Sr. Director:
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl conflicto es inherente a las personas siendo inevitable, porque las concepciones que tienen los seres son distintas, como lo son los sentimientos en que se basan, a lo que se agrega una inevitable pasión, que se intensifica cuando se producen discusiones sobre cuestiones ideológicas y que llegan a un grado sumo cuando la pasión es deportiva.
Debido a esta última circunstancia he vivido conflictos en que, muchas veces, se me ha calificado de determinada manera y basándose la mayoría de las veces en suposiciones sobre intenciones y en informaciones distorsionadas. Y hay que tomarlo con naturalidad, porque a ello estamos expuestos todos los seres humanos.
Hace unos meses, luego de varios años de concordia con OFI (organismo en que llegué a integrar hace muchos años su Tribunal Arbitral), poco menos que se me declaró enemigo del fútbol del interior, como consecuencia del Estatuto que debe dictar unificando el fútbol la Asociación Uruguaya de Fútbol. A pesar de no ser el principal redactor de normas que provocaron la airada reacción de OFI, sí se me atribuyó serlo, no obstante lo cual las defiendo, porque lo que no ha entendido OFI es que los estatutos deben tener conceptos en base a abstracciones generalizadoras y no con nombres propios que congelan situaciones y que significaría, aunque OFI no lo advierta, su absorción como organismo por parte de la AUF. Y ello es un contrasentido para OFI, aunque su presidente, Sr. Gustavo Bares, lo entienda de otra manera y haya impulsado una intensa campaña que, como toda expresión maniquea, concepta adeptos y halaga a quienes quieren ver las cosas desde su exclusivo ángulo y atribuyen conjuras a quienes piensan distinto. En general he optado por el silencio sobre este punto para hablar cuando llegue el momento oportuno, a pesar de los calificativos que desde el interior me han dedicado seres que ni siquiera me conocen. Solo me cabe esperar, al respecto, que el tiempo ponga las cosas en su lugar.
Sin embargo, no puedo mantener silencio ante las declaraciones del Sr. Gustavo Bares en el Parlamento, que se formularon hace ya un tiempo pero de las cuales tuve conocimiento, en aspectos a que me alude, recientemente.
Dice el Sr. Bares que yo quise aplicar la ley según la cual se puede pedir dos años para redactar un Estatuto. Esto me resulta ininteligible, no sabiendo a qué se refiere y menos a lo que puedo haber dicho. Pero no importa ¡dejémoslo así¡ siendo uno de los errores conceptuales en que incurre el Sr. Bares.
Pero luego agrega que OFI no tiene abogados que cobran fortunas como (omito el nombre que menciona primero) y Navascués, y que tienen que rastrear en los diarios para conocer sus derechos y solicitar la colaboración de abogados del interior. Y agrega que se saca el sombrero por Lugano, por ser el único jugador que antes de un pase preguntó por el formulario de formación y que su club, Tres Esquinas, es ahora de primera línea por el dinero que recibió por ese derecho de formación.
Ante ello cabe puntualizar: en primer lugar, que no se trata de derecho de formación sino del mecanismo de solidaridad, que no existe formulario y que las gestiones se hacen mediante comunicaciones a los clubes y las asociaciones respectivas y, si las mismas son infructuosas, se recurre a la Cámara de Resolución de Disputas de FIFA.
En el caso concreto, no solo Tres Esquinas (un club de baby fútbol) sino también Libertad (el otro club de Lugano y desde el cual vino a Nacional,) pretendieron el cobro del mecanismo de solidaridad al club Fenerbahce de la Federación Turca y se entrevistaron con un abogado del interior. Como el honorario solicitado les pareció alto, representantes de esos clubes viajaron a Montevideo y se entrevistaron con un ex delegado del Club Nacional de Football a quien le atribuían ciertos conocimientos en la materia. Esta persona asumió la reclamación de los clubes, agregada a la de Nacional, mientras que el otro club que tenía derecho, Plaza Colonia, reclamó con el asesoramiento del abogado brasileño Eduardo Carlezo, quien ha actuado muchas veces contratado por varios clubes uruguayos. Quienes actuaron por Libertad fueron fundamentalmente dos personas de apellido Fleitas (primos entre sí) y el Sr. Ernesto Franchi, y por Tres Esquinas, en forma principal el Sr. Walter Tejera, quien, asesorado por la persona a la que habían recurrido, reunió determinada documentación, de la que se puede decir, entre otras cosas, que los Estatutos de ese club son del 29 de julio de 1984 y que se le otorgó la personería jurídica por resolución de fecha 20 de mayo de 1985.
Las gestiones fueron arduas y variadas, porque Fenerbahce estiró todo lo que pudo el asunto, pagando, por ejemplo, parcialmente y avisando a FIFA que había cumplido, lo que obligaba a nuevos escritos. Finalmente la sentencia favoreció a los reclamantes en las sumas solicitadas. Libertad cobró la mayor suma, seguido de Nacional, cobrando Plaza y Tres Esquinas cantidades menores pero de igual monto cada uno. Los cobros tanto de Libertad como de Tres Esquinas fueron a través de la AUF.
Después de finalizado el litigio ante FIFA, nuevamente Libertad se puso en contacto con la persona que los representó en el reclamo, porque el abogado del interior intentó cobrar los honorarios que les había solicitado y necesitaban documentación probatoria de que no era él quien había actuado. Contuvieron entonces dicho reclamo.
Esto que relato sirve para evidenciar dos cosas: la primera, que se suele afirmar sin fundamento cosas que se suponen, pero que no se saben y se expone al desmérito el posible prestigio de personas; y la segunda, que esa antinomia de desinteresados abogados del interior y avariciosos de Montevideo, no suele ser tal, siendo en este caso un tiro totalmente fallido del Sr. Bares, porque no solo la persona que representó a Tres Esquinas y Libertad no cobró honorarios, sino que lo hizo muchas veces más y no solo por clubes sino también por jugadores.
Y si el Sr. Bares tiene algunas dudas sobre estas afirmaciones, que le solicite tanto a Libertad como a Tres Esquinas de Canelones el nombre de la persona que llevó a cabo las gestiones para cobrar el mecanismo de solidaridad correspondiente a la transferencia de Diego Lugano desde San Pablo al fútbol de Turquía, y si esas gestiones tuvieron un solo peso de costo. Y si la respuesta es a lo que a esta altura cualquiera que lea estas líneas pueda suponer, entonces le solicito humildemente que averigüe un poco más sobre mi proceder personal y profesional para referirse a mi persona.
Hernán Navascués