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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáOtros vientos ya comenzaron a soplar. El sábado pasado asumieron los nuevos miembros del Poder Legislativo y en un hecho histórico tenemos siete partidos en el parlamento. No hay mayorías propias, a diferencia de los últimos quince años, y si bien se ha conformado una coalición multicolor todo deberá negociarse. El nacionalista Martín Lema fue votado como presidente de la Cámara de Representantes y por quince días José Mujica será el presidente de la Asamblea General hasta la asunción de Beatriz Argimón. Hasta aquí todo muy protocolar y con bastante empatía por parte de todos, como para ir entrando en calor, aunque algunos vicios siguieron por inercia y se votó la suspensión de la primera sesión que debía realizarse el martes 18 de febrero.
Mientras tanto el actual gobierno, en su retirada, lleva a cabo despedidas, agradecimientos y felicitaciones a funcionarios y dirigentes por la gestión realizada. Algunos de estos actos llaman la atención por lo desubicado de los mismos. Que el PIT-CNT le realice un homenaje al presidente Tabaré Vázquez está totalmente fuera de lugar y así lo hicieron ver alguno de los sindicatos y de los más fuertes. Quienes representan a toda la clase trabajadora no pueden tomar partido político en forma tan descarada; hubieran hecho una reunión de “camaradas” y en representación propia pero nunca utilizando el aparato sindical como si fuera de ellos. Pero como si esto fuera poco también el Sunca nos sorprendió con un acto similar donde sus dirigentes aprovecharon a despotricar contra el nuevo gobierno. Poco se ha dicho sobre estos hechos, quizá porque el mandatario ya finaliza su gestión pero de ninguna manera lo habilita a participar de estas reuniones. Si los sindicalistas no saben ubicarse el presidente sí debe hacerlo y haberse disculpado por razones obvias y no asistir.
El calendario sigue avanzando y el 1° de marzo esta a la vuelta de la esquina. El anteproyecto de la ley de urgente consideración marcha como un samurái, espada en mano, abriéndose camino para convertirse en proyecto final. Y por supuesto que sigue teniendo todas las críticas posibles del frente amplio. Aún sigue sin aparecer una sola declaración del actual oficialismo que cuente algo positivo. Todos los comentarios son negativos, los instrumentos que tenemos hoy en día son suficientes para mejorar las debilidades del país. Incluso la señora Topolansky declaró que primero el FA deberá evaluar si la ley es o no de urgente consideración y con seguridad la respuesta será que no. En ese caso quien decide es el parlamento y mantendrá el carácter de urgente con los votos de la coalición. ¿O acaso la vicepresidenta olvidó que han perdido las mayorías automáticas? Algunos también pretenden desglosarla y separar los capítulos y conformar varias leyes, no urgentes. Llegamos a la postura ridícula del sindicato de docentes de la educación (ADES) que ha decretado un paro contra el anteproyecto. Algo que aún no sólo no es ley sino que todavía está en proceso de discusión pero paramos por las dudas, se toma la medida extrema para arrancar. No se solicita audiencia para dialogar, no se presentan alternativas, no se reconoce que la gente quiere cambiar y la única propuesta es paro por 24hs el 12 de marzo. No importan los alumnos, no importa perder un jornal, no piensan en que harán los trabajadores o trabajadoras que no tienen con quién atender a sus hijos mientras trabajan. Muy mediocre razonamiento que muestra a las claras lo ideologizado del sindicato.
Diferente ha sido la postura del fiscal de corte Jorge Díaz que, sin dejar de ser crítico, propone. Sabemos que su ideología política comulga más con los que se van que con los que vienen pero propone. Manifestó que algunos artículos que afectan el nuevo código del proceso penal pueden hacerlo colapsar y también ser anticonstitucionales. Pidió una reunión con el presidente electo Luis Lacalle Pou para intercambiar ideas al respecto y después se verá cómo queda la redacción de la ley pero es de destacar su actitud, por lo menos hasta ahora.
La ciudadanía advierte con preocupación que la asunción del próximo gobierno no será tranquila y no nos referimos a los actos protocolares sino a la marcha de su accionar. Se respira un ambiente rancio y muy poco aire de colaboración. El FA no realizó ninguna autocrítica tras su derrota y está recorriendo los mismos caminos que lo llevaron a perder; nada que no salga de sus filas es válido, todo debe ser como ellos quieren y la coalición multicolor es neoliberal, conservadora y reaccionaria, todos de derecha y que quieren avasallar con todos los derechos conquistados. Nos preguntamos por qué no se incluyó en esa voraz agenda el derecho a caminar sin miedo por la ciudad, a dejar el hogar sin un pariente o amigo de custodia, el derecho a darles una educación digna y libre a nuestros niños y adolescentes, el derecho a una salud sin condicionar ni el lugar ni el tiempo donde se realice, el derecho a gastar libremente los ingresos por trabajo sin tener que rendir cuentas de cómo y dónde lo hago, el derecho a una vivienda adecuada y no dentro de un asentamiento precario y sin servicios.
Nos llenamos la boca diciendo lo democrático y republicano que es el Uruguay, la transición pacífica de un gobierno a otro, el derecho de los miles de ciudadanos que votaron un cambio está siendo vulnerado por el egoísmo de unos pocos. No debemos confundir las buenas intenciones de los uruguayos que volvieron a votar al FA, a sabiendas o engañados pero libres, con la necedad de muchos de sus dirigentes que nunca piensan en el pueblo sino en su ambición de poder. En el año 2004 se votó un cambio. Quince años para cambiar y desembocamos en el 2019 con un nuevo cambio, dejen hacer y veremos los resultados, en cinco años se puede volver a cambiar o no. Terminemos de fomentar que unos son los buenos y otros los malos, somos todos el mismo país y todos nos merecemos respeto por nuestra forma de pensar. Quienes practican la religión católica saben que la misa termina con la bendición del sacerdote y las palabras “que la paz sea con uds.”. Sin religión de por medio deseo que la paz sea con todos nosotros.
Sergio Barrenechea Grimaldi
Egresado de la Escuela de Periodismo de Búsqueda