En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Ante el avance de negociaciones entre Cuba y EEUU, surgen resistencias en el Congreso norteamericano
Mujica reconoció que está mediando entre ambos gobiernos, opinó que un acuerdo puede generar un “cambio importante” en la región y que los problemas son solo por “prejuicios históricos”
La posibilidad de un acercamiento entre La Habana y Washington despertó preocupación en parte del Congreso de Estados Unidos (EEUU). Mientras las negociaciones avanzan, un grupo de congresistas norteamericanos tienen entre sus manos una carta que planean enviar al presidente Barack Obama, en la que manifiestan preocupación por las intenciones de su gobierno de “aliviar” las sanciones a Cuba.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El borrador de la carta que circula entre congresistas republicanos y demócratas de ascendencia cubana —a la que accedió Búsqueda— indica que no está dentro de la autoridad del Poder Ejecutivo la decisión de “finalizar las sanciones contra la brutal dictadura de Castro” hasta que no se cumplan ciertas condiciones básicas para el respeto de los derechos humanos en la isla caribeña. El gobierno requiere de la aprobación del Congreso, señalan. No obstante, “el atroz historial del régimen en materia de derechos humanos es razón suficiente de que las sanciones deben mantenerse fuertes”, indica la carta.
Al ser consultado esta semana por Búsqueda, Mujica se refirió por primera vez a su rol de mediador y se mostró “optimista” por el “signo positivo” con el que se iniciaron las conversaciones entre Washington y La Habana. “Ya hay avances y hay que aprovecharlos. Es una oportunidad histórica de distender una situación complicada que lleva muchos años”, opinó el presidente uruguayo.
Agregó que un acuerdo entre EEUU y Cuba “sería un cambio importante que generaría mayor estabilidad en la región”.
Mujica sabe que algunos dirigentes políticos norteamericanos prefieren mantener el embargo a Cuba pero evaluó esa posición como errónea. “Sería ridículo pensar que con lo que es y significa Estados Unidos hoy, tendría elementos como para tener miedo. Por eso no se puede aducir un tema de seguridad interna”, dijo.
“Tampoco hay cuestiones políticas importantes como para obstaculizar la negociación. Entiendo perfectamente que algunos congresistas se resistan por el lobby de los cubanos viviendo en Estados Unidos, pero lo que están operando ahí son prejuicios históricos. Basta fijarse lo que ocurre entre Estados Unidos y China e intentar tomar eso como modelo”, agregó.
El presidente uruguayo dijo además que, pese a que no tiene “ningún dato oficial” al respecto, es obvio que si se anunciaron públicamente las intenciones de acercamiento es porque ya “existen contactos extraoficiales” entre ambos gobiernos. “Nadie se lanza a la piscina si no tiene agua”, ejemplificó.
En julio de 1971, el gobierno norteamericano encabezado por Richard Nixon mantuvo contactos extraoficiales con su par chino a través de una visita secreta de Henry Kissinger a Pekín. Unos meses después, Nixon visitó China y ambos países restablecieron relaciones.
Sanciones.
Cuando Mujica concurrió a la Casa Blanca a conversar con su par norteamericano, el tema de las relaciones entre EEUU y Cuba estuvo sobre la mesa. A Obama le preocupa la situación del prisionero estadounidense Alan Gross —detenido en Cuba por intentar instalar una red de Internet fuera del control del gobierno— y está dispuesto a negociar para llegar a un acuerdo con el régimen de los Castro. El mandatario le pidió a Mujica que transmita su mensaje conciliador en La Habana. “Me quedan dos años, este es el momento”, le dijo. Pero para Obama no va a ser fácil conseguir respaldo. A partir de que Búsqueda informó sobre el pedido del presidente estadounidense, que Mujica puso en marcha semanas después cuando se encontró con Castro en Bolivia, un grupo de congresistas norteamericanos redactaron una carta expresando su desacuerdo con el viraje de la política de Obama respecto a Cuba.
En la carta mencionan su “preocupación por los reportes que indican” la intención del presidente de “debilitar las sanciones contra el régimen de Castro” y solicitan al presidente “aclaraciones respecto el mensaje enviado a otros líderes mundiales en cuanto a la política estadounidense hacia Cuba”.
Según informaron a Búsqueda fuentes políticas, entre los congresistas americanos que están estudiando el envío de la carta hay tres republicanos del Estado de Florida, los diputados Mario Díaz Balart e Ileana Ros-Lehtinen, y el senador Marco Rubio, y dos demócratas de Nueva Jersey: el diputado Albio Sires y el senador Bob Menéndez. De acuerdo con estas fuentes, el senador del grupo ultraconservador Tea Party, Ted Cruz, que tiene una banca republicana por el estado de Texas, y el diputado demócrata de Florida Joe García, son los menos afines a apoyar la carta.
En el borrador de la misiva que circula entre los congresistas, se señala que de acuerdo con información publicada por Búsqueda y MercoPress, el presidente Mujica envió un mensaje en nombre de Obama al régimen de los Castro, “indicando la disposición de su administración de aliviar unilateralmente las sanciones” contra Cuba. “Sinceramente, esperamos que estas informaciones de prensa sean falsas”, indican. La información difundida por Búsqueda fue confirmada por la Casa Blanca el viernes 20.
“Como usted debe saber, las sanciones contra el régimen de Castro están establecidas en la ley de Estados Unidos y no pueden ser levantadas sin la acción del Congreso, a menos que se programen elecciones libres y justas, se liberen los prisioneros políticos, y se legalice la prensa independiente, los sindicatos y los partidos políticos”.
La misiva menciona un informe de la organización Human Rights Watch que indica que la represión en Cuba “ha aumentado en los años recientes”. Señalan que las fuerzas de seguridad cubanas “emplean una serie de tácticas para castigar el disenso e infundir miedo en el público” y que los arrestos arbitrarios temporales se incrementaron dramáticamente en los últimos años, impidiendo que defensores de derechos humanos y periodistas independientes se reúnan o circulen libremente. Mencionan las muertes de activistas defensores de la democracia en Cuba, como Orlando Zapata, Oswaldo Payá y Laura Pollán, y la detención de Alan Gross.
También hacen referencia a que el régimen de Castro “sigue siendo un enemigo declarado de Estados Unidos” y ofrece refugio a más de setenta prófugos de la Justicia norteamericana. “Fortalece alianzas con otros adversarios de Estados Unidos en Irán, Siria, Corea del Norte y Venezuela, y mantiene una red de espionaje en contra de EEUU”, agregan. “De hecho, las sanciones establecidas en 1996 contra el régimen de Castro fueron aprobadas rápidamente por el Congreso y promulgadas como ley tras el brutal derribo por parte de la dictadura de dos aviones civiles en aguas internacionales y el consiguiente asesinato de tres ciudadanos norteamericanos y un residente”, se indica en la carta. Los congresistas entienden que el “descubrimiento el año pasado de que la dictadura de Castro estaba ayudando a Corea del Norte con su programa de armamento militar, en violación de las sanciones de la ONU, no hace sino confirmar que la naturaleza malévola del régimen en Cuba no ha cambiado”.
En conclusión, los congresistas solicitan a Obama que les confirme, “en términos muy claros, que mantiene el compromiso de larga data de la política de EEUU que apoya al pueblo cubano en su lucha por la libertad al tiempo que niega la pretensión de legitimidad, y los dólares estadounidenses, a sus opresores”.