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NOMBRE: Rosario Rompani de Terra • Edad: no confiesa • Ocupación: presidenta de la comisión de pesca del Yatch Club Punta del Este • Señas particulares: estudiante crónica, dulcera,frecuenta los remates.
Lleva 41 años casada y a su marido lo conoció en “la fiesta del año 2000”, en un momento en que ese año era aún lejano. ¿Cómo fue? ¿Cómo se había vestido ud. para una fiesta tan particular? ¡En ese momento el año 2000 parecía tan lejano! Fuimos todos disfrazados como galácticos, con lamparitas en la cabeza que se prendían tipo robot, casi todos de blanco con plateado y dorado. Me acuerdo que yo tenía un vestido mini blanco con rombos dorados y una tiara que se bajaba y quedaba como antifaz, combinado con unos aros enormes dorados.
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Es la presidenta de la Comisión de Pesca del Yatch Club Punta del Este. ¿De dónde viene su afición por la pesca? ¿Logró alguna vez pescar una pieza realmente memorable? ¡Y si tenes barco salís a pescar! Empecé de cero después de casada, pero enseguida me encantó y participamos en los concursos del club desde hace más de 35 años. Recuerdo una vez que concursamos con un día horrible, con un mar encrespado y prácticamente anclamos en la cresta de la ola porque ahí estaba el pozo. Yo estaba embarazada de casi siete meses y nos fue tan bien que hasta agarramos un tiburón y ganamos el concurso. Tengo la foto de la entrega de premios y cuando la veo pienso: ¡Qué inconsciente! ¡Pero qué divertido que fue!
¿Es cierto que una vez, cuando su hija mayor, Rosario, tenía dos años, ud. y su marido se tiraron al agua desde un barco y no pudieron volver a subirse? Habíamos salido en nuestra primera lancha, de madera, pesada, pero que por suerte tenía una cabina bastante grande. Era uno de esos días sofocantes de diciembre en Montevideo. Ni bien anclamos, estaba sacando las cosas del copetín y le dije a mi marido: “primero me baño, porque no aguanto más”. Me tiré, y cuando salí a la superficie el barco estaba como a 12 metros y la corriente me llevaba más lejos, le pedí un salvavidas enseguida, pero igual me seguía alejando. Él se puso las patas de rana para ir a buscarme, pero la corriente, que iba para la costa, era tan fuerte que tampoco pudo volver. Nadamos cuatro horas hacia la playa y salimos a la altura del Club Naval, donde pensé que nos iban a auxiliar, pero nos dijo el marinero que solo podía avisar al Náutico de Punta Gorda que íbamos para allí a pedir la lancha de rescate. Al fin, a las seis de la tarde llegamos hasta el barco, donde nuestra beba dormía plácidamente.
Tiene cuatro hijos y seis nietos. ¿En qué los malcría? ¡En todo lo que puedo! Me encanta hacerles los gustos, llevarlos a “home for lunch”, que en realidad es una ida a McDonald's o La Pasiva, pero salen contentos del colegio como si fueran a París .
Le encantan los dulces. ¿Cuáles son los mejores dulces y postres de Punta del Este? Los waffles de L’Auberge, el volcán de dulce de leche de La Huella, los panqueques de Lapataia y los helados de Freddo.
Hizo la tecnicatura en periodismo de IPEP, de dos años, y también estudió la carrera de técnico agrario, de cuatro años, para administrar personalmente un campo propio. ¿Cómo fue la experiencia de estudiar teniendo ya a sus cuatro hijos en el colegio? Soy estudiante crónica, siempre con una carpeta o cuaderno abajo del brazo. ¡Pero no con tanta carga horaria! Iba a clase a la misma hora que ellos, así que ni se daban cuenta, pero cuando se acercaban las pruebas y exámenes me veían levantarme tempranísimo y me decían: “¡mamá, nunca pensamos que eras tan traga!”.
Con su hermana Graciela se las ve frecuentemente en eventos culturales y sociales. ¿Quién es para ud. la uruguaya más fina y elegante? Sofía Herrán y Victoria Cooper, siempre están impecables.
¿Se acuerda de cómo fue cuando su hermana le contó que había empezado a salir con Jorge Pacheco Areco? No me acuerdo del momento justo, pero nos quedamos encantados. Era encantador en el trato personal, tenían mutua admiración con Graciela, fueron una linda pareja.
Colecciona antigüedades que adquiere en Tristán Narvaja y remates. ¿Cuál es el secreto para saber comprar en una subasta? No hay nada que me divierta más que las ferias y los remates. En todos los países adonde voy de visita pregunto dónde están las mejores ferias, me las recorro todas y casi siempre salgo con algo. No hay que tentarse con todo, pero sí tratar de conseguir lo que es único. En los remates depende mucho de los demás compradores, pero lo que es de rigor es fijarse un precio y respetarlo, si no, no es negocio. Mis objetivos favoritos son las polveras, las cigarreras, fosforeras de plata, de tanto en tanto alguna buena escultura. Mi favorita es “La danza de la fuente”, de Belloni. ¡Es un placer mirarla!
¿Es cierto que una vez enfrentó a un ladrón y recuperó no solo su cartera, sino las billeteras de todas las personas que él había robado ese día? Es verdad. Había salido de compras y se me torció un taco, así que fui a un zapatero para solucionarlo, y cuando me estaba sacando la bota me tiraron de la cartera y se la llevaron. Yo salí corriendo con una bota sí y la otra no, pero a las dos cuadras lo perdí de vista. Iba volviendo desalentada cuando lo vi adentro de uno de esos autos a los que les decían “huevito”. Levanté la puerta, le saqué la cartera y... ¡lo empecé a patear hasta que salió corriendo! Sin ganas de compras me volví a casa, y cuando abrí la cartera tenía seis billeteras: la mía y cinco más.