• Cotizaciones
    martes 10 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Entrevista - Héctor Liberman

    Nombre: Héctor Liberman • Edad: 58 • Ocupación: Empresario; asesor de Walmer • Señas particulares: Es karateca, adora Italia, le encanta ser abuelo

    Trabaja desde los 16 años en la empresa familiar, y desde los 22 está al frente. ¿Qué es lo mejor y lo peor de trabajar en familia?

    Estás en algo tuyo, lo viste nacer. Es parte de tu vida. Lo peor es que tenés mucho más compromiso con la actividad porque la expectativa y la presión que hay son mucho más fuertes.

    Habla a diario con su padre, Paulo Liberman, que fundó la empresa. ¿Le pide consejos?

    Él está alejado, pero siempre quiere saber todo. La universidad de la calle te da la capacidad de poder aconsejar a los demás. Pero yo creo que más que consejos, que son muchísimos, lo mejor que me dio fue su ejemplo de honestidad, de trabajo.

    ¿Por qué Walmer sigue en la rambla y nunca se instaló en un shopping?

    Hace como 27 años que estamos en la rambla, pero nos vamos a mudar porque queremos hacer un refresh en la imagen. El tema del parking en esta zona es complicadísimo y si la gente no tiene un parking cómodo no viene. Nos vamos a la zona del World Trade Center. No estamos en un shopping porque lo nuestro necesita mostrarse y ocupa muchos metros. La relación de precio y alquiler es muy cara; se necesitan dos o tres turnos, se encarece la operativa y esto no es un producto masivo, no es una compra de paso.

    ¿Por qué no terminó la carrera de arquitecto?

    Porque decidí dedicarme a la empresa. En un momento hice las dos actividades pero no podía hacerlas bien. Como soy muy exigente, opté por la carrera empresarial. La carrera que no hice la pude proyectar en mis hijos: uno es arquitecto y otro arquitecto de interiores. Con los dos me complemento muy bien.

    ¿Qué hubiera sido si no se dedicaba a los muebles y el diseño?

    Me encantan la publicidad y el marketing.

    Tiene dos nietos. ¿Qué le gusta hacer con ellos?

    Me apasiona estar con ellos. El varón tiene dos años y medio, con él interactúo más que con la bebé, que tiene seis meses. Me tienen comprado, te ponés tonto. Lo maravilloso es, además de ser abuelo, ver que tu hija es mamá. Ahí hay una sumatoria de cosas. Y además tenemos el disfrute y no la responsabilidad de criarlos.

    ¿Sigue practicando karate?

    Sí. Soy cinturón negro segundo Dan. Empecé a los 15 años, fui cambiando de escuelas. Con algunas pausas, pero hasta ahora lo practico.

    ¿Tuvo que utilizar el karate alguna vez como defensa personal?

    Afortunadamente, no. Pero uno no lo hace como defensa personal sino como filosofía de vida.

    Es muy futbolero y fanático de Peñarol. ¿Toma medidas para proteger la fachada del local cuando los hinchas de su equipo festejan en la rambla?

    No. Es un tema que me da muchísima bronca. Esa gente no merece ser considerada de Peñarol ni de ningún equipo. Son delincuentes; el fútbol es otra cosa. Es imposible tomar medidas con esos vidrios. Pero también aprendí a no preocuparme por estas cosas, entre comillas. Hoy nos enteramos que robaron por vigésima vez nuestro local de Rosen en Ellauri. Lo roban más o menos una vez por mes. Son los mismos tipos, parece. Es más el daño que hacen que lo que se llevan.

    ¿Por qué vive en Punta del Este?

    Hace 25 años perdí a mi mamá, con la que tenía una relación muy estrecha, y se me produjo un caos emocional. Ahí surgió la oportunidad porque estábamos construyendo una casa en Punta del Este y entonces con la que en ese momento era mi esposa y mis hijos dijimos que si cualquiera de los cuatro no se adaptaba, nos volvíamos a Montevideo. A los tres meses estábamos sacando el pasaporte en Maldonado. Mis hijos iban en rollers o bicicleta al colegio. Era otra calidad de vida.

    ¿Extraña algo de Montevideo?

    Nada. A veces tengo cenas o fiestas y soy capaz de volverme en la noche para no quedarme acá. Soy muy uruguayo pero creo que Montevideo está muy caído.

    Viaja con frecuencia por hobby y por trabajo. ¿Cuál es el lugar que más lo impactó?

    Me apasiona Italia. Me encantan la Toscana y Cerdeña. Tienen una historia y una cultura muy disfrutables.

    ¿Qué lugar está a la vanguardia en temas de diseño?

    Italia. En diseño de muebles, de vestimenta, todo. Ves a los tanos y a las tanas con una elegancia... Se ponen un traje, el pañuelo y zapatillas con un gusto brutal.

    ¿Usted compra la ropa acá o cuando viaja?

    Donde vea algo que me seduzca. De todas maneras, soy clásico para vestirme.

    ¿Cómo elige los muebles de su casa?

    Eso fue mutando con los años. En un momento fui minimalista y era todo “menos es más”. Ahora que vivo en Punta Ballena el espíritu de la casa es un poco más polo.

    ¿Usa muebles de su local o de la competencia?

    No, yo tengo lo mejor (risas). Solo tengo cosas nuestras. Me voy enamorando de las cosas y algunas las voy cambiando.

    Walmer está presente en varios países. ¿Cuál es la diferencia entre el comprador extranjero y el uruguayo?

    El uruguayo es más conservador. En todo. Es muy apegado a lo que tiene. De repente tiene una rinconera o un sofá y se lo quiere llevar al mudarse, aunque tenga 20 años y no quede bien. En el resto del mundo el consumo es más dinámico. Y también el uruguayo es conservador al elegir los colores y revestimientos.

    // Leer el objeto desde localStorage