• Cotizaciones
    jueves 23 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Entrevista a Patricia Bullrich: “Uruguay tiene una tasa de homicidios incompatible con su tipo de sociedad”

    Al frente de la seguridad pública de Argentina durante los dos primeros años del gobierno de Javier Milei, la actual senadora dijo a Búsqueda que las fronteras entre los países “no existen más”, por lo que la violencia del narcotráfico se da de forma similar en Montevideo o en Rosario. “Queremos que la experiencia positiva que ha tenido la Argentina también la tenga Uruguay”, afirmó sobre su modelo de gobierno, basado en la “mano dura” y en el aislamiento carcelario de líderes criminales: “Hemos tenido alrededor de cinco mil habeas corpus, pero ninguno positivo. Los jueces se dan cuenta lo que supone dar ciertos tipos de beneficios a asesinos múltiples”.

    “El que las hace las paga”. El axioma se volvió un símbolo de la estrategia de seguridad de la Argentina de Javier Milei: primero en campaña electoral, luego en el gobierno, siempre con Patricia Bullrich como abanderada.

    Con una extensa carrera política que atravesó varios bandos, Bullrich (69 años) fue designada por Milei como ministra de Seguridad Nacional, cargo que ya había ocupado entre 2015 y 2019 bajo la administración de Mauricio Macri. Fue, por un lado, un agradecimiento a su alianza electoral —luego de que Bullrich no llegara al balotaje presidencial y decidiera, en esa instancia, sumarse a Milei—. Pero, también, un respaldo a su visión sobre la seguridad pública.

    Bullrich ha insistido en la necesidad de un combate frontal a la delincuencia, cercana a la idea de declarar una guerra directa a las organizaciones de crimen organizado: un Estado que rompa sus estructuras mediante inteligencia y armamento, con el respaldo de la Justicia en las condenas y en la aceptación de reclusiones duras, de máxima seguridad.

    Resumida bajo la frase “el que las hace las paga”, su gestión se atribuye haber liberado a la ciudad de Rosario del enfrentamiento continuo entre bandas dedicadas al microtráfico y de haber desarticulado grupos que alcanzaron una notoriedad casi mítica —como Los Monos— por su grado de violencia, poder y dominio sobre sectores enteros de la sociedad.

    Mañana viernes, Bullrich llega a Uruguay para hablar de esa estrategia iniciada en 2023 —conocida como Plan Bandera— y de otras políticas que aplicó, como la llamada ley antimafia —formalmente Ley 27.786 de Organizaciones Criminales—, aprobada en 2025, que estableció un marco más duro y específico para combatir el crimen organizado.

    En diciembre dejó el cargo de ministra para asumir como senadora, desde donde opera como una de las voces del gobierno en el Congreso para impulsar una reforma del Código Penal orientada a endurecer las penas y revisar la edad de imputabilidad. Antes de su llegada al país, habló con Búsqueda.

    —¿Cuál es el propósito de su visita a Uruguay?

    —La idea es que podamos discutir, tanto Uruguay como Argentina, los problemas del narcotráfico, los problemas de la violencia asociada al narcotráfico, los problemas de los homicidios y de nuevas figuras, como puede ser el sicariato. Pero también pensarlo desde el lado preventivo, de cómo se puede trabajar para evitar que el narcotráfico entre en la vida de las personas y cómo se puede evitar que sea un problema en el consumo y en la vida y la salud de las personas, especialmente de los jóvenes. Estoy muy contenta de poder ir a Montevideo para desarrollar en Uruguay la experiencia argentina, compararla con la experiencia uruguaya y sacar las mejores prácticas de ambos países.

    —¿De qué se trata esa experiencia argentina?

    —La forma de trabajo de los gobiernos es similar en todos lados, lo que es distinto es el abordaje. Argentina ha tomado la decisión de ser más fuerte, de poner más orden, de impedir que haya lugares totalmente tomados por el narcotráfico. Así hemos logrado un avance que se ve muy claramente en las cifras de homicidios, en la desestructuración de las organizaciones criminales. Hace unos años teníamos la ciudad de Rosario tomada por el narcotráfico, con una tasa de homicidios muy elevada, con sicariato, con muertes, con jefes que adentro de las cárceles seguían manejando las organizaciones.

    Información-Bullrich-Quema-Drogas-Ministerio Seguridad Argentina
    Patricia Bullrich en una actividad de quema de cocaína y marihuana incautados a organizaciones de Rosario.

    Patricia Bullrich en una actividad de quema de cocaína y marihuana incautados a organizaciones de Rosario.

    —¿Y usted dice que lograron solucionar el problema con más mano dura?

    —Sí, hemos podido desbaratar esto. Fue un impacto muy fuerte en la comunidad, la comunidad empezó a apoyar muchísimo este plan, denominado Plan Bandera. Redujo en un 75% los homicidios en la ciudad de Rosario y tuvo un impacto en la tranquilidad de la gente, en la vida comercial. Entonces, llevar adelante planes concretos que tengan como objetivo desestructurar las organizaciones criminales y a la vez trabajar sobre la prevención trae resultados. Nosotros lo hemos demostrado.

    Bullrich-homicidios

    —¿Desde Uruguay le han pedido asesoramiento en este tema?

    —Hemos hablado muchas veces con las autoridades del Uruguay para compartir nuestras experiencias y ojalá podamos hacerlo en este conversatorio. Queremos que la experiencia positiva que ha tenido la Argentina también la tenga Uruguay, que en este momento tiene una tasa de homicidios que a nuestro entender es un poco incompatible con el tipo de sociedad que tiene. Es necesario trabajar muy concretamente en esa baja, porque es proteger la vida de la gente.

    —¿Las conversaciones fueron durante el gobierno actual?

    —En el gobierno anterior tuvimos muchas reuniones en el Mercosur y con quienes fueron ministros del Interior. Ahora eso sigue, porque la relación con Uruguay es de continuidad sea quien sea el gobierno, porque somos países vecinos, hermanos. Es una relación de flujo, uno puede tener más afinidad con uno que con otro pero los gobiernos, y especialmente los ministerios de seguridad, tienen que trabajar juntos porque las fronteras no existen más, son líneas imaginarias. Los problemas que tiene un país los tiene el otro. Los problemas urbanos se dan en ciudades similares, como Montevideo y Rosario. Son todas experiencias que tenemos que trabajar en común, aunque seamos más amigos de un gobierno que de otro. Además, nosotros también tenemos mucho que aprender de Uruguay en seguridad, no nos ponemos en modo maestros porque hoy nos esté yendo bien.

    Bullrich-Montevideo

    —En Argentina, Rosario se convirtió en el principal símbolo de la violencia criminal, marcada por el auge de bandas vinculadas al microtráfico de drogas. ¿Vive Montevideo una situación similar?

    —En general los homicidios en una sociedad como la uruguaya, que uno los ve que están muy localizados, en un determinado lugar geográfico, sin duda que obedecen al problema del intento de toma territorial que hacen las bandas de microtráfico, porque en definitiva es mucho más violento el microtráfico que el gran narcotráfico. Nosotros lo vemos en nuestras fronteras. En la frontera con Paraguay, por ejemplo, tenemos la mayor cantidad de intento de entrada de productos, como cocaína y una marihuana con un alto nivel de THC, una marihuana muy tóxica. Pero ahí en esa frontera uno agarra un camión que cruza sin violencia; en cambio en las zonas urbanas la violencia es muy fuerte porque es el intento de manejar el negocio del microtráfico. Un kilo de droga en la frontera puede valer US$ 1.000 y luego se vende en dosis a US$ 5.000 en la ciudad. Entonces, es tal la diferencia de dinero que se matan por el negocio del microtráfico, como sucedió con Los Monos. Atacar el microtráfico es un camino a la paz.

    —Mencionó a Los Monos. ¿En algún momento el Ministerio de Seguridad Nacional de Argentina detectó que expandieran su actividad a Uruguay?

    —Detectamos que las bandas de cada país se copian mucho los modelos. En cuanto a informaciones oficiales, respecto a Uruguay sí sabíamos que Sebastián Marset tenía actividades de narcotráfico de carácter internacional, con mucha violencia. Nosotros estamos convencidos de que un narcotraficante como Marset busca tener contacto con todas las organizaciones que puedan estar en esa misma actividad, como para poder cubrirse y armar una especie de tejido. Y en el ministerio encontramos vínculos de él con el PCC (Primer Comando de la Capital) brasileño.

    Información-Bullrich-Visita Cárcel El Salvador-2024-Presidencia El Salvador-AFP
    Patricia Bullrich durante una visita a las prisiones de El Salvador en 2024, para conocer la estrategia de Nayib Bukele contra las pandillas.

    Patricia Bullrich durante una visita a las prisiones de El Salvador en 2024, para conocer la estrategia de Nayib Bukele contra las pandillas.

    —En Uruguay el gobierno busca profundizar las medidas alternativas a la prisión como una forma de mejorar la rehabilitación, evitar la reincidencia y disminuir problemas de hacinamiento, reclutamiento y formación de grupos criminales en las cárceles. ¿Qué piensa al respecto?

    —Depende del tipo de delito que la persona cometa. Porque si la persona es primaria pero cometió un asesinato... Aquí en Argentina tuvimos el año pasado el cruel asesinato de tres chicas en Buenos Aires, por parte de un ciudadano peruano jovencito y de una banda de jóvenes que eran todos primarios.

    Bullrich Marset

    —¿Dónde pondría usted el límite?

    —La Argentina hace un tiempo restringió bastante los sistemas alternativos. Penas alternativas para delitos leves; para delitos fuertes, aunque sea la primera vez, yo sería un poco más prudente. Si un primario sale con armas, sería más estricta porque salir con un arma es salir con una intención. Nosotros acá estamos corrigiendo el Código Penal para que el que salga con armas, la use o no la use, tenga una pena mayor, no una pena menor. Ahora, si una persona realmente comete su primer hurto y puede tener una pena alternativa para que no siga una carrera delictiva, eso es bueno. Pero, más allá de esta discusión, respecto a la sindicalización hay que ser muy duro con aquellos que intentan seguir manejando el negocio criminal adentro de las cárceles.

    —¿Cómo?

    —Nosotros diseñamos un sistema de alto riesgo, porque acá los jefes de bandas de Rosario y otros lugares, como Los Monos y los que siguieron a Los Monos, todos seguían manejando sus organizaciones criminales desde las cárceles y mandaban a matar mediante sus abogados, sus hijos, sus visitas. Entonces diseñamos un sistema muy duro y una ley muy dura contra los grupos criminales. Acá en la Argentina aprobamos una ley antimafia, que la tomamos de Italia, para que si uno comete un delito toda la banda tenga responsabilidad. Porque si no, viene uno y dice “yo solamente manejé el camión” o “yo solamente vigilaba en la esquina”. ¡No! Es una organización.

    —Uruguay construirá dos cárceles de máxima seguridad para recluir, por ejemplo, a líderes de grupos criminales. ¿Cómo funciona ese sistema en Argentina?

    —Es un régimen muy estricto. El personal penitenciario es especialmente elegido y tiene un sueldo un poco más elevado que el resto de los funcionarios penitenciarios. Es un régimen donde prácticamente los presos no tienen visitas y cuando hay visitas es con locutorios, con un vidrio de por medio. Incluso, si un juez no permite conversaciones íntimas, puede habilitar a que las conversaciones sean escuchadas. Los presos tienen mucha restricción para el uso del teléfono, con los celulares prohibidos. Están asilados, sin contacto con otros presos. Es uno de los grandes puntos de éxito del Plan Bandera en Rosario porque los líderes dejaron de ser líderes cuando cayeron presos. Hoy ya no pueden cometer delitos dentro de una cárcel.

    —¿No tiene restricciones a ciertas reglas internacionales de cumplimiento de derechos humanos?

    —Hemos tenido alrededor de 5.000 habeas corpus, pero hemos tenido el acompañamiento de la Justicia argentina y no hemos tenido ningún habeas corpus positivo. ¿Por qué? Porque acá organizaciones como Los Monos han matado a bebés, a niños, a familias enteras; entonces si ellos no tuvieron ningún tipo de piedad con las víctimas, los jueces se dan cuenta lo que supone dar ciertos tipos de beneficios a asesinos múltiples. Dar esos beneficios no tiene en cuenta el dolor de las víctimas y de toda una sociedad y de toda una comunidad como Rosario. Una gran ciudad, donde nació Messi.

    —¿Usted ve viable aplicar en seguridad pública un modelo como el de El Salvador?

    —Ellos tenían un país tomado por maras, por las pandillas, donde la gente no podía caminar por las calles, donde tiraban cuerpos de bebés en las puertas de las casas. Fue el país más violento del mundo con 148 muertos cada 100.000 habitantes. Y en un momento el Estado precisó tomar las maras. Nosotros estamos para hacer una cosa un poco menos violenta: tanto Uruguay como Argentina pueden combatir el narcotráfico sin llegar a ese nivel de violencia tan fuerte que tiene que ejercer El Salvador, o a cierto tipo de cárceles. Cuando uno ve la violencia que generaron las maras en El Salvador, entiende por qué el Estado llegó tan hondo. Ahora, una vez que eso se ordena, hay que tratar de volver a todas las garantías constitucionales que cualquier ciudadano tiene.

    Información-Milei-Bullrich-Acto Argentina-González-AFP
    El presidente argentino Javier Milei en octubre de 2025 al presentar la reforma del Código Penal, junto con la entonces ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich.

    El presidente argentino Javier Milei en octubre de 2025 al presentar la reforma del Código Penal, junto con la entonces ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich.

    —A nivel político, ¿cómo están actualmente las relaciones entre Uruguay y Argentina?

    —He tenido la suerte de estar acá en Buenos Aires en la Embajada de Uruguay con funcionarios del gobierno uruguayo, así que la idea nuestra es que, más allá de la relación cercana con ciertos partidos, gobierno a gobierno hay que respetar la democracia. Las relaciones están muy bien entre ambos países. Se ha avanzado, por ejemplo, en el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Argentina, además, avanzó en acuerdos bilaterales con otros países, algo en lo que ya Uruguay había dado varias puntadas. Nosotros hicimos un acuerdo bilateral con Estados Unidos, creo que ese es un camino que comenzó Uruguay y nosotros lo tomamos. Eso va a permitir que dentro del Mercosur no tardemos 26 años en hacer un acuerdo como el de la Unión Europea, porque 26 años es una vida. Necesitamos más comercio, más mercados y para eso necesitamos seguir haciendo acuerdos: es un camino que abrió Uruguay y Argentina lo aprovechó bastante bien.

    —¿Cree que puede generarse en Uruguay un fenómeno rupturista como el de Javier Milei?

    —Uruguay tiene un sistema partidario un poco más ordenado que la Argentina, que se ha desordenado muchísimo. Tiene partidos que han competido, tanto el Frente Amplio como el Partido Nacional con el Partido Colorado, junto con otras opciones. Todavía parece que es dentro de los partidos que pueden salir personas un poco más outsiders, que se animen a ir un poco más allá.

    —¿Se reunirá en Montevideo con dirigentes políticos uruguayos?

    —Me han llamado todos. Voy a ir a visitar a personas con las que he compartido tareas, tanto del Partido Nacional como del Partido Colorado. Pero por supuesto también voy dispuesta a encontrarme con alguien del gobierno actual.

    —Encuestas recientes de aprobación pública le otorgan a usted porcentajes de valoración positiva superiores a los del presidente Milei. ¿Piensa el año que viene ser otra vez candidata a la presidencia?

    —La medida de éxito de un gobierno es la reelección del presidente. Así que es muy importante que el presidente sea reelecto, no por una cuestión personal, sino de país, porque en Argentina el cambio de modelo que hemos hecho es bastante drástico: hemos pasado de un modelo muy populista durante muchos años a uno mucho más ordenado, sin déficit fiscal, bajando la inflación, desregulando la economía, poniendo mucho más énfasis en lo privado y menos en el Estado. Hemos hecho un cambio de paradigma. Y este paradigma se sostiene cuando hay una reelección. Así que ese es el objetivo, no estoy pensando en mí en este momento.