Perú es un socio comercial relativamente relevante, especialmente para las exportaciones de arroz. En cambio, no abundan las inversiones de ese origen en Uruguay y la más grande, con pocos años de radicada, está en vilo por estos días.
Perú es un socio comercial relativamente relevante, especialmente para las exportaciones de arroz. En cambio, no abundan las inversiones de ese origen en Uruguay y la más grande, con pocos años de radicada, está en vilo por estos días.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUn negocio que, según dicen sus dueños, no ha dejado de dar pérdidas en los últimos tiempos —en un contexto de peores precios de la leche en el mundo— y la imposibilidad de implementar un recorte de personal y otras medidas de reestructura ante la resistencia de los trabajadores, desembocaron en el anuncio del retiro del país del grupo Gloria.
El jueves 12 comunicó que cerrará Ecolat, la industria láctea de Nueva Helvecia que adquirió en 2012, lo que puso en pie de guerra al sindicato del sector y dio lugar a cuestionamientos sobre el manejo empresarial desde el gobierno.
Una nómina de empresas uruguayas pertenecientes a capitales extranjeros o que tienen participación accionaria en ellas, publicada a comienzos de 2012 por el Instituto Uruguay XXI, incluyó solamente a tres de procedencia peruana: Intradevco Industrial (productos de limpieza para el hogar), Microfin-Grupo ACP (servicios financieros) y Sipan Cocina Peruana (restaurante).
Actualmente la inversión más fuerte en Uruguay es la de Leche Gloria SA de Perú, una sociedad creada en 1941 y cuyo accionista principal hoy es Gloria Foods-Jorb SA. El grupo tiene cuatro unidades de negocio (alimentos, cemento y nitrato, azúcar y alcohol, y papeles y empaques) y es considerado uno de los principales conglomerados industriales de su país, aunque también tiene operaciones en Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador y Puerto Rico, además de Uruguay.
En los últimos años los inversores que golpean las puertas del Instituto Uruguay XXI de Promoción de la Inversión y las Exportaciones para conocer más de las oportunidades y las reglas de juego en el país son mayormente de España, Brasil, Estados Unidos, Arentina, India y China; peruanos aparecen muchos menos.
Ecolat (ex Lactería) estaba en manos del grupo Maldonado de Venezuela cuando Gloria, el mayor grupo lácteo de Perú, compró primero 55% del paquete accionario y luego el resto. También se quedó con el derecho a utilizar la marca Parmalat hasta el 2020, pero ahora, sin la posibilidad de cumplir con determinados volúmenes de venta, ese punto del contrato puede quedar en entredicho.
Según sostiene la empresa, su negocio se vio afectado por la caída del precio internacional de los lácteos que se dio especialmente en 2013 y parte de 2014, luego de años en los que estuvieron muy altos. En los meses más recientes mostraron cierta recuperación.
En octubre pasado Ecolat propuso un plan de reestructura que implicaba cesar a 110 trabajadores y pagar incentivos para el retiro voluntario de otros 92. La planta seguiría funcionando con 110 empleados y se suprimiría la producción de queso.
En paralelo a eso se dio una migración de tamberos remitentes hacia otras industrias, por lo que los volúmenes de entrada de leche a la planta de Nueva Helvecia fueron cayendo.
La discusión de las medidas no avanzó y la empresa llegó a ser ocupada por su personal. En los últimos tiempos se vivió en Ecolat una situación de “empoderamiento de los líderes sindicales”, de acuerdo con las consultas efectuadas por Búsqueda. A comienzos de este mes sufrieron “agresiones”, lo que llevó a los peruanos a “tirar la toalla” asumiendo que sería imposible gestionar una empresa aún reestructurada, con esa actitud del personal, añadieron los informantes.
Dijeron que en los últimos días, después de comunicada la decisión de clausurar la actividad, la situación en la planta sigue “complicada” y se mantiene el no cumplimiento de órdenes. Ayer miércoles 18 la empresa notificó los despidos a la mayoría del personal. Quedarán algunos administrativos para el proceso de cierre.
En el comunicado del jueves 12 el grupo peruano explicó las razones de la decisión de retirarse de Uruguay y se comprometió a cumplir con todas sus obligaciones. También lo hizo ante la Superintendencia de Mercado de Valores de Perú por su condición de emisor de títulos.
En una nota dirigida a dicha Superintendencia informó que Ecolat “debió avanzar con su plan de reestructuración, en un último intento por evitar el cierre definitivo de sus operaciones. La crítica situación de la empresa, la falta de alternativas sustentables para el negocio y la probabilidad real de un cierre definitivo de operaciones, de no implementarse rápidamente la reestructura original, había sido planteada en sucesivas reuniones con las autoridades. A pesar de todos los esfuerzos realizados por intentar continuar operando, en las últimas semanas y días se han producido graves irregularidades y agresiones de todo tipo, que impiden el normal funcionamiento de la empresa, lo cual ha sido debidamente documentado y denunciado ante las autoridades correspondientes”.
Agrega que “ante la desproporcionada reacción del sindicato a las decisiones de la empresa y sus gerentes, se han quebrado el principio de autoridad y la relación de confianza necesaria que debe existir con los trabajadores”.
El grupo se financia en el mercado de valores peruano con la emisión de bonos corporativos. En el último informe sobre Gloria, fechado en noviembre pasado, la calificadora de riesgo Equilibrium le asignó una nota “AAA.pe” fundada en el “sólido desempeño financiero”, los “adecuados niveles de generación y rentabilidad alcanzados, así como las holgadas coberturas que estos brindan al servicio de deuda”. Destaca también la “posición de liderazgo” que ostenta en el sector lácteo en los últimos 50 años.
El sindicato de la industria láctea afirmó ayer miércoles en un comunicado que los trabajadores no son responsables de los problemas en Ecolat y lamentó que el grupo peruano “salga a mentir en los medios atribuyendo culpas”. También expresó disposición al diálogo y se declaró en “estado de conflicto”.
“Sabemos que es una situación difícil, que muchas veces puede ser responsabilidad de los trabajadores, pero otras muchas es de las empresas que vienen de otro país, joden a este país y se van, dejando a los trabajadores con las manos vacías”, disparó por su parte el director nacional de Trabajo, Luis Romero, en declaraciones en radio El Espectador.
Para hoy jueves 19 está prevista una reunión entre representantes del Poder Ejecutivo, el Instituto Nacional de la leche, la Cámara de la Industria Láctea y la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea para analizar la situación de Ecolat y de todo el sector. Las proyecciones de la Oficina de Política y Programación Agropecuaria del Ministerio de Ganadería indican que, tras la baja de la producción lechera registrada el año pasado (–1,5%), para 2015 cabe esperar un leve crecimiento por debajo de la tendencia o incluso una nueva caída si la situación climática es favorable en la próxima primavera.
Una alternativa para Ecolat es transformarla en un emprendimiento autogestionado.