El vicecanciller José Luis Cancela volvió el domingo 5 de una visita oficial a China. No llegó ni a cruzarse con su superior Rodolfo Nin Novoa, quien el día antes se subió a un avión en el Aeropuerto Internacional de Carrasco para cumplir una misión diplomática en ese país. En los próximos meses el gobierno enviará a los ministros de Industria y Ganadería. Y si la agenda de las autoridades chinas lo permite, en octubre concurrirá el presidente Tabaré Vázquez.
El esfuerzo diplomático tiene una explicación: China es el primer socio comercial de Uruguay. El Poder Ejecutivo aspira a incrementar el intercambio de bienes y sabe que su contraparte lo tiene en la agenda. Es más, al gigante asiático le “gustaría” tener un “acuerdo de libre comercio” con Uruguay, declaró a Búsqueda el encargado de negocios de la Embajada china en Montevideo, Zhang Wenwei.
El interés es recíproco. Pero tanto la Cancillería uruguaya como el gobierno chino reconocen que hay un problema, y es que la administración de Tabaré Vázquez no puede avanzar por ese camino sin sortear antes la oposición de los restantes países del Mercosur.
La negociación con Uruguay “se encuentra en una situación un poco complicada porque necesita una autorización del Mercosur para firmar algunos acuerdos con mi país, esperamos que Uruguay —con un papel muy importante en esta organización regional—, pueda firmar algún acuerdo en el futuro”, dijo el diplomático. Wenwei puso como “un ejemplo” a seguir el acuerdo comercial vigente entre el Mercosur y México. “Podemos hacer esfuerzos para tener un acuerdo de comercio. Los productos uruguayos tales como carne o lana, soja, tienen un mercado muy amplio en mi país; tienen mucha calidad”.
Cuando asumió la presidencia pro témpore del bloque, en marzo, el gobierno impulsó una discusión sobre la estrategia comercial del bloque. En una reunión del Grupo Mercado Común efectuada en Montevideo, el representante uruguayo presentó un proyecto de decisión según el cual uno o más Estados Partes podrán discutir nuevos acuerdos comerciales con terceros países o agrupaciones de extrazona en solitario, “en caso de que no sea posible iniciar negociaciones en conjunto”, informó el 15 de marzo “La Diaria”. Ese planteo, que apunta a flexibilizar el esquema actual que obliga a negociar al Mercosur como un todo, fue recibido con silencio por parte de la delegación argentina, y recibió el rechazo de brasileños y paraguayos (Búsqueda Nº 1.859).
Uruguay planteó también el interés de explorar un tratado comercial entre el bloque y China. “El tema entró en la agenda exterior del Mercosur y está pendiente un estudio de factibilidad”, dijo a Búsqueda una fuente de la Cancillería. Aunque añadió en seguida: “No está nada fácil”. Es que Argentina y Brasil expresaron desacuerdo con la idea. “Hay que ver si evolucionó el tema a partir de los cambios en la región”, explicó el informante.
El gobierno de Vázquez maneja como alternativa proponer al Mercosur que se firme un “acuerdo marco” con China que establezca “parámetros generales”, a partir de los cuales cada miembro pueda avanzar por su propio camino. “Es un paso intermedio entre el acuerdo de libre comercio y el pedido de flexibilización que fracasó” en marzo, resumió otro de los diplomáticos consultados. La Cancillería también considera que esta opción es difícil
El gobierno de China, por su parte, está dispuesto a negociar con el Mercosur o con cada uno de sus miembros por separado. “Nuestra puerta está abierta para cualquier país” del bloque, sostuvo Wenwei. Consultado acerca de si China puede hacer gestiones diplomáticas para ayudar a Uruguay a convencer a los restantes miembros del bloque regional, el diplomático respondió: “Ustedes mismos pueden encontrar una vía correcta” para lograr un acuerdo bilateral.
“China no tiene interés en dañar su relación con Brasil, eso se sabe”, dijo una alta fuente de la Cancillería. “Es claro que estamos para avanzar pero no quieren problemas”.
Alternativa.
El gobierno de Vázquez considera que es fundamental impulsar una agenda de negociaciones de tratados comerciales. Esa estrategia se fundamenta en la caída de las exportaciones registradas en el último año. En ese período la venta de bienes totalizó U$S 8.967 millones, 11,6% menos que en 2014.
“Este resultado era esperable dado el contexto externo y regional adverso, caracterizado por la caída de precios de los commodities, la desaceleración de China, el estancamiento en Argentina y la recesión en Brasil”, según el informe anual de Uruguay XXI.
El plan de avanzar sobre acuerdos tuvo un revés inicial cuando, a mediados del 2015, el Frente Amplio obligó al Poder Ejecutivo a retirar a Uruguay de la discusión sobre la participación del país en el tratado sobre comercio de servicios (TISA, por su sigla en inglés). Recibió otro golpe, uno que todavía se puede solucionar, cuando la Unión Europea (UE) presentó su oferta inicial al Mercosur en el marco de las negociaciones para firmar un tratado de libre comercio.
La propuesta no incluyó una cuota fija para la carne, un producto que es clave para Uruguay. Eso fue recibido como una “mala noticia” y lleva a pensar que la negociación “pinta mal”, dijeron fuentes diplomáticas. Esto anticipa que la discusión será larga, mucho más de lo que el gobierno deseaba, agregaron (Búsqueda Nº 1.870).
El gobierno insiste en su estrategia pese a esos golpes porque entiende que la firma de acuerdos de libre comercio es una tendencia mundial. En octubre del 2015, por ejemplo, se anunció un tratado para conformar la que sería la mayor zona de libre comercio del mundo, integrada por un grupo de 12 economías con costa sobre el océano Pacífico.
“Hay socios que están avanzando en tratados comerciales muy importantes que dejan a Uruguay en una posición menos ventajosa”, alegó el presidente Vázquez durante un discurso en diciembre.
La exportación de carne uruguaya sufrió las consecuencias el año pasado. Es que Nueva Zelanda y Australia firmaron acuerdos comerciales con China y eso hizo que “bajaran mucho los aranceles” que deben pagar sus productos para ingresar a ese país. Como consecuencia, los productos uruguayos perdieron espacio en ese mercado, explicó Wenwei.
Ese fue uno de los puntos que trató el subsecretario de Relaciones Exteriores durante su misión oficial. “Creo que a lo largo del tiempo podremos encontrar una vía para solucionar el problema”, opinó el diplomático chino.
Es que mientras no pueda destrabar la situación con el Mercosur, el gobierno de Vázquez pretende avanzar bajo el régimen vigente. Cancela participó la semana pasada en una reunión de la Comisión Mixta de Asuntos Económicos y Comerciales entre Uruguay y China. Para la Cancillería hay “buenas perspectivas” de incrementar las exportaciones de lácteos y de algunos granos como la cebada y el arroz.
Después de Brasil, China es el principal comprador de productos uruguayos y el mayor proveedor, según estadísticas oficiales.
La economía china viene creciendo a menor ritmo, luego del ciclo de expansión a tasas de dos dígitos de hace pocos años. En ese contexto, las exportaciones de Uruguay a dicho destino totalizaron U$S 380 millones en enero-mayo pasado, una caída de 44% respecto a un año atrás. Aun así, China fue el segundo mayor comprador (13,4% del total).
Los principales rubros de exportación fueron la carne bovina y la soja, y en menor medida lana y tejidos.
China es aun más relevante como proveedor. En enero-mayo Uruguay importó mercaderías desde esa procedencia por U$S 586 millones, lo que si bien fue 24,4% menos que en igual lapso del año pasado, alcanzó para situarlo al tope del ranking (con 19,1% del total como origen de las importaciones).
De acuerdo con un resumen de la misión diplomática divulgado por la Cancillería uruguaya, en la reunión en la que participó Cancela los dos gobiernos “coincidieron en el potencial de cooperación en materia de inversiones, de infraestructura y energía así como en la complementariedad que las economías de Uruguay y China presentan”.
El encargado de negocios de la Embajada china dijo que Uruguay es “muy importante en la región” y que su país quiere incrementar las inversiones porque puede servir “como puerta de entrada para el resto de los mercados”.