• Cotizaciones
    lunes 20 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Los entrenadores de Forlán, Cavani y Suárez

    Cómo mejorar el estado físico, cuántas horas dormir y qué comer; Federico Izeta y Santiago Alfaro cuentan cómo se preparan los principales jugadores de la Selección

    Hace diecisiete años, Federico Izeta y Santiago Alfaro empezaron a entrenar a jugadores de rugby del club Champagnat con pocos materiales. En el gimnasio de La Estacada, en la calle Zorrilla de San Martín, solo tenían un par de cajones de madera, tres discos y algunas pesas. Pero parecía suficiente. “Los deportistas que entrenábamos  todavía nos dicen que nunca más practicaron con la misma intensidad y energía”, recuerda Izeta, que por aquel entonces era un estudiante de Educación Física que cursaba tercer año en el Instituto Superior de Educación Física. El joven, que tenía 22 años, había llegado al club junto a Alfaro, un compañero de la universidad que jugaba en el equipo de rugby de Punta Carretas. Empezaron a pasar las tardes en ese gimnasio y a aplicar allí sus primeros conocimientos. A los dos les gustaba colaborar en los entrenamientos y aconsejar a los colegas de Alfaro. “Empezó como un juego, sin pensarlo demasiado, pero al poco tiempo empezaron a llegar otros deportistas para practicar con nosotros”, cuenta Izeta. 

    Sus entrenamientos se popularizaron entre los jugadores de rugby y fútbol que llegaban a La Estacada para hacer las características rutinas de los preparados físicos.  “Tratamos de que sean más fuertes, se lesionen menos, corran más rápido y que puedan estar más tiempo dentro de la cancha”, dice Izeta. Dos años después de instalarse en el gimnasio, un colega los contactó con Diego Forlán, quien había llegado a Uruguay de vacaciones y quería entrenar con preparadores locales. “Entró para hacer ejercicios de pesas, como había hecho mientras estaba en el Manchester, y desde entonces trabaja con nosotros”, dice la dupla, que también lo preparó para el Mundial de Sudáfrica en 2010, cuando el futbolista fue nombrado mejor jugador del mundo. Desde que empezaron a trabajar con Forlán, se volvió usual que los deportistas los contacten desde el exterior para prepararse para campeonatos internacionales. Los entrenadores, que también están a cargo de la preparación física de Los Teros y trabajan en varios clubes deportivos, suelen pasar parte del año en la casa de los jugadores, donde incluso instalan pequeños gimnasios. En 2012, Izeta viajó a Italia para preparar a Edinson Cavani antes de los Juegos Olímpicos, y este año, Alfaro estuvo en España con Luis Suárez para entrenarlo para el Mundial de Rusia.

    Uno de los primeros jugadores con los que trabajaron fue Diego Forlán. Incluso lo prepararon para el Mundial 2010, en Sudáfrica, donde fue nombrado el mejor jugador del campeonato. ¿Cómo fue el trabajo en conjunto?Alfaro: Diego fue autodidacta durante mucho tiempo y lo que hacía era bastante acertado. En cierta forma, es como si hubiese estado en una escuela personal donde trabaja con él mismo. Empezó a trabajar con nosotros en las vacaciones de junio de 2005, cuando recién se pasaba al Villarreal. Es usual que los jugadores viajen a Uruguay cuando tienen libre, y Forlán también lo hacía. Cuando llegó le dijo a Guillermo González, un amigo nuestro, que quería hacer un trabajo de pesas como hacía cuando estaba en Manchester. Y Guille le dijo que tenía dos colegas que podían trabajar con él, porque estaban metidos en el mundo de la fuerza. Me acuerdo el día que entró por la puerta de La Estacada. Es como un galpón, donde nosotros entrenábamos solo con tres discos, un cajón de madera y algunas cosas más que eran la base del trabajo, no solo de Diego, sino que de un montón de deportistas.

    Después de que regresó de las vacaciones a España, ¿cómo siguieron su contacto?A: Lo primero que intentamos construir con él, al igual que con todos, fue una relación de confianza que también impactó en nuestra relación profesional. Con Diego fue un proceso muy natural porque crecimos a su lado. Éramos muy jóvenes y él también lo era, entonces fuimos haciendo nuestro camino de ensayo y error mientras pasaba su propio camino. Fue un proceso bastante artesanal.Los jugadores uruguayos que están en cuadros en el exterior, ¿los contactan para toda la temporada o por campeonatos particulares?Izeta: Por lo general, llegan para procesos más cortos. El caso de Diego es una excepción, porque está hace 12 años con nosotros. Él sacrificaba las vacaciones y la posibilidad de irse con su familia. Muchas veces decidía no hacer eso y venir a Uruguay en invierno para entrenar en La Estacada. Con los jugadores profesionales que nos contactan por un torneo o una fecha en particular intentamos optimizar las condiciones que ya tienen. Todos cumplen con una rutina, entonces nosotros en lo que pensamos es en qué podemos sumar.A: Claro, tratamos de generar una serie de hábitos en la nutrición, la higiene personal, el sueño. A veces, incluso, no nos centramos en un entrenamiento específico, sino que establecemos premisas de trabajo para que aprendan por qué deben adoptar determinadas costumbres. Y eso cambia la forma en la que procesan los entrenamientos, porque influye en su estilo de vida.I: Terminás metido en áreas que tienen que ver con su vida cotidiana, como los horarios que llevan y sus rutinas. Muchas veces los deportistas terminan haciendo los ejercicios por sí solos. Cuando están en el exterior, y ya trabajamos con ellos para cambiarles el estilo de vida, es lo que sucede.El trabajo con Forlán les abrió la puerta con otros jugadores de la Selección. Hace seis años también trabajaron con Edinson Cavani y Nicolás Lodeiro.I: Claro, el trabajo con Edi fue posterior pero fue a través del mismo amigo que nos contactó con Diego. Yo viajé a su casa para un trabajo puntual, porque quería prepararse para los Juegos Olímpicos de 2012. Ese año Santi también trabajó con Lodeiro por lo mismo.

    ¿Durante el entrenamiento vivió en su casa?I: Sí, me quedé en la casa con él, su esposa, su hijo y otra persona que también vivía ahí. Por eso hablamos de que la confianza también es importante. En los casos de los jugadores que están en el exterior, muchas veces entrás al entorno familiar y, aunque te reciben con los brazos abiertos, tenés que encontrar tu lugar para insertarte sin molestar. Tenés que ayudarlo en la diaria, pero sin invadirlo y respetando las rutinas que tienen.

    ¿Cómo era un día de trabajo con Cavani?I: La mayoría tiene la misma rutina porque en Europa los jugadores siempre entrenan por la mañana o al mediodía. Con Edi, como con todos, tenés que trabajar en su casa, porque ellos no pueden salir por la exposición. Tienen que estar en un lugar donde nadie los vea y que esté acondicionado para los entrenamientos. Por lo general, tenés que armar un gimnasio que tenga todo lo necesario. Siempre hacés entrenamientos cortos con distintos objetivos. No es que sumás horas de vuelo. Un día normal, por ejemplo, en la mañana hacés un entrenamiento de media hora para prepararlo para el entrenamiento principal del club. Después de que trabaja con el equipo, almuerza y duerme la siesta, y luego hacés un entrenamiento con el jugador descansado. Capaz que a la noche hacés otra sesión para recuperar, con trabajos en la piscina.A: También tenés una sesión de reunión para contarle algunos datos que le sirven para cambiar y tener una rutina positiva. Le contás, en un resumen esquemático, qué y cómo puede mejorar de la vida diaria. Es como un coaching. También tenés que tener en cuenta que tienen una familia que los necesita, del club y de la prensa, que puede estar presente.

    Muchas veces los jugadores se acercan a ustedes para complementar las rutinas que realizan con sus equipos. ¿Deben cumplir con algún requisito de los clubes?A: La realidad es que no. Lo que sucede con los clubes es que es muy difícil para ellos realizar entrenamientos individualizados. En nuestro caso, es como si el equipo contratara, aunque lo hace el jugador, a otra persona para ayudar en algunas cosas que ellos no pueden por temas de tiempo. Los clubes los tienen una mañana y, por más que lleguen a las ocho y se vayan al mediodía, es muy poco tiempo. También les sirve a ellos, porque logramos que el jugador mejore en su vida diaria y que tenga un mejor desempeño individual que, obviamente, repercute en el juego en equipo.I: Con este tipo de jugadores no vamos a lograr que hagan un salto de calidad porque ya entrenan a niveles altísimos. Lo que logramos es influir en pequeñas cosas que los acercan a su potencial máximo.

    ¿El estado físico de los jugadores que llegan de un cuadro europeo y el de un futbolista que está en un equipo local es diferente?I: Claro, hay varias diferencias que empiezan en el contexto. Un jugador en Uruguay no tiene el mismo soporte de un club europeo. Y el estilo de vida también es distinto, porque un futbolista allá tiene las cosas más resueltas y trabaja en las mejores instalaciones. Además de tener un buen entrenador, accede a una buena alimentación, fisioterapia y staff médico, por nombrarte algunas cosas. Lo mismo ocurre con las instalaciones.A: Acá también se consigue un buen rendimiento de los jugadores, pero no sé si ellos están tan pendientes de las cosas. Tienen que tener una forma de vida saludable que no solo se limita al entrenamiento del club. Es importante que sigan una rutina, que respeten las horas de sueño y, por supuesto, la alimentación. No todos lo cumplen, aunque, en el último tiempo, hay bastantes deportistas que buscan ese camino.

    Antes de empezar las prácticas con la Selección uruguaya para el Mundial de Rusia, Luis Suárez se contactó con ustedes para entrenar. ¿Cómo fue esa experiencia?A: Sí, Luis habló conmigo en enero. Me acuerdo de que Fede me llamó para contarme que lo había contactado otro jugador y yo le dije: “A mí me pasó lo mismo pero con Suárez”. Fue un caso particular, pero trabajamos en pequeños cambios de la rutina. Este año viajé a España todos los meses por una semana o diez días. Y cuando llegaba empezábamos, de a poco, con los entrenamientos.

    ¿Cambió su estado físico con la preparación para el Mundial?A: Cambió, pero también hay que tener en cuenta que no tuvimos mucho tiempo para estar con el jugador. Mucha gente me pregunta por qué no repetí la rutina que hice con Diego (Forlán), pero no tienen nada que ver. Los tiempos y los plazos que hubo fueron diferentes. Lo único comparable de los dos fue que cuando nos contactaron ambos estaban jugando tres copas con sus equipos. Con Luis hicimos un trabajo milimétrico y muy medido para no generar una invasión y un cambio de rutina brusco. A un tipo que hace 20 goles por temporada, ¿qué le vas a cambiar? Tenés que ser cuidadoso y ayudarlo a cambiar de hábitos para que mejore de a poco.

    En este caso, ¿qué significa cambiar los  hábitos?A: Nos detuvimos en revisar sus horarios, la rutina del sueño y su alimentación, entre otros factores, porque esos son los cambios que a los jugadores les hacen la diferencia. Es un campo muy abierto donde contemplamos desde lo que comen hasta los suplementos que toman. Ese proceso, de hecho, requiere más laburo que un entrenamiento, porque es un trabajo de 24 horas.I: Lo que hacemos es ordenar su dinámica y cambiar, de alguna forma, su estilo de vida. Si estás un rato con un jugador en su casa te das cuenta de todo. El principio es ponerle orden a eso, y después nos concentramos en el entrenamiento.A: Y en todo momento tenemos que intentar pasar desaparecidos. Las cosas tienen que pasar sin que nadie se dé cuenta, más cuando estás en la casa con sus hijos y su esposa. Tenemos que encontrar los momentos para que la familia no se moleste si el jugador llega de entrenar y está otro rato con nosotros. Hay que mediar con el entorno para poder destinar un tiempo al entrenamiento, que se vuelva parte de la rutina y que lo adopten de forma natural.