Discos para pasar Navidad con las estrellas

Cher y Alanis Morissette se suman este año a una tradición de la industria musical anglosajona

¿Vas a pasar la Navidad conmigo?”, escribió Cher en su cuenta de Instagram el pasado 7 de setiembre. El anuncio sorprendió. La diosa pop nacida en California bajo el nombre de Cherilyn Sarkisian hacía 10 años que no sacaba un disco con material nuevo. Nadie que siguiera su trayectoria la imaginaba cantando un villancico, algo a lo que había esquivado en una carrera de casi seis décadas, y, además, es una fecha que en el mercado anglosajón, desde 1994, está muy dominada por Mariah Carey­, gracias a (o por culpa de) su All I Want For Christmas Is You.

Sin embargo, a sus 77 años la diva presentó Christmas, un disco de 13 canciones que salió a la venta en octubre. “Es un álbum navideño de Cher. No es el álbum navideño de tu madre”, dijo, pícara, la cantante al programa Good Morning­ Britain en setiembre. Se dijo “emocionada” por la gran cantidad de personas que participaron en él y por el desafío que supuso.

El disco tiene una fuerte carga del pop bailable que hizo famosa a Cher, como bien lo muestra el corte de difusión DJ Play A Christmas Song. Contiene clásicos de la época como Please Come­ Home For Christmas (un tema de 1960 que fue interpretado por músicos como Bon Jovi, Eagles y Willie­ Nelson­) o Santa Baby (1953, paródica e irónica, que supo ser cantada por Madonna o Ariana Grande). Pero lo que realmente destaca a este trabajo es el impresionante séquito de artistas que aceptó acompañar a la diosa en su propuesta: Stevie Wonder en What Christmas Means To Me (que él mismo había grabado en 1968), Michael Bublé en Home, Tyga en Drop Top Sleigh Ride y Cindy Lauper en Put a Little Holiday in Your Heart. Por sus ventas en estas primeras semanas, se puede decir que Cher tendrá un nuevo éxito en esta década, algo que se le viene dando desde los años 60.

Distinta ha sido la historia de la canadiense Alanis Morissette. Durante la era del grunge y las guitarras distorsionadas tomó al mundo por asalto con su disco Jagged Little Pill, el tercero de su factoría, en 1995. Si bien no cabe calificarla como una one-hit-wonder (ese disco tuvo al menos cuatro canciones que reventaron los rankings) nunca antes ni después gozó de un suceso semejante.

Ahora, a los 49 años, se sube al carro de la época con un EP (extended­ play, más largo que un single y más corto que un LP) titulado Last Christmas, de cuatro canciones, todas ellas muy reconocibles entre temas que fueron muy exitosos en el mundo del pop —como la del título, un éxito de Wham! de 1986, o Happy Xmas (War Is Over) de John Lennon­—, con un villancico a esta altura clásico como Little Drummer Boy (conocido en esta parte del mundo como El tamborilero). No tiene muchas chances de arrasar en ventas físicas o digitales, menos con una idea que no puede adjetivarse como original, pero su voz la tiene intacta.

Los álbumes navideños son una propuesta comercial que en Estados Unidos sobre todo, pero también en otros mercados del mundo anglosajón, a la que apelan muchos artistas con ganas de mostrar su sensibilidad de época y de paso hacerse de algo parecido a un aguinaldo. Artistas pesados, muchas veces, ya que Elvis Presley, James Brown, Bob Dylan y Louis Armstrong tienen sus propias producciones. Por el sur, esta costumbre no está tan arraigada. Por suerte, dirán algunos acá y también allá, porque estos discos tienen una buena legión de detractores, ya que salvo excepciones pocos tienen algo más que ofrecer que oportunismo comercial. Sin embargo, algunos realmente merecen destacarse y son los que Galería desarrolla a continuación.

La Navidad del tío Phil

Phil Spector tiene su historia negra, totalmente por fuera de la Navidad. Era, porque falleció de Covid-19 en la cárcel en 2021, a los 81 años, donde cumplía una pena por matar a una mujer, un tipo intratable, machista y violento. Pero también fue uno de los productores musicales más brillantes e influyentes de la era moderna. Creó el concepto wall of sound (muro de sonido) como técnica de grabación. Produjo, entre muchos otros, el Let It Be de The Beatles (John Lennon lo veneraba, Paul McCartney lo detestaba).

Siendo un veinteañero presentó A Christmas Gift For You From Phil Spector, un álbum navideño de 1963 con todos los artistas que ya en ese momento trabajaban con él: The Ronettes, The Crystals, Darlene Love y Bobby B. Soxx & The Blue Jeans. Las canciones no son más que estándares navideños (villancicos, bah), pero pasados por el filtro de su wall of sound e interpretados como si la vida dependiera de ello. Love, particularmente, deja la vara altísima en Christmas (Baby Please Come Home). La revista Rolling Stone, que en 2003 lo había clasificado en el puesto 142 de su ranking como mejor álbum de todos los tiempos, lo señaló en 2019 como el mejor disco navideño de la historia. El mítico Brian Jones, que como el cerebro detrás de The Beach Boys algo sabía de música y armonía, dice que es su álbum favorito.

Papá Noel tiene swing

Hablar del sello Motown significa palabras mayores. Divulgadora del pop, el soul, el blues, el jazz, el gospel, el rock y prácticamente todo lo que tenga ritmo, armonía y melodía, esta discográfica cruzó barreras raciales cuando estas eran barreras en serio, y ayudó a la popularización de artistas negros de incuestionable valía. Solo por eso, Motown Christmas, de 1973, es posiblemente el disco con más swing de los suyos.

Una de las voces presentes en este disco es la de Michael Jackson, todavía integrante de The Jackson 5. “I really did see mommy kissing Santa Claus / And I’m gonna tell my dad!” (Realmente ví a mamá besando a Papá Noel y le voy a decir a papá), les dice a sus hermanos. Están ellos y también está Stevie Wonder, The Tentatios, The Supremes, Smokey Robinson, en temas navideños grabados en distintos años anteriores, compilados para esta ocasión. Escuchar Ave María por Steve Wonder es algo realmente parecido a una experiencia religiosa.

El inicio de todo

El disco compilatorio de 1945  Merry Christmas de Bing Crosby fue algo así como el primer antecedente de este subgénero musical y comercial. Crosby fue un crooner que se convirtió en la primera superestrella multimediática (cine, televisión, radio y música) de la historia. Sin él no hubieran existido Frank Sinatra o la industria musical tal como se conoce ahora. En rigor, este fue el agrupamiento de cinco discos de 78 RPM, 10 canciones, incluyendo temas archiconocidos como Jingle Bells, Santa Claus Is Coming To Town o Adeste Fideles en formato big band. Ha sido reeditado en diferentes formatos, con distintos agregados en numerosas ocasiones.

Por supuesto, tiene como principal atractivo White Christmas. Es una canción que Irving Berlin compuso en 1940, que Crosby grabó en 1941 y publicó en 1942. La dilación se debe a que el cantante no le encontraba nada especial a la canción. Sin embargo, este villancico moderno caló hondo en un país que estaba enviando tropas al frente durante la Segunda Guerra Mundial. Hasta hoy es el disco single más vendido de todos los tiempos: 50 millones de copias.

Felicidades con Luismi

Esta tradición no está muy arraigada en idioma español. El español Raphael y los mexicanos Emmanuel y Mijares han sido algunas excepciones. Willie Colon le puso salsa a estos festejos y Laura Pausini grabó en italiano una serie de estándares navideños. No son muchos ni tampoco demasiado destacables. Tampoco son exitosos: en los países de habla hispana no suele nevar en esta época del año y nadie llama Santa Claus al viejo barbudo.

Sí merece destaque Navidades, el disco de 2006 de Luis Miguel. Son adaptaciones al español de villancicos clásicos en inglés, grabado en Nueva York y en Hollywood, donde también fue mezclado y masterizado. Los músicos participantes eran todos norteamericanos. Lo destacable es su producción a todo lo alto, como suele pasar con este artista. Fue un rotundo éxito en México y en la comunidad latina de Estados Unidos, lo que hace que su cometido haya sido cumplido.

Navidad rastafari

Jamaica es parte del mundo anglosajón, pero jamás vio nada parecido a la nieve. Lo que sí tiene es una industria musical muy identitaria, que cruzó todas las fronteras. Uno de sus artistas icónicos, por acá un tanto olvidado, es Jacob­ Miller, primer líder de Inner Circle. Falleció joven, en 1989, debido a un accidente de tránsito. Pero le dio el tiempo para dejar algún que otro disco digno de recuerdo.

Uno de ellos es Natty Christmas, de 1978, donde desde la portada se marca por dónde viene la mano: es un Papá Noel flaco y negro que tiene una bolsa llena de plantas de cannabis. Sí, es un disco de reggae en el que Miller tiene la colaboración del DJ Ray I. Y no hace falta decir qué es lo que pide cuando canta All I Want For Ismas.