Cotizaciones
    martes 14 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Entrevista / Andrewina McCubbin

    NOMBRE: Andrewina McCubbin • Edad: 58 • Ocupación: gerenta general de Montevideo Refrescos • Señas particulares: jugó al tenis pero ahora su deporte son las caminatas, consume grandes cantidades de refresco light por día, planta y cultiva con esmero su jardín

    ¿Su apellido es inglés?

    Escocés. Mi abuelo paterno vino a Uruguay a trabajar en el ferrocarril; de hecho, fue de los socios fundadores del Railway Cricket Club y toda la vida de Peñarol, obviamente. Pero él falleció muy joven, cuando mi papá tenía tres años, y en esa época no existían las comunicaciones de hoy, entonces se perdió toda la conexión con la familia McCubbin de Escocia. ¡Una pena!

    ¿Cuántos McCubbin hay en Uruguay?

    Mis dos primos y yo, porque no tengo hermanos.

    ¿Cuál fue su primer trabajo?

    Mi papá se enfermó gravemente cuando yo tenía 18 años y tuvo que dejar de trabajar. Mi mamá era maestra (enseñaba en el Ivy Thomas, donde se formó Andrewina) y yo recién había empezado facultad (es contadora pública). Tuve que salir a trabajar de golpe, como profesora particular y traductora de inglés y francés. Después, a los 20, entré a trabajar en un banco, el Banco Real, y estuve hasta los 25, cuando me surgió la oportunidad de entrar a Coca-Cola.

    En el banco conoció a su marido, Pedro, con quien cumplió recientemente 30 años de casada. ¿Cómo lo celebró?

    Nos fuimos de viaje solos. La verdad es que ha sido un pilar fundamental en mi vida, porque para mí la familia es prioritaria, y él le ha dedicado mucho cuando yo empecé a crecer en la organización. Mi esposo me apoyó tomando responsabilidades en la familia para que yo pudiera tener más tiempo. Y mis hijos (tiene dos varones, de 28 y 24 años) también me apoyaron, nunca me hicieron sentir culpable por no estar. Claro, siempre traté de estar en los momentos importantes: la fiesta de fin de año, la graduación...

    Pero algún momento clave probablemente se habrá perdido, ¿cierto?

    Quizás lamenté no haber estado acá el día que mi hijo menor cumplía tres años. Estaba de viaje en Paraguay. Pero capaz que él ni se dio cuenta, porque era chico y se lo festejamos un día distinto. El balance no es fácil. Muchas veces me preguntan cómo se logra el balance y yo no sé si se logra. Lo que hay que lograr es la integración, me gusta más esa palabra. Porque a veces le dedicás mucho tiempo al trabajo,  y la verdad que no me gustaría hacerlo con culpa. De la misma manera, cuando me voy de vacaciones no contesto un mail ni el teléfono. No vivo con culpa la dedicación al trabajo ni las vacaciones.

    Formó parte del Council of Women Internacional de la empresa, gracias al cual recorrió gran parte del mundo. ¿A qué se dedica ese consejo?

    Hace unos diez años, Coca-Cola observó que no teníamos una buena representación femenina en las posiciones de liderazgo, y que deberíamos tenerla porque los consumidores de Coca-Cola en el mundo son cincuenta y cincuenta (hombres y mujeres), y tenés que entender por igual las necesidades e intereses de ambos géneros. Así que a escala internacional surgió este mandato y a partir de ahí se forma este Council of Women, con 15 mujeres de distintas áreas de Coca-Cola de todo el mundo. Yo tuve el privilegio y honor de haber sido seleccionada quizás porque soy la única mujer gerente general de un embotellador propiedad de Coca-Cola, entonces fui como representando el negocio del embotellado. Coca-Cola Company es la empresa con sede en Atlanta que tiene las marcas, el marketing y lo demás, mientras que nosotros (Montevideo Refrescos) somos los embotelladores de Coca-Cola en Uruguay, somos una industria: producimos, vendemos y distribuimos.

    ¿Qué particularidades tiene el negocio del embotellado?

    Es un negocio mucho más duro que el de Coca-Cola Company. Tú entrás acá y ves camiones. En los embotelladores el nivel de participación de mujeres es mucho más bajo, no somos una empresa de cosméticos ni una agencia de viajes. Por eso yo estaba en el Council. Y fue una experiencia bárbara porque viajás un montón —conocí lugares como India o China, que no tenía pensados— y aprendés muchas cosas, como que una cosa es ayudar a las mujeres a que crezcan en la organización, apoyándolas con capacitación y buscando que en las selecciones de personal haya siempre una mujer, y otra bien distinta es ofrecer un set de beneficios específico para las mujeres, que eso sí me parece discriminatorio.

    De tantos viajes, de vacaciones y de trabajo, ¿cuál es que más atesora en la memoria?

    Cuando fuimos a Disney con los chicos. Es mágico, no sabes cómo pero todo funciona perfecto. Nos pasábamos juntando autógrafos. ¡Yo estaba encantada con Tribilín! Disfrutamos como locos, era la primera vez que iba, y volví a ser un poco niña.

    ¿Cuál es el primer recuerdo de la niñez que le viene a la mente?

    Un recuerdo divino de la infancia son las Navidades. Mi papá era escocés y la tradición en el norte es mucho más celebrar la Navidad que Fin de Año o Reyes, que es lo que más se celebraba en Uruguay cuando yo era chica. Y recuerdo todo, desde el momento de armar el árbol todos juntos hasta despertarme el 25 y encontrarlo lleno de regalos. Fueron unas Navidades tan felices que después, cuando tuve hijos, intenté reproducirlo con ellos y mantenerles esa magia, ese misterio, de armar el arbolito, poner las canciones y celebrar el nacimiento de Jesucristo.

    ¿Qué lugar ocupa la religión en su vida?

    Soy católica: fui bautizada, tomé la Comunión y me gustan todos los principios de la religión católica. Pero no soy practicante. No voy a la iglesia. Sí rezo.