Agradezco la publicación en ese órgano, reducto de la pluralidad y el equilibrio intelectual, la publicación de las presentes reflexiones sobre el libro “Herrera-Patria para todos” del Dr. José Luis Baumgartner.
Agradezco la publicación en ese órgano, reducto de la pluralidad y el equilibrio intelectual, la publicación de las presentes reflexiones sobre el libro “Herrera-Patria para todos” del Dr. José Luis Baumgartner.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDicha obra ha circulado en plaza en los últimos años y llega a mis manos un ejemplar, obsequio de un dilectísimo amigo, sabedor de mis convicciones y prácticas políticas. El título me enganchó, naturalmente; un material más entre los originales y los de terceros en la irrepetible trayectoria humana y política de Luis Alberto de Herrera.
El texto ubica permanentemente el personaje central en la época circundante, volcando en alguna medida un muestrario del ambiente gubernamental y político de más de medio siglo de la vida nacional. Valoro la amenidad —presencia recurrida de lo anecdótico— y la cronología que me recuerda las obras históricas de H.D., a pesar del contraste entre su confesado ateísmo: “Dios no existe y (es malo) y el acendrado espíritu religioso del hermano Damasceno volcado a la enseñanza.
En el transcurso de la lectura aparecen, en forma crecientes aparentes tangencias entre Luis Alberto de Herrera y el actual Sr. Presidente de la República, que se van acentuando a medida que se voltean las hojas, llegando al paroxismo cuando en la página 364 expresa, referido al Sr. Presidente: “Quien resulta ser en los hechos el máximo caudillo herrerista de la historia reciente”. En sintonía con esta referencia cataloga a Herrera en la pág 212 de “Lenín Oriental”. Tremenda, la herejía intelectual y política.
Los seres humanos tienen entre sí coincidencias y diferenciaciones, cualquiera fuera la dupla que se sometiera a examen de laboratorio. El procedimiento de análisis puede realizarse con múltiples ópticas, oscilando la prioridad entre los acercamientos y antagonismos.
En la versión sobre Herrera, por sobre la concepción estricta de verdad histórica, flamea la vertebración psicopolítica de emparentar a ambos, recurriendo al artificio de remarcar alguna semejanza periférica y saltear todos los antagonismos y oposiciones. Por ese camino, podríamos semejar una motocicleta con un carrito recolector, amparados en las circunstancias de que ambos tienen dos ruedas.
El lector desinformado, el joven estudiante en los primeros escaños de la vida, el ingenuo que no supone interpretación dispar de la meramente literal, cae fácilmente en la trampa de admitir analogías entre antípodas. He ahí el peligro que me permito enunciar y denunciar.
De mi cosecha quiero patentizar algunas notorias diferenciaciones que dislocan en amplio ángulo las trayectorias vitales, formativas y políticas de los gobernantes mencionados.
1) Antiimperialismo: Herrera lo denuncia premonitoriamente con varias décadas de antelación y no tiene flechas de señalación dejando alguno en el olvido por afinidad ideológica.
2) Revolucionario: Es soldado de Aparicio en los movimientos de 1897 y 1904, gestas reivindicativas (voto secreto, representación proporcional, autonomías departamentales, presencia gubernamental de las minorías). No era meta la toma de poder, la revolución del gobierno constituido. Los combates de Tres Árboles, Cerros Blancos, Hervidero y Aceguá dan testimonio público de su presencia militante.
3) Técnica militar: la actividad bélica en la que estuvo incurso fue una combinación de guerra de guerrillas y guerra convencional. Se peleaba de frente en campo abierto. Herrera, Saravia, Diego Lamas, etc., etc. Fueron combatientes y no terroristas, no mataban por la espalda.
4) Herrera fue declarado en el Congreso de Chile “padre del revisionismo histórico”.
5) Herrera: autor de veintisiete obras de política, gobierno, actividad internacional y revisionismo histórico.
6) Herrera diplomático: en EEUU y Gran Bretaña.
7) Herrera periodista: cofundador de “La Democracia” y fundador y alma máter de “El Debate”.
8) Herrera no integró ninguna asociación que asaltara bancos, ejecutara ciudadanos por la espalda, ni instrumentara secuestros extorsivos.
9) Autodeterminación y soberanía de los pueblos: Identificado con la matriz Oribista, defiende dicho postulado en todas las circunstancias de tiempo y lugar. No cabestreó frente a ninguna gran postura imperial, lejana o limítrofe y no calló frente a la agresión al país pequeño. Paraguay es un símbolo (histórico y actual) de la agresión despiadada y la violación concertada por los Estados que pueden, de la autodeterminación y la soberanía.
A fojas 18 expresa referido a Herrera “Nunca varió un ápice su línea de larga duración”. Exacto pero qué bipolar del “como te digo una cosa te digo la otra”.
Herrera redacta las bases del armisticio, 1904. Pacificación, cierre de una época y advenimiento de un intento de convivencia.
En el siglo XXI a casi medio siglo de los hechos, promulgación de anulación de la ley de caducidad convalidada en reiteración real por la soberanía.
Unidades sueltas de un largo muestrario mostrando caracterización incomparable de Luis A. de Herrera.
Las cuentas del rosario diferencial, si continuamos el enfoque, superarían los versículos bíblicos. Dimos por ilustrativos y suficientes las anotadas para evidenciar que estamos frente a una obra amena, de fácil lectura, pero en esencia, de promoción psicopolítica tendiente a predisponer emotividad nacionalista y particularmente la herrerista al trasvasamiento hacia sectores de gobierno.
En conclusión, el intento de comparación carece de fuerza argumental, agravia la figura del caudillo que realizara la más larga conducción del Partido Nacional y distorsiona la esencia de la verdad histórica.
De haber un tribunal competente, determinaría la excomunión política de la obra.
R. Moreira Salgado
CI 1.318.969-9