• Cotizaciones
    sábado 02 de mayo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Entrevista / Jorge Quian

    NOMBRE: Jorge Quian • OCUPACIÓN: Médico pediatra, director general de la salud del MSP • EDAD: 71 • SEÑAS PARTICULARES: A veces le pone tilde a su apellido y a veces no, salió primero en dos concursos de cuentos, cree que las vacunas están entre los inventos más grandes de la humanidad

    ¿A un pediatra le tienen que gustar especialmente los niños?

    Sí, condición sine qua non. Que no te importe que lloren, porque en general a los niños, durante los primeros tres o cuatro meses de vida los revisás bien, pero después, cuando empiezan a reconocer el ambiente extraño y que viene un señor que los desnuda y les toca la barriga y les mira la boca, lloran como hasta los dos años. Lo más hermoso es cuando te los cruzás, que tienen 20 años, te dan un abrazo y te dicen “vos fuiste mi pediatra”.

    ¿Cómo hacía, cuando todavía ejercía como pediatra, para bajar la cortina después de un día de trabajo difícil, con malas noticias?

    En la pediatría casi siempre se dan buenas noticias. Pero cuando tenía que dar una mala noticia, iba a jugar al básquetbol con los amigos. Tenía una barra con un grupo de queridísimos amigos con los que jugamos a algo parecido al básquetbol (risas). La familia también te ayuda mucho. Mi esposa es pediatra también, entonces intercambiar con ella y ver si lo que hiciste estuvo bien o estuvo mal, ayuda.si no hubiera sido médico, ¿qué le hubiera gustado ser? Marino. Di el examen para ingresar a la Escuela Naval y un oftalmólogo me encontró un defecto en la percepción de algunos colores y perdí el ingreso. La depresión, que me duró mas o menos un mes, se terminó cuando mi padre vino a decirme que en esa casa se trabajaba o se estudiaba, y como no estaba dispuesto a trabajar todavía, decidí estudiar medicina. Le agradezco hasta hoy al oftalmólogo, porque la pediatría me fascinó siempre.

    ¿Qué cosas le quitan el sueño?

    Creo que el trabajo que hice con más intensidad y el que me dio muchas satisfacciones fue dirigir la policlínica de sida de pediatría del hospital (Pereira Rossell). En las situaciones que se plantean se juntan a veces la pobreza y una enfermedad que discrimina mucho, y algunas veces eso te causa angustias que son difíciles de sobrellevar.

    Jorge Quian. Foto: Luciano Dogliotti.

    Después de una larga convivencia se casó hace seis años con mercedes en segundas nupcias. ¿cómo se decidieron?

    El día del cumpleaños de ella nos decidimos. Hacía mucho que vivíamos juntos. Mercedes ha sido muy importante en mi vida, y después de mi primer divorcio dije que los papeles no eran necesarios, pero siempre es un complemento que te da legitimidad, otra cosa frente al mundo, y Mercedes se merecía eso y mucho más. La ceremonia fue en el fondo de casa. Fue un oficial del registro civil, nos casó, y después, como nos gusta mucho bailar, hicimos una reunión bailable.

    ¿Qué trayecto hacen cuando salen a caminar juntos?

    Cuando está lindo el tiempo es infaltable que salgamos a la rambla. Hacemos siete quilómetros, más o menos. Nuestras vacaciones son siempre en Florianópolis, y cuando vamos nos gusta caminar entre las montañas de Barra Da Lagoa. Salimos de mañana y cuando llegamos allá tomamos un jugo de fruta. Después tomamos el ómnibus de vuelta. Es uno de los placeres de nuestra vida ir ahí. Ya nos conoce pila de gente, nos saludan “hola Jorge”, “hola Mercedes”.

    ¿Tiene algún héroe de la ficción?

    Me gustó mucho el inspector Wallander, del escritor sueco Henning Mankell. Me encanta porque es un personaje que, además de ser jefe de policía, no trabaja con violencia, casi nunca porta armas, está un poquito gordito, tiene problemas con los hijos, se divorció; entonces es un héroe real, no esas máquinas de descubrir crímenes y matar asesinos.

    ¿En qué es bueno, más allá de su trabajo?

    Escribiendo cuentos. Me presenté una vez a un premio de la Sociedad Uruguaya de Pediatría con un cuento que se llamaba “El elefante”, que es una historia real, y gané el primer premio. Después me presenté en un concurso que el Sindicato Médico hace todos los años con una historia que se llamaba “La familia”, y gané el primer premio. Me hizo muy feliz eso. Tengo una cantidad de cuentos escritos, me da un poco de vergüenza presentarlos todos, pero en algún momento lo voy a hacer. Son cuentos de historias reales de mi vida como médico. El cuento del elefante es sobre un muchacho al que lo pisó un elefante en un circo que había en La Paz y Agraciada. Estuvo como dos meses internado y se fue de alta, y en el cuento hablo de su trágica vida. Era un muchacho de 13 años, pero tenía una vida que no había vivido yo cuando tenía 35.tiene tres nietas. ¿qué lugar ocupan en su vida? Son la debilidad más grande de mi vida. Una vive en Brasil, así que la veo muy poco, pero tengo dos que son dos mantecas: Trinidad, de diez años y Camila de siete. A Trinidad le había prometido que cuando cumpliera diez íbamos a ir a Buenos Aires, de regalo de cumpleaños, y lo hicimos hace 15 días. Nos fuimos un jueves y esa noche fuimos a comer pizza a Los Inmortales. El viernes de mañana fuimos a Temaikèn, yo pensé que me iba a aburrir, pero pasamos bárbaro, después de ahí mi nieta quería ir a conocer el café Tortoni, y el sábado fuimos a la librería El Ateneo, la que es un teatro, y estuvimos dos horas leyendo. Las dos son unas lectoras espectaculares.

    ¿De chico le tenía miedo a las vacunas?

    Ni me acuerdo de eso. Pero aprendí a querer a las vacunas rápidamente. Cuando estaba en cuarto de escuela hubo una epidemia de poliomielitis y dos de mis compañeros de clase tuvieron. Y después, a medida que fui pensando un poco más, siempre dije que las vacunas deben ser uno de los inventos más grandes. Cuando trabajaba como médico vi niños morirse de sarampión, vi niños con trasplante hepático por hepatitis A; todas esas cosas que no se ven ahora y no puedo entender cómo hay gente que discute ese avance de la humanidad.