El viernes 8, en la publicación electrónica “Correo de los viernes”, el ex presidente colorado Julio Sanguinetti calificó la norma que repara a víctimas desde el 13 de junio de 1968 de “una atrocidad”.
El viernes 8, en la publicación electrónica “Correo de los viernes”, el ex presidente colorado Julio Sanguinetti calificó la norma que repara a víctimas desde el 13 de junio de 1968 de “una atrocidad”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Una causa justa, entonces, se ha degradado de mil y un modos. La actitud de todos los partidos, dispuestos a reparar lo reparable, desde 1985, se ha venido usando —con abuso— para imponer una historia falsa. Y a partir de allí, imponer visiones arbitrarias que terminan en dinero, mucho dinero, que el Estado ya ha gastado y que no baja de 100 millones de dólares”, dijo el ex presidente, que fue ministro durante los gobiernos de Jorge Pacheco y Juan María Bordaberry.

Desde la óptica de Sanguinetti —quien en su libro “La agonía de una democracia” mencionó a la guerrilla y al movimiento sindical como principales responsables del golpe de Estado— “estos debates transcurren en un clima de terrorismo verbal de tal magnitud, que quien intente recordar las violaciones a los derechos humanos cometidas por nuestros guerrilleros-terroristas de inmediato será descalificado como partidario de la dictadura. Aunque haya luchado contra ella sin las claudicaciones que, en cambio, tuvo todo el Frente Amplio en febrero de 1973, cuando intentó asociarse al militarismo en ciernes”.
Sanguinetti opinó que el artículo 2 de la nueva ley de reparación, que reitera la responsabilidad del Estado, extendiéndola a ese lapso “por la aplicación sistemática de las Medidas Prontas de Seguridad e inspirado en el marco ideológico de la doctrina de la Seguridad Nacional” es “una atrocidad”, porque esa doctrina “no la sostuvo el gobierno de Pacheco sino la dictadura”. También recordó la valoración que hizo el ex presidente del Frente Amplio Líber Seregni acerca de Pacheco: “Aprendió rápido. Aprendió lo que era el poder y lo usó. Y hay que reconocer su inteligencia. Es cierto, contó con la complacencia del poder político, pero nunca transgredió la Constitución y la ley”.
En la misma línea, el ex ministro de Educación blanco, Antonio Mercader, escribió en una columna publicada el domingo 10 en “El País”, que “no cabe mezclar esa clase de violaciones cometidas por un gobierno democrático con el ‘terrorismo de Estado’” como lo hace la norma votada en 2009 y pronosticó que “trastocando el pasado no habrá ni verdad ni justicia”.
En una carta que se publica en esta edición de Búsqueda, Jorge Pacheco Klein defiende la actuación de su padre y afirma, entre otras cosas, que el texto de la ley “es una mentira aberrante” y que en realidad “los únicos que violaron los derechos humanos entre marzo de 1968 y marzo de 1972 fueron los tupamaros”.