Darío Invernizzi, Heidi Lender y Patricia Bentancur reúnen a más de 20 artistas en Campo Artfest

El encuentro artístico se celebrará del 28 al 30 de diciembre en Pueblo Garzón y se consolida como referente en la región

A Garzón lo habitan 200 personas. No tiene farmacia, estación de servicio, supermercado ni médico. Sin embargo, debe ser de los rincones más artísticos y gastronómicos de todo el Uruguay. Tiene cinco galerías de arte (Black Gallery, Galería Pueblo Garzón, La Galerilla, Piero Atchugarry Gallery­, Galería Mauro Arbiza y Walden Naturae), una residencia de artistas (Campo, fundado en 2017 por la fotógrafa estadounidense Heidi Lender), un parque de esculturas (de Piero­ Atchugarry­). Es donde se encuentra la sede del estudio de arquitectura MAPA y donde está el restaurante y posada de Francis Mallmann­, pionero en apostar por el pueblo. Hay, además­, varios proyectos artísticos y gastronómicos que abrirán este verano, como el Museo Marie Ducate, de la ceramista francesa, el taller de cerámica, textiles y fotografía Estudio­ Garzón, de Nicole Tuvi y William Hereford­, así como MESA, proyecto gastronómico de Tuvi y Lucía Soria.

<em>Guadalupe Ayala crea la obra Conquista III para CAMPO Artfest. Foto: Darío Invernizzi </em>Guadalupe Ayala crea la obra Conquista III para CAMPO Artfest. Foto: Darío Invernizzi

Diego Haretche es un artista que se encuentra en pleno proceso de creación de su obra para Campo Artfest, del instituto creativo Campo­. Le fue asignada, para intervenir como quisiera, una antigua tapera del pueblo. En ella, sobre el suelo, hay más de 100 piezas de madera rectangulares con pequeñas perforaciones. Están unas al lado de las otras y las acompaña una estructura vertical en forma de escalera caracol, hecha con las mismas piezas. Las del suelo están esperando su turno para crear otras dos esculturas, que acompañarán a la vertical, y serán colgadas del techo. El artista uruguayo, también diseñador gráfico, profesor y carpintero, toma la madera como materia prima en toda su producción artística.

<em> Darío Invernizzi, Heidi Lender y Patricia Bentancur. </em><em>Foto: Valentina Weikert</em>Darío Invernizzi, Heidi Lender y Patricia Bentancur. Foto: Valentina Weikert

En el pueblo se respiran aires frescos, puros y se siente una energía especial. Por las calles caminan pocas personas. Es posible cruzarse con alguien andando en bici y varios perros correteando alrededor. Sus antiguos encantos ferroviarios, casas de colores pastel o tonos gastados —sin rejas, por supuesto— y pequeñas­ calles de tierra son parte de su esencia. Es de esos lugares a los que algunos no le encuentran ni el más mínimo atractivo y otros le ven todo lo necesario para seguir visitándolo año a año. O hasta para irse a vivir, como es el caso de Heidi Lender.

<em> Diego Haretche interviene una antigua tapera del pueblo con su obra de madera. </em>Diego Haretche interviene una antigua tapera del pueblo con su obra de madera.

En uno de los campos que rodea las pocas cuadras del pueblo, otro artista se encuentra en pleno proceso de creación. Diego Miró-Rivera­, escultor estadounidense de 24 años, que viajó desde Texas a Uruguay especialmente para el festival, dirige una gran cortadora de pastizales. Muestra el camino que debe tomar la máquina para crear, en el pasto, el dibujo que diseñó. Una vez terminado el recorrido, el artista tomará una foto con un dron desde el cielo, única manera de apreciar la obra. Esta práctica es característica del artista, en la que juega con la perspectiva en términos de espacio y tiempo, ya que la obra es inherentemente efímera. Crea arte en el suelo, un plano que a menudo está destinado a ser experimentado desde arriba.

<em> Agustina Fernández Raggio en el estudio de Invernizzi, preparando su obra. Foto: Darío Invernizzi</em>Agustina Fernández Raggio en el estudio de Invernizzi, preparando su obra. Foto: Darío Invernizzi
<em>Agustina Fernández Raggio </em>fue la encargada del programa artístico de la escuela 16 de Garzón y presentará las creaciones de sus alumnos en el festival.<em> Foto: Darío Invernizzi</em>Agustina Fernández Raggio fue la encargada del programa artístico de la escuela 16 de Garzón y presentará las creaciones de sus alumnos en el festival. Foto: Darío Invernizzi

Garzón se ubica a 34 kilómetros del centro más cercano, José Ignacio, y hace aproximadamente un siglo que es habitado por unos pocos. Recién en 1925 se le puso nombre, en homenaje a Eugenio Garzón, luchador nacional independentista del siglo XIX. Pasó de ser un pueblo ferroviario activo a ser uno fantasma­, y hace ya unos años recobró su vitalidad. Sus vientos hoy mezclan los del arte más contemporáneo posible con los más folklóricos y tradicionales de la zona. El 16 y 17 de diciembre se volvió a celebrar, después de varios años, La Vuelta al Pago, un evento tradicional con música, jineteadas, esquilas y demás actividades rurales.

Oda al origen. Algo que comparten Campo­, los artistas que eligen Garzón para abrir sus talleres, las galerías de arte que allí se alojan y los pocos osados que deciden mudarse de la ciudad al pueblo es la importancia que les dan a la conexión con la naturaleza y los ritmos lentos. Es ahí cuando, para quienes aman este pueblo, la creatividad vuela y cobra sentido. Es por eso que el concepto que abraza esta nueva edición del festival es la naturaleza en su estado radical.

Así lo denota su título: “Naturaleza radical: las raíces de la tierra y el agua”. “La palabra radical procede del latín radicalis, que literalmente significa lo relativo a una raíz. En la lengua inglesa, primero surgió para describir lo básico o fundamental de algo. Más tarde pasó a significar algo diferente de lo habitual o a describir a una persona que pretendía hacer cambios extremos”. Así define el diccionario estadounidense Merriam Webster la palabra que atravesará cada una de las obras del festival.

<em> Diego Haretche. Foto: Heidi Lender </em>Diego Haretche. Foto: Heidi Lender

Campo Artfest 2023 será una invitación a emprender acciones que puedan preservar y proteger el mundo natural y a todos los que viven en él. Para ello, según se lee en el texto curatorial del festival, es necesario ser radicales de una manera que honre el significado polivalente de la palabra: prestar atención a las raíces, al origen natural, para poder impulsar un cambio significativo. “Creo que invitar a las personas (artistas y visitantes) a experimentar la energía mágica de Garzón, que tiene una cualidad transformadora en su entorno natural, tranquilidad y simplicidad, es una manera de ayudar a dar forma al mundo, una persona a la vez”, reflexiona la fundadora de Campo.

El arte toma las riendas. Durante los días del festival, el arte contemporáneo intervendrá el interior de varias taperas desperdigadas por el pueblo, muros, patios, campos aledaños, río, vías del tren, calles, la plaza principal, y se extenderá por el terreno en el que se ubicará el futuro Campus Campo, diseñado por Rafael Viñoly. Darío Invernizzi, productor artístico y experto en fotografía, forma parte del equipo del festival desde sus comienzos. Es el director creativo y trabaja, además de con Heidi­, codo a codo con Patricia Bentancur­, encargada de la curaduría de los cinco artistas residentes de Campo que participan en el festival.

<em> Foto: Valentina Weikert</em>Foto: Valentina Weikert
<em>Agustina Fernández Raggio</em><em>. Foto: Darío Invernizzi</em>Agustina Fernández Raggio. Foto: Darío Invernizzi

Leandro Erlich, Luciano Supervielle, Sofía­ Córdoba, Fernando Foglino, Leonor Courtoisie­, Dani Umpi, Cristina Ruiz Guinazu, entre otros artistas de renombre nacional e internacional, formaron parte de este encuentro de arte en sus ediciones anteriores. Con cada nueva edición el festival se posiciona como referente del país y la región, cada vez más artistas buscan integrar su planilla, y más aficionados al arte emprenden el viaje a Garzón a fines de diciembre, desde distintos puntos del Uruguay, para disfrutarlo.

Para este año se esperan más artistas de mayor renombre internacional que en ediciones anteriores, y es la primera vez que será de tres días en lugar de dos. “The more art, the merrier” (“cuanto más arte, mejor”), comenta Heidi Lender acerca de ese nuevo nivel que viene tomando el festival.

<em> Florencia Flanagan. Foto: Darío Invernizzi. </em>Florencia Flanagan. Foto: Darío Invernizzi.

Los encargados de desplegar sensibilidad artística por cada rincón del pueblo serán Leticia Almeida, Guadalupe Ayala, Fons De Muynck, Agustina Fernández Raggio, Florencia­ Flanagan, Alejandra González Soca­, Andreas Grenier, Lorena Guillén Vaschetti, Diego Haretche, el proyecto Inside Out en el que numerosos fotógrafos uruguayos presentarán diversos retratos, Nicolás Janowski­, Adam Jeppeson, Jimena Kato, Daniela­ Medina­ Poch, Diego Miró Rivera, Naveed­ Mulki, Marco Noris, Luna Paiva, Mónica­ Pérez, Christian Salablanca Díaz, Rafiki Sánchez, Jessica Segall, Gihan Tubbeh. El repertorio de artistas recorre el mundo entero, incluyendo nombres de Uruguay, Argentina, Dinamarca, Italia, España, México, Estados Unidos, Costa Rica, India y varios países más.

La naturaleza toma el arte. Con su instalación de sitio específico, hecha a base de piezas de fulones de curtiembre desechados (cilindros que giran sobre su eje y son utilizados en el proceso de producción de cuero), Diego­ Haretche busca representar el origen como árbol de cada una de las piezas, así como sus años de trabajo en la industria del cuero, tan característica del Uruguay.

<em> Conquista III de Guadalupe Ayala. </em>Conquista III de Guadalupe Ayala.

Por su lado, la vajilla de plata es invadida por micropedazos de vidrio en la instalación escultórica de la argentina Guadalupe Ayala. Su obra Conquista III parte del concepto de la conquista del humano hacia el suelo.

Limen es la obra de Leticia Almeida, que participa en el festival con el apoyo de Magma­ Futura. Se trata de una experiencia de realidad virtual al aire libre y una serie de objetos escultóricos; es decir, un híbrido entre el arte digital y la experiencia física. Limen invita, a través de la utilización de los lentes de realidad virtual, a una inmersión sensorial completa que explora la relación del humano­ con el entorno.

<em> Leticia Almedia. Foto: Darío Invernizzi</em>Leticia Almedia. Foto: Darío Invernizzi

Alejandra González Soca se encarga de intervenir una vieja construcción con su obra Dar vuelta la pisada. En esta, la artista incluye un gran conjunto de plantas medicinales y explora los conceptos de dejar huella, habitar y cuidar, en relación con la naturaleza.

Diálogo entre humanos y tierra. “Si fueras la tierra, ¿qué les dirías a los humanos?”, fue la pregunta que Campo le hizo a varios uruguayos para luego crear más de 50 retratos, de las personas y sus carteles con la respuesta, que se expondrán al aire libre durante el festival. La serie fotográfica es parte de Inside Out, liderado por el reconocido fotógrafo francés JR (seudónimo de Jean René). Es un proyecto de arte participativo global que busca ayudar a las comunidades a compartir un mensaje por medio de instalaciones de retratos en blanco y negro en espacios públicos.

<em> Diego Haretche. Foto: Heidi Lender</em>Diego Haretche. Foto: Heidi Lender
<em>Guadalupe Ayala. Foto: Darío Invernizzi</em>Guadalupe Ayala. Foto: Darío Invernizzi

Además de empapelar el pueblo con las fotos activistas, Campo Artfest estrena este año un tercer día en el que se ofrecerán talleres infantiles diarios, representaciones teatrales, música y charlas en Cantina Campo, donde también se podrán adquirir obras pequeñas de algunos de los artistas participantes. A su vez, el Club Social Garzón se convertirá en una sala de cine en la que se proyectarán cortometrajes inspirados en el tema de la naturaleza radical. Alfonsina, Hugo Fattoruso, Lola Cobach­, Paul Higgs y Señor Faraón se encargarán de musicalizar el festival, de manera acústica y desde las taperas u otros espacios originales del pueblo.

Como es de costumbre, la primera noche del festival finaliza con la cena anual de recaudación de fondos, una oportunidad para que los artistas del festival se conecten con 150 coleccionistas y amantes del arte de primer nivel de todo el mundo. El chef invitado de este año es el mexicano-estadounidense Michael Díaz de Leon, del restuarante Bruto, de Denver, Colorado.

Campo Artfest se prepara una vez más para encender el este uruguayo y fomentar el crecimiento de un hub artístico y gastronómico de nivel internacional.