• Cotizaciones
    sábado 11 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Picasso en Uruguay

    La muestra que llega en marzo al MNAV reúne 42 obras del artista malagueño; se cobrará entrada y esperan recibir 300.000 visitantes

    Todas las miradas están puestas en la figura del artista Pablo Picasso en la muestra que se inaugurará en Montevideo el 29 de marzo. Hay varios actores en juego: el Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV), el Museo Picasso de París, el Museo Picasso de Barcelona y Jorge Helft, un coleccionista de arte moderno y contemporáneo que reside entre París, Buenos Aires y Montevideo. De hecho, el origen de Picasso en Uruguay comenzó con el cambio de política de gestión del actual director del museo parisino, Laurent Le Bon, quien decidió compartir la obra del artista malagueño con el resto del mundo. El paso siguiente fue una reunión con Helft, conocedor de la obra de Picasso, quien le preguntó si se animaría a que la muestra fuera en Montevideo. “Y Le Bon me dijo: ‘Sí, me encantaría, si te ocupás vos, la hacemos’”. Esta será la exposición número 156 de Helft, quien ya participó en la gestión de varias bienales y fue asesor de propuestas en el Centre Pompidou de París y el MoMA de Nueva York.

    “A casi cincuenta años de la muerte del artista, el museo nacional Picasso-París inicia su ambicioso programa Picasso Monde en Montevideo, presentando en el MNAV un abanico representativo de la obra del genio de Málaga”, escribió el curador de Picasso en Uruguay, Emmanuel Guigon, director del Museo Picasso­ Barcelona. Se trata, básicamente, de una muestra de pintura: 38 piezas son pinturas acompañadas de unas pocas esculturas. cerámicas y dibujos. El 90% de las piezas llegan de París y el 10% restante de Barcelona.

    Picasso Monde es un programa que incluye ocho ciudades; se inicia en Montevideo pero cada ciudad tiene una muestra diferente. Al finalizar la muestra, las obras que llegan a Uruguay vuelven a Europa. “Por eso ya estimamos que va a venir gente de Argentina, Paraguay, Chile y Brasil, seguro” —dice Aguerre—. “Las muestras de pinturas originales de Picasso en América Latina han sido muy pocas”. Aguerre piensa que esta exposición podría convocar alrededor de 300.000 visitantes, o incluso más.

    Le Baiser, été de Picasso

    “La iniciativa no es solamente un pretexto para la primera retrospectiva de Picasso en el país, también se basa en la existencia de una relación tangible entre el artista español y tierras uruguayas”, dice Guigon en su texto curatorial. El experto se refiere, sobre todo, a Joaquín Torres García, sobre quien ya organizó varias exposiciones en Estrasburgo, Barcelona y Madrid. El vínculo entre ambos maestros nació en la Barcelona de la segunda mitad del siglo XIX, cuando Picasso conoció y descubrió a Torres García, figura emblemática del modernismo catalán. A pesar de los diez años que los separaban, Picasso y Torres García se vincularon en la capital catalana, alrededor de influencias y de inspiraciones en común. “Picasso y Torres solían frecuentar, con algunos años de diferencia, La Llotja, la Escuela Oficial de Bellas-Artes de Barcelona. Habrá sin embargo que esperar hasta 1896 y la tercera exposición de Bellas-Artes de Barcelona para que los dos artistas se conozcan, exponiendo en el evento uno al lado uno del otro.

    La manifestación marca el inicio de una amistad, vivida en sitios emblemáticos del modernismo catalán, tales como la famosa taberna de Els Quatre Gats” escribe. De hecho, Pere Romeu, el dueño del lugar, estará presente en la exposición con un esbozo que fue elaborado hacia 1899.

    A la hora de armar la exposición, la primera propuesta del Museo Picasso de París fue ofrecer un panorama de obras “más recortado”, hasta 1920. Sin embargo, Helft contó a galería que conversó con Le Bon y le dijo: “Me parece que esa selección no está bien, pero es porque no conoces Montevideo. Es una ciudad culta, universitaria, donde no han tenido la suerte de tener una exposición de Picasso pero lo conocen. Yo quiero un panorama completo”. Sin embargo, muchas de las piezas clave de Picasso­ no estarán en la muestra, ya que no tienen la autorización para trasladarse.

    Dormeuse aux persiennes de Picasso

    Entre las obras de su juventud seleccionadas figuran dos retratos, en los que se evidencia el progresivo abandono del academicismo enseñado en Barcelona y después en Madrid. “La evolución es notoriamente visible en este autorretrato realizado en 1900, y prestado por el Museo Picasso de Barcelona. Marcadas por la influencia del dibujo de prensa, las obras de Picasso acudían a las mismas fuentes que las de Torres García, y ambos colaboran en las revistas de vanguardia, como Pèl & Ploma o el Almanach dels Noucentistes, de Eugeni D’Ors, del que la exposición presentará algunos ejemplares”, dice Guigon en la propuesta curatorial de guion, al que accedió galería. El catálogo, supervisado por Guigon, es un trabajo de colaboración con el MNAV y tendrá una tirada extraordinaria. Además de la información sobre cada una de las obras expuestas contará en su introducción con un texto sobre los vínculos entre Picasso, Torres García y el Uruguay en general.

    Los caminos de ambos artistas se separan en 1904, cuando Picasso deja definitivamente Cataluña para instalarse en el Bateau-Lavoir, en aquel Montmartre efervescente de principios de siglo. Esta partida marca el fin de una época, pero no de los lazos creativos entre ambos. En los años 30, la fascinación que ejerce Picasso sobre el pintor uruguayo lleva a este último a tomar su pluma. Picasso visto por un pintor constituye el homenaje de Torres García al genio del siglo XX, un proyecto que nunca vio la luz y del cual solo queda hoy la tapa.

    A partir de 1904 las influencias, así como las semejanzas, se agotan. Picasso comienza su “período rosado”, que estará representado en Montevideo con algunas obras de bailarines y músicos. En 1914, el comienzo de la I Guerra Mundial marca el fin del cubismo como construcción colectiva y Picasso desarrolla un “cubismo analítico más personal”, dice Guigon. Aparecen sus pinturas en colores lisos y se multiplican las construcciones de madera, como Compotier avec grappe de raisin, que estará en la exposición.

    Buste de femme au chapeau de Picasso,

    El recorrido uruguayo se retoma en 1925, coincidiendo perfectamente con los albores del surrealismo parisino. “Abarcando, en el sentido amplio, la guerra y la ocupación, el onirismo de Picasso nos conduce y transporta hasta mediados de los 40, con no menos de diez cuadros y cuatro esculturas, entre las cuales está una de las famosas Cabeza de mujer, realizadas en el taller de escultura de Boisgeloup en 1931-1932. La figura femenina invade entonces sus cuadros, de forma explícitamente erótica, como en el Desnudo en un jardín, realizado el 4 de agosto 1934 en Boisgeloup, o más sensual con este Retrato de Marie-Thérèse, realizado a fines de 1937, en el taller de los Grands Augustins, cuna de Guernica”.

    Tras la guerra, Picasso se instala en Vallauris donde prueba y se apega a la cerámica. De ese período la exposición presenta una obra de la serie realizada cerca de Antibes, La Liseuse. Los mismos colores ácidos de esa época se vuelven a ver en los cuadros de la serie de Las Meninas. “Realizados a lo largo del año 1957, en la villa de La California, las cincuenta y ocho variaciones de Las Meninas, legadas al museo Picasso de Barcelona en 1968, han transformado a este último en el anfitrión excepcional de una obra emblemática completa”, escribe Guigon. Y agrega: “Las Meninas hacen entrar al visitante en la última fase de la obra del gran maestro, tan criticada como poco entendida por sus contemporáneos. Dos años serán bisagra para el artista: 1954 y la llegada de Jacqueline, y sobre todo 1965, año de su convalecencia”. De su última época, el curador eligió dos piezas: Músico y Domingo, ambas realizadas en Mougins en 1971-1972. Picasso realiza entonces una síntesis de su arte: recapitula y lleva a lo más extremo las profanaciones de formas y de figuras, incluso del arte mismo. Más que “garabatos incoherentes realizados por un anciano frenético en la antesala de la muerte”, como dijo alguien alguna vez, estas obras, y las expuestas en Montevideo, deberían verse como los últimos testimonios de una “obra asombrosa”, hecha de una “urgencia que refleja la íntima convicción de Picasso: la pintura lo mantenía vivo”.

    Coleccionista Jorge Helft:

    Cobrar entrada habilita el arribo de más muestras internacionales

    Esta será la primera vez que el MNAV cobre entrada por visitar una exposición. Jorge Helft, coordinador general de la muestra, coincide con el director del museo, Enrique Aguerre, en que esto es un “punto vital” y “habilita la posibilidad de considerar el arribo de algunas muestras internacionales en el futuro”. Además, Helft opinó que la exhibición “es claramente importante por lo que implica poder ver obra de Pablo Picasso en Montevideo, pero también porque sienta un precedente en cuanto a que es posible recibir muestras importantes en Uruguay”.

    Aguerre adelantó a galería que la entrada costará 250 pesos, aunque no descartó que haya “precios diferenciados” y también bonificados; se organizarán programas para que los niños que viven en el interior viajen a visitarla. “Es una movida que permite este tipo de exposiciones, de lo contrario es imposible”, opinó. La entrada al museo seguirá siendo gratuita. Paralelamente a Picasso en Uruguay (que estará en exhibición del 29 de marzo al 30 de junio), el museo tendrá una muestra de 70 obras de Pedro Figari.