Es que si bien la promoción gubernamental de la energía eólica como aspecto clave para diversificar la matriz energética rindió sus frutos entre el empresariado privado, con más de 20 proyectos por 834 MW (se espera que, junto con parques estatales, para el 2015 el total de potencia instalada supere los 1.200 MW), el montaje de los aerogeneradores lo hace una docena de técnicos especializados, la mayoría extranjeros.
Otros tantos son los encargados del monitoreo posterior, que también puede hacerse a distancia, quedando solo la obra civil de algunos meses de duración como ventana de oportunidades laborales para los locales.
Molinos gigantes.
Cuando uno llega al kilómetro 275 de la ruta cinco, a la izquierda encontrará la primera de las dos entradas al parque eólico de Palmatir SA. Allí las obras de instalación de 25 aerogeneradores se suceden sin pausa, lideradas por un equipo de 15 españoles encargados de montarlos y ponerlos en marcha.
Instalando uno cada cuatro días en promedio, la empresa espera que los aerogeneradores, con una torre de 100 metros de altura y aspas de 45 metros de longitud estén todos montados para agosto. Serán los más grandes del país.
Debido al peso de las piezas (solo el rotor que se ubica en la cima de la torre pesa 80 toneladas) se alquiló una grúa especial que llegó desde Alemania con capacidad para levantar hasta 600 toneladas.
Antes de su instalación cada torre precisa de una base de hormigón armado de 3,5 metros de profundidad y 400 metros cúbicos de material. Por la cuantiosa necesidad de hormigón, la idea de traer camiones desde Tacuarembó o Paso de los Toros era inviable, por lo que se montó una hormigonera dentro del predio, que abastece a toda la obra.
En la actualidad el emprendimiento está en su pico operativo con más de 200 personas trabajando.
Como el parque se ubicó en una zona con poca conectividad a la red de energía, se está tendiendo una red de 150 kilovoltios (kV) hasta la represa de Rincón del Bonete (en la frontera entre Tacuarembó y Durazno).
La empresa le venderá a UTE la energía eléctrica generada a U$S 86,6 el MW por hora. Fuentes de la compañía dijeron a Búsqueda que la inversión total ronda los U$S 140 millones y que es probable que la otra empresa que se instale en la zona (Agua Leguas) use la misma red de conexión.
Es que los parques de Agua Leguas (Peralta I y Peralta II) estarán casi frente a frente con el de Palmatir cruzando la ruta. Fuentes de la empresa alemana Enercon, encargada de la instalación de ambos parques, dijeron a Búsqueda que esta inversión implica U$S 270 millones para dejar operativos los 50 molinos de ambos parques.
Además emplearán a 410 personas durante toda la construcción.
Reunión vecinal.
Son las siete de la tarde del jueves 6 de junio y en el salón vecinal de Peralta no cabe un alfiler: unas 130 personas —casi medio pueblo— esperan que empiece la presentación de representantes de Enercon sobre las posibilidades laborales de la obra.
Una de las responsables de esta reunión es Silvana Tacoronte, la dueña del almacén de ramos generales de Peralta. Fue ella la que asistió a la primera reunión que hizo Enercon en la escuela del pueblo y la que gestionó este nuevo encuentro.
“Lo que queremos es que se nos dé una oportunidad laboral cierta. Hoy en el otro proyecto apenas trabajan diez gurises, y todos de sereno. Casi todos los obreros son de Paso de los Toros”, dijo Tacoronte.
Sostuvo que las empresas encargadas de la caminería de la obra en Palmatir “se instalaron en el pueblo y dinamizaron un poco”, pero que a grandes rasgos, todo “sigue igual”.
Su opinión es compartida por varios de los que escucharon al representante de Enercon presentar las líneas generales del proyecto, dando paso a las empleadas de Ases Pro, una empresa encargada de reclutar personal con sede en Paso de los Toros.
Las empleadas explicaron que en esta primera etapa hay 15 perfiles disponibles y que los interesados deberán llenar un formulario y adjuntar sus currículos. Repartieron un papel con la página web de la empresa, aunque dijeron que pueden acercarse hasta sus oficinas, donde habrá una computadora “a su disposición”.
A la salida, varios jóvenes se juntaron a conversar sobre la presentación. Dijeron que no entendieron mucho sobre la propuesta, pero que “estaría bueno poder trabajar en algo diferente” a lo habitual.
“Acá si sos hombre vas al campo y sos mujer tenés muy poca chance; o sos doméstica en Tacuarembó. Yo tuve suerte y me dieron la oportunidad de trabajar en una chacra, pero es difícil conseguir algo así”, dijo una de las asistentes.
“No la veo por dónde podremos entrar nosotras, que tenemos poca formación”, agregó, aunque la empresa dijo que había puestos para mujeres y para hombres.
Los jóvenes coincidieron en que lo que más se necesita es “capacitación” porque, si no, acceder a los puestos “es muy complicado”.
Palmatir también tiene previsto ofrecer más empleos y “colaborar con la escuela y la policlínica del pueblo”, dijeron las fuentes.
Por ahora los locales son escépticos sobre la verdadera incidencia de estos proyectos, aunque ansían que ayuden a mejorar su estilo de vida.
Desafío colosal.
El impulso de la energía eólica tuvo tal repercusión en Uruguay, que el Poder Ejecutivo resolvió cambiar sus metas de potencia eólica instalada para 2015 de 300 MW a 1.200 MW.
De instalarse la cantidad esperada, el paisaje del interior uruguayo ya no será el mismo: según los datos de UTE, hay 32 proyectos entre privados y públicos instalados o a instalarse en 13 de los 19 departamentos, que suman unos 650 aerogeneradores.
Pero del proyecto en papel a la instalación efectiva, los parques deberán atravesar “dificultades varias”, y el “desafío colosal” de los trámites burocráticos y la capacidad logística del país, según los jerarcas del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).
En la inauguración de las IV Jornadas de Energía Eólica organizadas por la Asociación Uruguaya de Energía Eólica (Audee), el Ministro de Industria, Roberto Kreimerman, sostuvo que este sector energético presentó “más desafíos de los que parecía al principio”.
Dijo que “hoy la ambición (de llegar) a 1.200 MW” es “difícil de lograr en los próximos dos años”.
El director nacional de Energía, Ramón Méndez, dijo que para lograr el objetivo trazado por el gobierno habrá que “seguir haciendo un enorme esfuerzo” que involucra pasos previos, como “analizar cómo manejar tanta generación intermitente” o “los estudios de impacto ambiental”.
“Estamos hablando que de acá al 2015 van a entrar unos 10 aerogeneradores por semana, es un desafío colosal. Y ahora llega el momento de seguir ayudándonos mutuamente, ir preparando lo que se viene para estar menos sorprendidos cuando lleguen las dificultades y estar más preparados”, agregó.
Otros técnicos de UTE y Aduanas también alertaron sobre los problemas logísticos y tributarios. Este año se creó un grupo de trabajo coordinado por la Dirección Nacional de Energía para comenzar a atender un problema para el cual, según reconocieron fuentes del gobierno, “aún no hay preparación”.