La licitación de los derechos del fútbol uruguayo fue lanzada en octubre de 2025. El contrato con Tenfield vencía el 31 de diciembre y, tras no alcanzar un acuerdo directo con la empresa para renovarlo, la AUF abrió un proceso histórico: dividió los derechos en seis lotes —cable, streaming, derechos internacionales, publicidad, apuestas y producción audiovisual— y adjudicó seis nuevos contratos para el período 2026-2029, con ingresos anuales de US$ 67,5 millones.
Aunque Tenfield mantuvo algunos lotes tras ejercer un derecho de igualación previsto en el contrato vigente hasta 2025, perdió el paquete principal de televisión por cable frente a DirecTV y el consorcio Torneos y Competencias, así como el streaming, que quedó en manos de un consorcio integrado por Antel y Click Sports Media, dos socios con los que Tenfield de todas maneras conserva una buena relación comercial.
Según la encuesta, las conclusiones de los uruguayos respecto a la licitación varían según la camiseta. Entre los hinchas de Nacional, el respaldo fue amplio: 78,1% la consideró muy buena o buena, y solo 10,3% la calificó de muy mala o mala. Entre los de Peñarol la aprobación fue menor: 60,6% la vio como positiva y 14,4% como negativa.
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La diferencia entre los simpatizantes de ambos clubes grandes puede entenderse en el propio proceso de la licitación. Peñarol, presidido por Ignacio Ruglio, lideró a un grupo de instituciones que públicamente se manifestó siempre a favor de Tenfield por entender que era la única empresa con experiencia, dinero y compromiso suficiente para invertir en el fútbol uruguayo.
El apoyo se dio en órganos internos de la AUF, en reclamos ante la FIFA y el Ministerio de Educación y Cultura, y en la formación de estructuras independientes a la AUF que buscaron quitar protagonismo a Alonso por entender que desde su asunción como presidente —fue electo en 2019 y reelecto en 2023— ha privilegiado a jugadores, entrenadores, árbitros y clubes amateurs por sobre los equipos de Primera División.
Nacional, del otro lado, adoptó una postura más cautelosa: derivó la decisión de respaldar o no la licitación en sus socios, que en distintas asambleas manifestaron una predominancia favorable a abrir la puerta a competidores de Tenfield. A su vez, los dos presidentes que tuvo el club durante el conflicto entre la AUF y Tenfield —Alejandro Balbi y Ricardo Vairo— evitaron convertirse en defensores de Casal, aunque sin llegar a confrontar con él ni estar de forma explícita a favor de Alonso como lo hicieron directivos de sociedades anónimas deportivas.
Mientras las diferencias en la encuesta entre hinchas de Nacional y Peñarol tienen una explicación relativamente sencilla, más difícil de interpretar es la brecha por sexo: la licitación fue considerada muy buena o buena para el 78,6% de los hombres, pero para un porcentaje bastante menor entre las mujeres: 53,6%. A su vez, fue descrita como muy mala o mala para el 6,7% de los hombres, una cifra que trepa hasta el 20,5% entre las mujeres.
La imagen de Ignacio Alonso y Francisco Casal
Más allá de preguntar por la opinión respecto al llamado público que ejecutó la AUF en 2025, el informe consultó también sobre la simpatía que Alonso, presidente de la AUF, y Casal, propietario de Tenfield, tienen en la población.
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Los hinchas de Peñarol tienen una mirada más favorable hacia Tenfield y contraria a la AUF que sus pares de Nacional.
Pablo Vignali/adhocFOTOS
Los resultados fueron apenas favorables al directivo: a un 19,5% le despierta mucho o algo de simpatía Alonso, a un 40,3% le es indiferente y a un 40,3% le provoca mucho o algo de antipatía; para Casal, los guarismos fueron de 11,8%, 31,5% y 52,9%, respectivamente.
Son, en los dos casos, números bajos si se los compara con los de los principales dirigentes políticos del país. En enero, una encuesta de Equipos Consultores colocó al expresidente Luis Lacalle Pou (48% de simpatía) y al presidente Yamandú Orsi (46% de simpatía) como los líderes con mayor aprecio del país. “Si bien ninguno alcanza al 50% de la población (cifra históricamente muy difícil para los líderes políticos), están muy cerca, y con una diferencia amplia sobre el resto”, explica el informe.
El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y el senador del Partido Nacional Javier García tienen todos un 20% de simpatía y son los que más se acercan a los niveles de Alonso y Casal.
En el informe de El Observador y la Udelar, al igual que en la pregunta sobre la licitación, la consulta sobre simpatía mostró variaciones según el club de pertenencia. El aprecio por Alonso es mayor entre los hinchas de Nacional que entre los de Peñarol (26,9% a 13,1%), mientras que el rechazo es sensiblemente menor (19% a 52%). En sentido inverso, a Casal los parciales de Peñarol le tienen más simpatía que sus tradicionales rivales de Nacional (17,4% a 5,5%) y menor antipatía (44,5% a 63,3%).
Otro factor que influye es la edad, ya que dentro de la franja más joven (de 18 a 29 años) el dueño de Tenfield cosecha una mejor valoración que el presidente de la AUF. En esa franja, la antipatía hacia Alonso alcanza su pico más alto por grupo etario (43,3%) y la simpatía hacia Casal llega a su máximo (13,6%).
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Ignacio Alonso, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, a la salida de una reunión con Francisco Casal en 2025.
Daniel Rodríguez/adhocFOTOS
Por último, ambos salen bien parados en cuanto al conocimiento que sobre ellos tiene la población. Apenas un 3,8% declaró no saber quién es Casal, número que sube al 5,3% en el caso de Alonso. Ambas cifras son muy positivas si se comparan con otros estudios estadísticos realizados sobre la percepción hacia la dirigencia política por parte de la opinión pública.
En enero, un informe de Equipos Consultores concluyó que varios líderes políticos “cuentan con un conocimiento muy amplio por parte de los uruguayos”, con los dos primeros lugares ocupados por Lacalle Pou y Orsi, a quienes conocen el 99% y el 97% de la población, respectivamente.
Por detrás de ellos, con un conocimiento menor que Casal y Alonso, se encuentran la vicepresidenta Carolina Cosse y la senadora Lucía Topolansky, conocidas por el 94% de los uruguayos.
Ya más atrás hay tres senadores y un exsenador (todos ellos con antecedentes de candidaturas presidenciales): Álvaro Delgado, Andrés Ojeda, Guido Manini Ríos y Pedro Bordaberry. Por debajo se ubica la exvicepresidenta Beatriz Argimón, y luego otras figuras como la senadora Blanca Rodríguez, el intendente de Montevideo Mario Bergara, el excandidato a presidente por el Partido Independiente, Pablo Mieres, y los senadores Óscar Andrade, Martín Lema y Javier García, que cierran el listado de los líderes políticos más conocidos del país.