Meses atrás, la postergación del vencimiento de las obligaciones tributarias, la reducción de los cargos fijos, el acceso a préstamos blandos y demás fueron, para muchas empresas de pequeño y mediano porte, una bocanada de aire para sobrellevar la crisis del Covid-19. Pero con la prolongación de la epidemia y de un nivel de consumo “deprimido” se enfrentan ahora a la “encrucijada de hasta cuándo y cómo resistir”.
Locales vacíos, fachadas descuidadas, poco recambio de mercadería, falta de renovación de la cartelería y menos personal son señales de que “no hay dinero para invertir”, afirman algunos directivos, y advierten que “no hay un horizonte de hasta cuándo y hasta dónde se podrá aguantar”.
Menos socios
El sondeo se realizó a fines de abril a través de un cuestionario online y vía telefónica entre una treintena de centros y asociaciones empresariales que agrupan a comercios e industrias del interior del país. En total hubo 13 respuestas: Artigas, Carmelo, Chuy, Colonia, Cerro Largo, Durazno, Flores, Florida, Maldonado, Río Negro, Rivera, Soriano y Salto.
Las respuestas fueron variadas al consultarles cuántas empresas socias cerraron de forma definitiva o temporalmente por el impacto de la pandemia. Entre los que contaban con información cuantitativa, las cifras más relevantes fueron las de Río Negro, donde el 50% cerró por al menos dos meses; en Carmelo más de 30 firmas cesaron su actividad. Además, la asociación de Maldonado informó que 38% de su masa social debió suspender su actividad y fue 12% en el caso de Flores. En tanto, en Artigas, Cerro largo y Durazno los cierres afectaron a pocas firmas asociadas (cinco en el caso de los primeros dos y una en el último).
Las asociaciones empresariales de Rivera y el Chuy indicaron que fueron “muchas” las que bajaron cortina, pero no precisaron una cifra.
Además, se les consultó respecto a la cantidad de socios que los centros tenían antes de la pandemia y la situación actual. Algunos centros prefirieron no ponerlo en números y se limitaron a señalar que se mantuvo (Maldonado, Durazno, Río Negro) o bien que no varió sustancialmente (Soriano) porque perdieron algunos afiliados, pero ello fue compensado con el ingreso de otros porque los “momentos difíciles impulsan la necesidad del asociativismo”.
Igualmente, fueron varios los que reconocieron una pérdida de su masa de asociados y brindaron datos. En el centro comercial de Artigas se dieron de baja 51 socios (17% del total de agremiados), en Salto 50 (7%), en Carmelo 34 (11%), en Rivera 25 (sin dato del total), 10 en Flores y 9 en Florida (menos del 1%).

Calles 33 Orientales y Joao Pessoa, límite entre Uruguay y Brasil en la ciudad de Rivera. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS
Invierno “duro”
“No se puede cerrar, no hay edad para jubilarse, el patrón no tiene seguro de paro, si logra vender pierde el capital, las reservas que tenía se le están acabando… Hay que sobrevivir el invierno, pero algunos no podrán”, comentó Carlos Pérez, presidente de la Asociación Comercial e Industrial de Colonia para ilustrar la incertidumbre que atraviesan los empresarios de la zona.
Dijo que la falta de turistas en la ciudad de Colonia del Sacramento generó una situación “bastante desastrosa”. Con tono optimista, opinó que quizás después de setiembre suba el nivel de actividad si bajan los contagios y avanza la vacunación de modo que los uruguayos tengan menos miedo de salir a vacacionar. “Pero, si veo la realidad, hasta que no mejore la situación y vengan los vecinos (argentinos) estamos pelados”, alegó.
Maldonado, también muy dependiente del turismo, acusa el “golpe económico de forma dramática”, señaló José Pereyra desde la Cámara Empresarial de ese departamento.
Norte y centro
En el norte del país, “los empresarios sobrevivientes necesitan intervención estatal urgente y permanente, ya que por sí mismos es imposible revertir esta situación”, indicó María Lemos, secretaria del Centro Comercial e Industrial de Artigas.
En tanto, algunos sectores de actividad se han visto menos perjudicados y empujan la economía de la región centro del país debido por ejemplo al impacto positivo de la construcción de la segunda planta de UPM y las obras del Ferrocarril Central, indicaron. Sin embargo, en Durazno señalaron que otros rubros están “muy afectados”.
“Las medidas del gobierno fueron bien recibidas”, pero apuntan a la reducción de costos. Y si bien los préstamos garantizados por el Estado —a través del sistema Siga— son “blandos y con meses de garantías, están comprometiendo la sustentabilidad de la empresa en el mediano y largo plazo”, opinó Fabián Padula, desde la gremial duraznense. A su juicio, es preciso “buscar la forma de inyectar dinero, dar liquidez a la empresa y que no sea una carga luego de que se ‘decrete’ el fin de la pandemia. Estimamos que varios sectores necesitarán varios años en reponerse o reinventarse”.
Frontera y litoral
Como sucede en otras regiones del país, en el litoral la actividad agropecuaria genera movimiento y dinamiza el consumo en algunos pueblos y ciudades. Pero en otros rubros, como el turismo termal, que había tenido cierto repunte en el último trimestre del año pasado y comienzo del 2021, “cayó a cero” en la Semana de Turismo y su recuperación es una “preocupación generalizada”, señaló el presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto, Ricardo Paulino. “Se sintió mucho, porque siempre había más plata después de turismo”, apuntó.
Igualmente, indicó que algunos comercios tienen algo más de actividad porque se mantiene el paso fronterizo cerrado, lo cual frena los viajes de compras hacia Argentina. “Si se abre, puede ser fatídico”, advirtió.
De hecho, algunas ciudades limítrofes con Brasil, como Rivera y Chuy, siguen reclamando “políticas de frontera” para que los comercios “puedan seguir con sus puertas abiertas”.
El presidente del Centro Comercial Regional de Chuy, Jefferson Muniz, señaló que el cierre de los free shop afecta el empleo y los negocios de 700 familias de esa ciudad. “Si cortan el sistema de free shop, cortan el circulante, y se ve afectada la niñera, el taxista, el que corta el paso, el cuidacoches”, ilustró. Y alertó que, si no se hace “algo para estimular a que el turista vuelva a acercarse a la frontera, será un invierno muy duro”.
En tanto, el relevamiento recogió respuestas más favorables del centro comercial de Río Negro. Fue el único de los que contestaron el cuestionario que indicó que el nivel de actividad de sus socios está actualmente “por encima” de los niveles prepandemia. El empleo, por su parte, se encuentra “igual” que entonces.
La asociación empresarial de Soriano avizora un panorama más alentador que el actual para sus agremiados (que tienen ventas y empleo “por debajo” respecto al inicio del 2020). Informó que tienen “altas” expectativas de recuperación de los niveles de actividad durante este año.