Es una “batalla campal”, con escraches, enfrentamientos, acusaciones y críticas. Así definen el estado de la libertad de expresión en Argentina varios referentes del periodismo de ese país que, por su visión independiente de la gestión del gobierno kirchnerista, han sido blanco de ataques sistemáticos por parte de la administración y de un sector de la prensa estatal, oficialista y “militante”.
Desde el gobierno argentino, varios jerarcas (presidenta y vicepresidente incluidos) han hecho público que la ley está dirigida contra el “monopolio” y el “cepo cultural” que atribuyen al Grupo Clarín en particular, a pesar de que hay otros numerosos multimedios que no aplican la norma.
La situación del “7D”, como se conoce a ese día crucial para el régimen kirchnerista, profundizó la división que existe entre los periodistas argentinos. Por un lado hay un grupo con una visión crítica de la gestión del gobierno y no aprueban cómo se quiere aplicar la ley; otro grupo apoya incondicionalmente al gobierno e insulta a todos aquellos que lo critican, entre ellos sus propios colegas.
Avasallamiento.
Magdalena Ruiz Guiñazú es una de las periodistas con mayor trayectoria y reconocimiento en Argentina. En 1984, poco después de que acabara la sangrienta dictadura militar argentina, fue convocada por el entonces presidente Raúl Alfonsín para integrar la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), autora de un histórico informe sobre la carnicería perpetrada por las Fuerzas Armadas y policiales contra miles de argentinos.
Actualmente conduce un programa radial, “Magdalena Tempranísimo”, en Radio Mitre. Consultada por Búsqueda sobre la situación argentina, dijo que “es un panorama bastante complicado” y resaltó la importancia de que los magistrados de la Corte anunciaran que no aceptarán presiones de ningún tipo en su decisión prevista para diciembre.
“Lamentablemente hay un intento de avasallamiento de la Justicia por parte del gobierno, y más allá de que la ley es perfectible y que hay que tratarla, no se puede tratar como si fuera una batalla campal”, agregó.
La periodista reconoció que la ley está “teledirigida” contra determinados multimedios como el del “Grupo Clarín”. “No solamente eso, sino el uso y abuso que hace la presidenta y el gobierno de la cadena nacional de radiodifusión mediante la enorme cantidad de medios que reciben enormes subsidios estatales”, añadió.
Ruiz Guiñazú dijo que la libertad de prensa existe en Argentina porque aún los periodistas de “Clarín” o de “La Nación” pueden decir “lo que quieran”, pero advirtió que eso “está contrarrestado con un enorme presupuesto que incluye ‘fútbol para todos’ y largas tandas publicitarias que difunden el pensamiento gubernamental”.
“La libertad de prensa está vigente, pero también se aprovecha para difamar y para ensuciar la honra de los periodistas que hemos tenido una trayectoria impecable y que durante la dictadura hemos hecho frente a varias situaciones. También se aprovecha en una especie de todo vale de parte de la gente que trabaja para el gobierno, como si el disenso fuera una batalla campal”, precisó.
Sobre la división entre periodistas, explicó que hay colegas “que sistemáticamente se dedican a hablar mal de los periodistas que no piensan como ellos”.
“No entienden que el disenso es simplemente eso, no es ser un enemigo. Eso no es hacer periodismo, es hacer propaganda de la más baja especie, sobre todo porque están pagados con nuestros impuestos”, denunció.
Un modelo.
El relator especial para la Libertad de Expresión de la ONU, Frank La Rue, también se pronunció sobre la “ley de medios” en una visita que realizó a Argentina y Uruguay la semana pasada.
La Rue dijo en Buenos Aires que esa ley es un “modelo” y “ejemplo” a aplicar en todo el mundo. Consultado por Búsqueda en Montevideo, ratificó sus dichos. “Felicito y recibo con beneplácito la ley, porque cumple una función muy importante”, dijo.
“A mí no me interesan las grandes concentraciones o grandes monopolios porque son un atentado a la libertad de expresión. Cuando hablo de la ‘ley de medios’ de Argentina o lo que va a ser la ley en Uruguay, me preguntan si creo que el Estado puede reglamentar a los medios. Mi respuesta es no. Pero sí hay temas de reglamentación y eso son las frecuencias electromagnéticas, que son un bien del Estado”, agregó.
Consultado por las declaraciones de jerarcas del gobierno argentino que señalan que la ley está orientada directamente contra el multimedios del Grupo Clarín, el relator dijo “lamentar” esos comentarios porque “la ley vale por sí misma”.
“Es un desfavor que hacen las autoridades de gobierno en este tipo de enfrentamiento directo hacia algunos medios. Me parece que es una equivocación. Hay un nivel de hostilidad en las declaraciones hacia la prensa por parte del gobierno que no es conveniente y que no construye un ambiente propicio para la ley misma”, agregó.
Polarizado.
Otro de los periodistas consultados fue Nelson Castro, conductor del programa “Primera Mañana” de Radio Mitre, del programa televisivo por cable “El juego limpio” que se transmite por la señal Todo Noticias (TN) y columnista de opinión en los diarios “La Nación” y “Perfil”.
“No estoy de acuerdo de ninguna manera con que sea un ‘modelo’. Es una ley que nosotros llamamos ‘ley facultad’. Cuando uno la lee parece fantástica, pero cuando se aplica se choca con la realidad que dista de lo que es el texto. El relator vio el texto y efectivamente el texto tiene muchas cosas que son muy lindas, pero luego usted va a la aplicación y en esa realidad uno ve que el gobierno está armando un multimedio oficial y paraoficial, así como un ataque muy directo al Grupo Clarín, al que busca destruir”, dijo a Búsqueda.
Castro sostuvo que el estado de la libertad de expresión en Argentina está “complicado y difícil”.
“Para los periodistas que tenemos una actitud independiente, no opositora, está muy difícil. Yo fui víctima de ‘escraches’ públicos en la calle con fotos mías, y de un juzgamiento público por Madres de Plaza de Mayo que fue un verdadero linchamiento público”, agregó.
Dijo que el 7 de diciembre no “debería pasar nada importante”, pero que luego habrá “un pleito judicial muy grande” entre “Clarín” y el gobierno. “Junto con eso se verá una escalada del hostigamiento muy fuerte, en los días previos y también después”, agregó.
“Veo mal hacia el futuro el estado de la libertad de prensa, porque el gobierno ha sido exitoso en dividir a la profesión. Lamentablemente uno se encuentra con colegas que validan esto del gobierno y esto es penoso. Hay una situación dividida, una polarización entre colegas”, sentenció.
Durante su visita a Argentina, el relator La Rue solo elogió la “ley de medios”, pero no dijo ni una sola palabra sobre los múltiples ataques contra la libertad de expresión, medios y periodistas promovidos desde el gobierno de la presidenta Kirchner.