Biblioteca Central de Educación Secundaria (IAVA)
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En 1885 abrió como la Biblioteca de la Universidad y se mudó al edificio del Liceo IAVA en 1911. En 1935 pasó a depender de la Sección de Enseñanza Secundaria y Preparatoria, y cambió su nombre al actual. Tiene un acervo de 86.000 ejemplares a disposición de usuarios que aumenta en los períodos de parciales y exámenes, y disminuye en vacaciones. Su importante hemeroteca es utilizada sobre todo por investigadores. En su Sala de Lectura se exhibe una colección de libros antiguos, que datan de los siglos XIV, XV y XVI, como una edición de El Quijote de 1607 (la más antigua de América Latina).
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Antigua y con un encanto especial, esta biblioteca, que sus usuarios muchas veces comparan con la de la academia Hogwarts de la saga de Harry Potter, es el lugar donde estudiaron varios presidentes de la República. Su servicio de apoyo al proyecto educativo del colegio se ha digitalizado, y su catálogo está en línea desde el 9 de diciembre de 2013. Sin duda, un instrumento útil para sus alumnos, que encuentran en sus largas mesas y en ese silencio acogedor de los lugares donde se guardan libros el espacio perfecto para zambullirse en las tareas escolares y el universo de las letras.
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Considerada un centro de investigación científica y de creación de conocimiento, custodia la memoria escrita de la sociedad desde 1816, bajo un techo de estilo neoclásico de 4.000 metros cuadrados proyectado por el arquitecto Luis Crespi. En su acervo hay colecciones de Julio Herrera y Reissig, Horacio Quiroga, Florencio Sánchez, Delmira Agustini, Juan Zorrilla de San Martín y Juana de Ibarbourou, entre otros. Además, en sus estanterías es posible encontrar primeras ediciones nacionales, ejemplares únicos, incunables, manuscritos, mapas, fotografías, partituras, acuarelas, grabados y la Oración Inaugural de Larrañaga, de 1816. Por primera vez en su historia, desde 2015 una mujer, Esther Pailós, dirige la Biblioteca Nacional.
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Cuatro años después de la inauguración el Palacio Legislativo, en 1929, abrió su biblioteca, resultado de la unión de las bibliotecas de la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados, que funcionaban en el Cabildo de Montevideo. Hoy, con 250.000 volúmenes, recibe usuarios internos (funcionarios del Parlamento) y externos, que diariamente suman entre 40 y 50 personas. La hemeroteca ya tiene 89.600 ediciones de diarios y semanarios digitalizados y recibe entre 40 y 60 usuarios al mes. Además, los funcionarios de la biblioteca realizan unos 100 trabajos de referencias al año sobre un tema específico a pedido de algún legislador. El ejemplar más antiguo con el número de inventario 1 es el Libro de Rhetórica Caftellana (en castellano antiguo), que data de 1541.