Por octavo año consecutivo, en 2012 se redujo la cantidad de personas a las que no les alcanzaba el dinero para adquirir un conjunto de bienes y servicios básicos. Sin embargo, las últimas cifras generaron “cierta alerta” en el gobierno, ya que en Montevideo el descenso de la pobreza se frenó y aumentó levemente la indigencia.
En el Poder Ejecutivo se entiende que se está en “los límites de la mejora” y que ahora es necesario apuntar a medidas “no tradicionales” para atacar el “núcleo duro”, reducir estos índices y cumplir con el enunciado programático de llevar la pobreza a un dígito, dijeron a Búsqueda fuentes oficiales. Agregaron que se pretende un “refuerzo” presupuestal para algunos programas sociales en el próximo proyecto de Rendición de Cuentas.
Las cifras muestran que el 12,4% de los habitantes de Uruguay tenían un ingreso menor al necesario para adquirir los bienes y servicios considerados básicos (“línea de pobreza”), unas 419.200 personas en total. De ese grupo, 16.900 no percibían siquiera el dinero que les permitiera cubrir su alimentación (“línea de indigencia”); esas personas en “pobreza extrema” eran 0,5% de la población el año pasado.
Estos indicadores mostraron una mejora sostenida desde 2005 en un contexto de crecimiento de la economía, de los ingresos de las familias y nuevos planes sociales; el punto de partida fueron niveles de pobreza de 37% e indigencia de 4% en áreas urbanas (se mide en todo el país desde 2006).
Pobres montevideanos.
En 2012 la pobreza bajó en el interior del país, pero se estancó en la capital respecto al año previo. Ese dato llamó la atención en el gobierno.
Según explicó a Búsqueda el ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, en Montevideo la reducción es “más lenta” debido a que los problemas mayores de pobreza están más “concentrados” que en otras zonas.
El informe del INE fue tratado el martes 9 durante la reunión del Consejo Nacional de Políticas Sociales. Allí se analizó con “cierta alerta” la situación en la capital, comentó Olesker a la salida del encuentro.
En Montevideo, el 16,7% de las personas se encontraba en situación de pobreza en 2012, la misma proporción que un año atrás. Si bien la cifra era mucho mayor hace ocho años (38,4%), la mejora en ese indicador fue más rápida en el interior del país.
Los datos del INE muestran que a mediados de la década la pobreza en el interior pasó de ubicarse por encima del 40% o incluso del 45% en localidades pequeñas, a valores de entre 10% y 11% el año pasado.
En tal sentido, el ministro de Desarrollo Social reivindicó la necesidad de seguir trabajando en programas como “Jóvenes en red” (destinado a personas que ni estudian ni trabajan), “Uruguay crece contigo” (que atiende a mujeres embarazadas y menores de cuatro años) y “Cercanías” (que hace un abordaje “integral” familiar). A eso se suman las medidas a aplicar en siete zonas de Montevideo y Canelones para mejorar la seguridad y la inserción social de sus habitantes, señaló.
Por otra parte, la pobreza está concentrada en los niños y adolescentes principalmente, un hecho que también se da con más intensidad en Montevideo.
En 2012, en la capital el 35% de los menores de seis años era pobre, también el 33% de los que tenían entre esa edad y 12 años, y el 30% de los jóvenes de entre 13 y 17 años; de los mayores de 18 y con hasta 65 años un 13% se encontraban en situación de pobreza. En el caso de los mayores de 65, los pobres eran 5% del total.
En el interior la pobreza no es tan elevada entre los más jóvenes, si bien se concentra en los niños y adolescentes (en 2012 no superaba el 20% en ninguno de los tramos de edad).
Mientras, el sociólogo Gustavo Leal, que desde hace años realiza trabajos de investigación en el área metropolitana sobre pobreza e indigencia, dijo a Búsqueda que los últimos datos son una “luz amarilla” respecto a la tendencia a la baja de la pobreza.
Resaltó que en los ocho años de gobierno del Frente Amplio se bajó la pobreza y la indigencia y, a la vez, se mejoró la redistribución. Pero observó: “los problemas mayores están en Montevideo, donde la pobreza no bajó y aumentó la indigencia”.
El especialista señaló que la “concentración de la pobreza en el área metropolitana es nueva, y no solo en la concentración sino en las dificultades para hacerla descender”. A su juicio, es momento de “rediscutir” la situación, ya que hoy el interior no es el “relegado” y por lo tanto los mayores esfuerzos se deben realizar en la capital.
Leal, que es asesor en el Ministerio del Interior, hizo estas declaraciones a título personal.
Más cerca.
Del informe del INE surge que se redujo la “distancia” a la que los pobres se encuentran de salir de esa situación, en porcentaje del monto de la línea de pobreza. La llamada “brecha” de la pobreza llegó a 2,2% en todo el país, cuando era cerca de 10% a mediados de la década de 2000.
Al igual que con el resto de los indicadores, la mejora se dio principalmente en el interior, donde llegó a 1,5% en zonas urbanas y suburbanas, y a 0,7% en áreas rurales. En Montevideo la brecha se mantuvo en 3,3% desde 2011.
La “severidad” de la pobreza —que mide la desigualdad o heterogeneidad de los ingresos entre los que se encuentran en esa situación— también descendió levemente el año pasado. En 2005 y 2006 rondaba el 5% y en 2012 estuvo por debajo de 1%.
Líneas.
La medición de la pobreza que releva el INE se basa en el método de los ingresos: se fija una “línea de pobreza” según la cual una persona es pobre si sus ingresos están por debajo de ese monto, calculado para comprar una canasta básica alimentaria y no alimentaria.
El año pasado dicha línea se estimó en promedio en $ 8.133 mensuales para Montevideo, $ 5.437 en el interior urbano y en $ 3.639 en zonas rurales. La “línea de indigencia”, que solo toma en cuenta los gastos alimentarios mensuales, fue de $ 1.994, $ 1.837 y $ 1.663 para esas zonas y en promedio de 2012.
El enfoque de los ingresos es una medición discutida entre los expertos, ya que deja de lado muchos aspectos que hacen al fenómeno de la pobreza, como la educación, salud, vivienda digna u otros que no llega a cubrir un ingreso mensual aunque supere la línea de pobreza.
Actualmente el INE está trabajando en la elaboración de un indicador a partir de los datos de los Censos 2011, basado en el enfoque de las Necesidades Básicas Insatisfechas, una medición complementaria a la de los ingresos que se utiliza en varios países y tiene en cuenta el carácter multidimensional del fenómeno de la pobreza.