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    martes 11 de junio de 2024

    Auditoría de Estados Unidos observó al Ministerio de Ganadería en la necesidad de “garantizar” que carne con residuos prohibidos no sea certificada para exportar

    Ante esa advertencia estadounidense, la Dirección de Servicios Ganaderos adoptó un nuevo procedimiento para determinar la “aceptabilidad” de los vacunos cuya producción tenga como destino el país norteamericano

    La detección de rastros de productos prohibidos en la producción de carnes, específicamente de la vacuna, es uno de los problemas que pueden poner en riesgo la comercialización de ese tradicional rubro de exportación de Uruguay.

    El Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria (FSIS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos (EE.UU.) observó a la Dirección General de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería (MGAP) porque “debería proveer instrucciones escritas a efectos de garantizar que aquellos productos con resultados de residuos por encima de los valores de tolerancia en el análisis inicial no sean certificados para la exportación” a ese mercado.

    Dicha recomendación forma parte del informe final de la auditoría al sistema de inspección de carne y productos cárnicos de Uruguay realizada por esa agencia del Departamento de Agricultura estadounidense entre el 3 de mayo y el 14 de junio de 2022, según consta en una resolución del MGAP fechada el 30 de setiembre.

    La resolución establece que es “necesario proporcionar garantías al mercado de los EE.UU. a los efectos de mantener la equivalencia con la reglamentación” del FSIS.

    La aprobación de un nuevo “procedimiento para determinar la aceptabilidad de los animales muestreados” para su exportación a ese país norteamericano fue una de las medidas adoptadas por Servicios Ganaderos en respuesta a la observación hecha por la autoridad sanitaria estadounidense, conforme a lo dispuesto en esa resolución.

    Se detallan allí algunos aspectos técnicos y legales que básicamente están incluidos en el Manual del Programa Nacional de Residuos Biológicos, en el capítulo de la carne, aprobado por la resolución DGSG N° 222/2015 de 23 de octubre de 2015. Ese documento establece que “para compuestos prohibidos por la normativa nacional, como son los promotores de crecimiento hormonales (decreto 915/988 de 28 de  diciembre de 1988), frente a la solicitud expresa del productor ganadero el resultado final se emitirá luego de que el laboratorio haya procedido a analizar la muestra A y verificado el resultado con el análisis de la muestra B, a los efectos de dar las mayores garantías a los administrados”.

    Factor de riesgo

    Mediante el decreto fechado el 31 de diciembre de 1988 quedó prohibida la importación, fabricación, venta y uso de los medicamentos veterinarios, que contengan ciertas sustancias en su formulación, utilizados para la promoción del crecimiento o engorde en las especies bovina, ovina, suina, equina y aves. Paralelamente, otros medicamentos fueron autorizados para una determinada indicación terapéutica, como la superovulación, la inducción al celo y la ovulación y el control de la función reproductora en animales no destinados al engorde.

    El decreto considera que es “conveniente asegurar el mantenimiento e incremento de la acreditada calidad de las carnes” uruguayas, “que tradicionalmente se ha caracterizado por la utilización de sistemas naturales de producción animal”.

    “El suministro a animales destinados a alimentación humana de anabólicos hormonales y no hormonales puede convertirse en factor de riesgo para la salud pública”, indica esa norma de 1988, a la que hace referencia la reciente resolución del MGAP.

    Considera “conveniente”, “dada la condición de país exportador de carnes y productos cárnicos, adecuar medidas tendientes a contemplar los requerimientos de los mercados extranjeros en materia higiénico-sanitaria”.

    Ahora la Dirección de los Servicios Ganaderos de esa secretaría de Estado decidió implementar una serie de acciones para evitar que animales cuya muestra de orina registran sustancias prohibidas sean elegibles para la exportación de su carne a EE.UU. Así lo definió en el procedimiento generado, tras la observación del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de ese país, en su reporte final de la auditoría.

    El alcance de la medida en cuestión abarca a todos los animales faenados en establecimientos industriales cárnicos que están habilitados por la División de Industria Animal para exportar al mercado estadounidense.

    En caso de detectar las sustancias prohibidas en los vacunos, que pasarán a tener la condición de “no apto para EE.UU., los inspectores veterinarios oficiales deberán notificar a los responsables de los frigoríficos, quienes procederán a segregar la mercadería procedente del animal”, determinó el MGAP.

    La resolución cuenta con las firmas de los directores de Servicios Ganaderos, Diego de Freitas, y de Industria Animal, Pablo Nadal.

    En lista certificada

    Hay 31 frigoríficos de Uruguay habilitados para exportar carne vacuna al mercado de Estados Unidos al ser calificados como plantas certificadas por el Departamento de Agricultura de ese país, según consta en la lista de empresas publicada en su sitio web fechada el 14 de junio de 2022.

    Dicha lista muestra que, de ese total de firmas exportadoras, dos de ellas, los frigoríficos Carrasco y PUL, que pertenecen al grupo brasileño Minerva Foods, fueron excluidos temporalmente en 2020 y luego lograron recuperar la autorización para vender carne a la nación norteamericana en mayo de 2021.

    El monto de las exportaciones cárnicas uruguayas a EE.UU. alcanzó a unos US$ 240 millones en lo que va de este año, lo que representa un aumento de 30% en comparación a igual período de 2021, según datos del Instituto Nacional de Carnes (Inac).

    Uruguay cuenta además con una cuota de exportación de carne vacuna de 20.000 toneladas anuales que ingresan al mercado estadounidense con rebaja en el pago de aranceles aduaneros.

    EE.UU. fue tradicionalmente uno de los principales destinos de las carnes de Uruguay, incluso llegó a ser el que acaparó la mayor parte del volumen exportado, y su correspondiente generación de divisas. Eso ocurrió en los años siguientes a la salida de la epidemia de fiebre aftosa que afectó entre 2001 y 2002 en el rodeo vacuno uruguayo.

    En los años recientes China pasó a liderar las compras de carnes uruguayas, principalmente de la vacuna y la ovina, lo que supuso un incremento en la concentración de los negocios con el gigante asiático.

    Pero tanto Estados Unidos como la Unión Europea, entre otros mercados, constituyen alternativas de colocación del producto cárnico y representan nichos de ventas para ciertos cortes específicos.

    Altos niveles

    Un reciente caso de detección de “altos niveles” de residuos de medicamentos veterinarios en carne de frigoríficos fue advertido por el propio ministro de Ganadería, Fernando Mattos, en declaraciones a la prensa realizadas a principios de setiembre.

    Si bien el jerarca se apresuró a dejar en claro que ese producto no llegó al circuito comercial, también reconoció que esa situación puede provocar algún rechazo de la carne uruguaya en los mercados externos.

    A partir de esa situación, el MGAP determinó intensificar los controles en el proceso de producción ganadera y en la faena de los vacunos, tanto por parte de los inspectores veterinarios oficiales como del personal correspondiente a cada frigorífico.

    Mattos, que es productor agropecuario, instó a los ganaderos a que “respeten las indicaciones del fabricante y obedezcan los períodos de espera para preservar las condiciones de inocuidad” de los productos.

    Agro
    2022-10-12T18:05:00