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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáA los nabos de siempre sí nos preocupa. Reflexionando sobre las expresiones del representante nacional por el Frente Amplio y ex vicepresidente de OSE (Búsqueda, 26/6/2014, pág. 21): “No me preocupa que haya más funcionarios. Me preocupa que trabajen”.
Voy a darle crédito a un representante nacional de quienes tienen una mentalidad estatista (Stalin es uno de los ídolos) que resume lo ideal como que todo tiene que ser ejecutado a través de una dócil y regimentada bur(r)ocracia, políticamente correcta, para cumplir con los objetivos, no de la nación sino del partido.
Este es el representante ad-hoc del “pueblo” y, por lo tanto, sus objetivos no se discuten, son prioritarios y por sobre todo aquello propuesto por quienes no integran el partido y son sus oponentes.
Entonces tenemos que: 1) el partido recauda votos de sus siervos públicos, por lo que tenemos que tener más siervos públicos (por definición, siervo público es toda aquella persona que recibe su sueldo de una institución pública, nacional, departamental, etc.); 2) importa poco que trabajen; lo que interesa es que estén en planilla salarial dependiente del Estado (traducido: todos los que pagamos impuestos, servicios monopólicos estatales caros e ineficientes, etc.); 3) no es función de los responsables de esos servicios ídem, controlar cómo se trabaja, con qué eficiencia se realizan los trabajos ni rendir cuentas completamente a quienes les pagan a todos esos siervos públicos.
Espero que toda persona obligada a votar en octubre y noviembre por sus representantes parlamentarios y su equipo presidencial, reflexione y considere dónde y cómo quiere que se gaste el dinero del que tan fácil y jovialmente es despojada sin recibir el correspondiente servicio. Recordar quiénes anteponen la obligación de pagar impuestos y olvidan las responsabilidades de satisfacer los derechos de quienes los pagan.
Nuevamente, permiso Tomás Linn por usar tu expresión, ya integrada al acervo popular uruguayo: el nabo de siempre.
Lic. Juan Carlos Perusso
CI 1.032.781-0