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Me encantan las croquetas. Para mí, es un must que sean chiquitas, que las puedas comer en uno o dos bocados como máximo. Las croquetas que presento hoy son deliciosas y funcionan muy bien para freezarlas y tenerlas listas siempre. Se pueden mandar en la vianda y es una gran forma de incorporar más vegetal en la comida de los chicos.
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Ingredientes 12 croquetas chicas aprox. 1 brócoli chico 300 g bechamel espesa (salsa blanca) 100 g parmesano 1 huevo 250 g pan rallado o panko Aceite de freír c/n
Para la bechamel o salsa blanca espesa 2 cdas. grandes de manteca 2 cdas. grandes de harina 250 ml leche Sal, pimienta, nuez moscada c/n
Mayonesa de ajo 1 diente de ajo 150 cc leche a temperatura ambiente 300 cc (aprox.) aceite mezcla Sal y pimienta
Procedimiento Empezamos haciendo la bechamel para luego poder enfriar bien y hacer la mezcla de la croqueta. Medimos la manteca, la harina y ponemos la leche a calentar. En una olla a fuego bajo, derretimos la manteca, agregamos la harina y revolvemos con batidor hasta que estén bien unidas. Luego vamos incorporando la leche, revolviendo enérgicamente para que no se formen grumos; cocinamos hasta que quede una mezcla bien lisa, brillante y homogénea. La consistencia tiene que ser más firme que una bechamel tradicional. Agregamos el queso parmesano, sal, pimienta y nuez moscada, mezclamos bien y colocamos en un bowl con un film en contacto para que no forme costra; llevamos a la heladera. Después cortamos el brócoli separándolo por flores, utilizamos también los tallos que son más blandos. Colocamos una olla con abundante agua y llevamos a hervor. Sumamos sal al agua y cocinamos los brócolis por unos minutos hasta que estén bien verdes y blandos. Pasamos a un bowl con agua fría para cortar la cocción. Luego colamos y dejamos secar bien. Una vez seco, lo picamos bien chiquito o pasamos por procesadora (no tiene que ser una pasta, tiene que estar en pedazos chicos). Unimos la mezcla del brócoli con la bechamel hasta que quede todo integrado. Chequear condimentos. Dejar enfriar un poco más en la heladera para que la mezcla quede bien compacta. Mientras hacemos la mayonesa de ajo. En un tubo o vaso de mixer, colocamos la leche a temperatura ambiente y el diente de ajo pelado y laminado. Licuamos con el mixer hasta que la leche se haya mezclado bien con el ajo; vamos agregando aceite mezcla y emulsionamos hasta formar una mayonesa uniforme; agregamos sal y pimienta y reservamos en un contenedor. Esta emulsión dura cuatro días en la heladera. Una vez que la mezcla de brócoli esté fría, hacemos bolitas con el relleno (del tamaño de una pelota de ping-pong), ayuda mucho humedecerse las manos para armar las bolitas. Pasamos por huevo batido y luego por pan rallado, las vamos colocando en una bandeja o plato grande hasta terminar con toda la mezcla. Para cocinar, ponemos una olla amplia con abundante aceite para freír. Freímos de a tandas, cuando estén bien doradas, sacamos con una espumadera y secamos con papel absorbente. Servimos acompañado de mayonesa de ajo.
Del libro Relatos y recetas, Editorial Grijalbo, Penguin Random House