Los mensajes de algunos organismos internacionales referidos a las finanzas públicas uruguayas parecen haber dejado atrás el tono complaciente.
Los mensajes de algunos organismos internacionales referidos a las finanzas públicas uruguayas parecen haber dejado atrás el tono complaciente.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa semana pasada fue el economista jefe del Banco Mundial para la región, Carlos Végh, quien dijo en un seminario en Montevideo que los déficits fiscales en la región son elevados (Búsqueda Nº 1.929). Y en una entrevista con el suplemento Economía & Mercados de El País publicada el lunes 7 agregó, refiriéndose a Uruguay: “(…) Podemos tener el mejor manejo de la deuda del mundo, pero si año a año incrementamos el déficit fiscal, el problema se va a agravar. Y altos niveles de endeudamiento pueden llevar a que se modifique la calificación de riesgo y, por ende, aumente el costo de obtener financiamiento”.
También la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) deslizó un mensaje de preocupación en el capítulo referido al país de su Estudio económico de América Latina y el Caribe, difundido el jueves 3. “El déficit fiscal se mantiene en niveles muy elevados y, pese a las medidas implementadas por el gobierno, los signos de retroceso son aún muy incipientes”, afirmó.
“En este marco —agregó—, el gobierno se encuentra en una posición presupuestaria comprometida” y el “margen para incrementar gastos es reducido, lo que resulta particularmente relevante a la hora de considerar los presupuestos necesarios para cumplir con los planes previstos para la educación y la implementación del sistema de cuidados, entre otros”.
La acumulación de déficit “ha repercutido en la evolución de la deuda”, que en términos brutos se situó en el equivalente a 62% del PBI al cierre de 2016, en niveles similares al año anterior. En cambio, el endeudamiento neto subió cuatro puntos del Producto, hasta representar 30%, repasó la Cepal. Son, de todos modos, “niveles razonables” y Uruguay “no tiene presiones derivadas de su perfil de vencimiento de deuda, que la mitad del servicio de deuda deberá pagarse después de 2023 y que se cuenta con líneas de crédito contingente por valores en torno al 4,5% del PBI”, acotó.