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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáTerminando el Mundial e ingresando en la campaña electoral. Después de unos días siguiendo la aventura mundialista celeste he regresado al país y con ello, rápidamente, he tomado un buen baño de actualidad nacional. Me bastaron 3-4 días y pude comprobar que el nerviosismo oficialista posinternas y pre-mundial sigue. Y por lo que se ve, en franco aumento y sin perspectivas de parar. Lamentablemente, con la misma y acostumbrada pasividad del sistema (analistas y de la oposición), lo cual podría eventualmente hacer pasar desapercibido algunas perlitas dignas de mención y análisis. A continuación me referiré a tres “noticias” del acontecer político semanal que me parecen bien ilustrativas de lo que quiero expresar.
1) “Vamos bien”. Este era (o sigue siendo hasta tanto no sea cambiado) el eslogan de campaña del Frente Amplio. La crónica política de estos días hace referencia a que el comando de campaña de la fórmula presidencial frenteamplista está pensando en cambiarlo. A buen entendedor, pocas palabras. A menos que lo cambien por otro que diga “vamos muy bien” (lo que no parecería sensato ni ajustado a la realidad), queda clarísimo que se tiene plena conciencia de lo inevitable. No se va nada bien. Bienvenidos al mundo real.
2) El PE demandará a los marinos procesados reclamándoles el resarcimiento de los fondos públicos estafados. A primera vista parecería una medida acertada y de “buena administración”. Lo sería aún mucho más si en lugar de circunscribirla a quienes están sospechados de haberse quedado con “un vuelto” (al menos en términos comparativos), se hubiera aplicado antes a quienes están procesados por “desaparecer” U$S 150.000.000 o 200.000.000 en el caso Pluna. Para algún distraído que aún no se haya percatado a lo que me refiero, lo que claramente quiero señalar es: si demandan a los oficiales de la Armada recientemente procesados, ¿por qué no haber hecho lo mismo con Lorenzo y Calloia?
3) Según crónica de Telemundo (informativo central-Aldo Silva), la fórmula presidencial del Frente Amplio visitó el PIT la semana pasada. Hablaron de eventuales adversidades que se vendrían (¿ahora se dan cuenta?) y expusieron sus credenciales y/o virtudes en el manejo de crisis. Me pregunto, ¿qué crisis? ¿La de 2008, que por estas latitudes no pasó de una “pequeña ráfaga de viento” y duró 3-4 meses, o la de 2001-2002, que fue una tempestad apocalíptica? Por lo dicho (leve intensidad y cortísima duración), entiendo que la referencia a tales credenciales debió sin duda referirse a la crisis de 2001-2002. Esa sí que fue una crisis. Sólo que, tratándose de aquella tempestad que casi borra del mapa de un plumazo al Río de la Plata enterito, las credenciales que tiene para mostrar el Dr. Vázquez son funestas. Recordemos “una vez más” que por aquel entonces (2002-2003), el Dr. Vázquez se probaba la banda presidencial y se miraba frente al espejo todos los días. Atchugarry se “consumía” tratando de zurcir una solución sensata a la crisis de la deuda y Vázquez pidió para el Uruguay seguir el mismo camino que por aquellos tiempos había adoptado para la Argentina su “amigo” Kirchner. Podría agregarse mucho más acerca de aquel “calculador, cobarde y electoralista” pedido, pero creo que la conclusión más ilustrativa y terminante se puede extraer fácilmente recordando dónde ha llegado Uruguay (a grado inversor, por ejemplo) con la solución de Batlle-Atchugarry, respaldada por todo el Partido Nacional, y dónde ha llegado Argentina. Una lectura de las noticias internacionales y regionales de los últimos 10-15 días y un “poco” de sensatez son una receta más que suficiente para advertir las inexactitudes planteadas por el dúo Vázquez-Sendic a las “olvidadizas” autoridades sindicales y, cobertura mediática mediante, a la opinión pública en general.
¡No se “coman la pastilla”! ¡No van bien! ¡No vamos bien!
Cr. Ricardo Díaz Nadal
CI 1.414.548-2