“Cuando hay una lista única no hay democracia”, y en la plaza uruguaya existe una “especie de lista única”, porque el pequeño ahorrista tiene “dificultades de acceso” a los instrumentos financieros.
“Cuando hay una lista única no hay democracia”, y en la plaza uruguaya existe una “especie de lista única”, porque el pequeño ahorrista tiene “dificultades de acceso” a los instrumentos financieros.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEsa visión fue planteada por el gerente de Política Económica y Mercados del Banco Central (BCU), Daniel Dominioni, en una presentación efectuada ayer miércoles 21 en la Bolsa de Valores de Montevideo.
Su charla fue en la línea de reforzar el llamado lanzado en abril por la autoridad monetaria para que agentes privados conformen y ofrezcan en el mercado fondos de inversión integrados con Letras de Regulación Monetaria —LRM— que emite el BCU (ver Nº 1.760).
El objetivo de la iniciativa es “democratizar” las alternativas de ahorro y también hacer más efectiva la política monetaria cuando Uruguay atraviesa una “especie de recalentamiento”, explicó el jerarca.
Dijo que las tasas de interés que pagan los bancos por los depósitos en pesos han subido —acompañando el sesgo contractivo de la política monetaria—, pero siguen siendo negativas en términos reales. Ello, agregó, no opera como un “incentivo” para que la gente “de a pie” ahorre. Afirmó que la “falta de información” y los “altos costos transaccionales para comprar una Letra” hacen que no se encuentren otras opciones de inversión.
Dominioni aseguró que si surgen en el mercado fondos integrados con LRM dirigidos a la “gente común” se logrará “democratizar el ahorro” y al mismo tiempo bajar las tasas de interés de esos títulos, que se mantienen en torno a 16% anual.
Si no se ahorra, el dinero termina volcándose al consumo y ello presiona sobre la inflación, alegó el jerarca. Según dijo, una plaza con más opciones de inversión le permitiría al BCU realizar “un mejor manejo del mercado monetario”.
“No vamos a solucionar el problema de la inflación con estas medidas, pero va a ayudar”, insistió.
Fabio Malacrida, gerente de Gestión de Activos y Pasivos del BCU, dijo en la misma conferencia que se podría potenciar el instrumento de los fondos ampliándolo a Notas del Tesoro en moneda nacional o unidades indexadas a la inflación, y títulos privados, por ejemplo.
“Estamos tendiendo a corregir las fallas del mercado que debilitan los instrumentos de transmisión de la política monetaria”, dijo el titular del BCU, Alberto Graña.