Pasada la conmoción de la noticia, la compra en U$S 250 millones del diario estadounidense “The Washington Post” por el multimillonario Jeff Bezos disparó un debate sobre el futuro periodístico de uno de los diarios de mayor reconocimiento en el mundo, referente en Estados Unidos de una forma de hacer periodismo que “parece en vías de extinción”, según consideran algunos periodistas.
Además de que la venta fue un hecho inesperado en la industria de los medios, el precio fijado por el diario supuso un desembolso de apenas 1% de la fortuna de Bezos, fundador de la compañía de Internet Amazon.com.
Ahora, analistas y profesionales especulan sobre cuáles serán los primeros pasos y el futuro a mediano y largo plazo del “Post”, que fue desde 1933 propiedad de la familia Graham.
La venta del periódico de la capital estadounidense se enmarca en una tendencia creciente en cuanto a la adquisición de empresas periodísticas por multimillonarios ajenos a la industria de los medios o que hicieron fortuna en otras actividades. Warren Buffet, por ejemplo, tiene 88 períodicos sólo en Estados Unidos.
Junto con Bezos, y en este mismo mes, el magnate deportivo John W. Henry compró el “Boston Globe” a la compañía dueña del “The New York Times” por U$S 70 millones. El “Times” había pagado U$S 1.100 millones en 1993 por el tradicional diario editado en Boston.
En una carta abierta a la redacción del “Post”, Bezos aseguró que “los valores de este diario no precisan cambios. La labor del diario se mantendrá para sus lectores y no para los intereses privados de sus dueños. Continuaremos siguiendo la verdad adonde ésta nos lleve y trabajaremos duro para no cometer errores”.
Lo mismo sostuvo Henry en el “Globe” al decir que no espera una cobertura diferente a la que se estaba realizando.
Escepticismo.
Sin embargo, los expertos de medios son escépticos en cuanto a que estos diarios puedan mantenerse independientes de los intereses de sus nuevos dueños.
Ryan Chittum, columnista de la revista “Columbia Journalism Review”, sostuvo que de las varias lecturas que se pueden hacer de esta compra, la primera es que el muro de contenido pago que tiene actualmente el “Post” “caerá rapidamente una vez que Bezos asuma el poder”.
“Alguien con U$S 25.000 millones no compra el ‘Washington Post’ por su patética proyección de negocios sino por la influencia extraordinaria que le otorga. Bezos no necesita el cambio chico que representa el ingreso de la circulación digital que pueda proveerle el ‘Post’”, alegó.
Chittum reconoció que el modo de operar de Bezos, que está dispuesto a invertir y tomar riesgos, es “exactamente lo contrario” a lo que venían haciendo los Graham y que eso “puede ser muy bueno para el ‘Post’”.
Sin embargo, recordó que el millonario “tiene enormes intereses políticos en Washington”. “¿Qué tanto de la línea editorial del ‘Post’ se convertirá en el megáfono de sus visiones libertarias y en favor de los negocios de Amazon?”, se preguntó.
El especialista también señaló que “se entró oficialmente en la fase del rescate de los billonarios a la colapsada industria del periódico papel. Dos de los mejores diarios del país fueron por ese camino este mes y lo mismo es probable que pase con ‘Los Angeles Times’ y el ‘Chicago Tribune’”, agregó.
En su blog del diario británico “The Guardian”, el analista de medios y periodista Roy Greenslade coincidió con Chittum en que “es imposible que Bezos haya comprado el diario para obtener ganancias económicas”.
Greenslade desliza la posibilidad de que Bezos haya comprado el diario simplemente como un “acto de servicio público” y de filantropía, aunque también analiza que Bezos tiene la capacidad de innnovar y la infraestructura (a traves de Amazon.com) de transformar al “Post” en un diario de impronta nacional e internacional, objetivo que sus anteriores dueños “desecharon y dejaron que el ‘Times’ ocupara ese lugar”.
“Imagínense ustedes que con cada compra de un libro por Amazon.com se incluyera una edición gratuita del ‘Post’, o que en todos los kindle (aparatos de lectura digital propiedad de Bezos) se pudiese leer el diario”, agregó.
Otros observadores estiman que aún es demasiado pronto como para sacar estas conclusiones, ya que apenas sí pasaron unos días desde el anuncio de la compra.
“Buena suerte”.
Desde adentro del “Post” las reacciones a la compra han sido diversas. Uno de los ejemplos mas representativos lo dió el célebre columnista Robert J. Samuelson el domingo 11.
Titulada “Las noticias no son gratis”, la nota de Samuelson compara la actual situación del periodismo estadounidense con aquella que vivieron en los años ’70 los trabajadores de la industria del acero, que atravesaba serias dificultades, cerrando fábricas y despidiendo a miles de trabajadores en un proceso incomprensible para muchos
“Nunca imaginé entonces que los periodistas y editores nos convertiríamos en los trabajadores del acero del siglo XXI”, sostuvo.
Samuelson señala varios datos de la industria de la prensa papel en Estados Unidos: caída de 60.000 a menos de 40.000 profesionales empleados en los medios escritos, un descenso desde U$S 45.000 millones de ingresos por publicidad en 2003 a U$S 18.000 millones en 2012, una brecha que no fue sustituida por los ingresos digitales, que representaron U$S 3,5 millones en 2012.
También destacó los cambios de tendencias: una encuesta reveló que 39% de la población estadounidense obtenía en 2012 las noticias de la web frente a 29% que lo hacía de los diarios. En 2004 un 24% obtenía sus noticias de la web. En el 2000 un 47% leía las noticias en los diarios.
Al analizar la venta, Samuelson dijo que su primer pensamiento fue que eso no podía ser. Periodista del “Post” desde el 1969, el columnista no podía concebir que se vendiera el diario.
Así, reconoció que en un principio le pareció “muy débil” el argumento de que Bezos tendría la paciencia, el dinero y la aptitud tecnológica para guiar al “Post” de su pasado tambaleante a una nueva era de gloria.
Para lograrlo, Bezos deberá mantener el “valor agregado” que tienen los diarios como el “Post” de “tomar el costoso y arduo trabajo de reportar aquello que otros no harían” y seleccionar y procesar la información valiosa para los lectores.
“Pero eso no es gratis, reposa en independencia editorial y éxito comercial. Alguien tiene que pagar las cuentas. La tarea de Bezos es respetar esa independencia editorial y recuperar su base económica. Ha desafiado a los pesimistas antes. Capaz que lo hace de nuevo. Buena suerte”, agregó.
Periodismo
2013-08-15T00:00:00
2013-08-15T00:00:00