Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCuando el tiempo pasa las memorias fallan, y es bueno para una investigación buscar las causas en los incidentes que se apartan de los cauces normales para desentrañar las raíces que se precipitaron en un accidente mayor, con pérdida de vidas.
Eso es la investigación de accidentes, una rama de la ingeniería que cubre desde fallas estructurales a accidentes de aviación, accidentes en la construcción y hasta accidentes en el espacio como la caída del Challenger.
Como tuve una ubicación muy cercana en la rotura institucional que significó la rebelión de unos generales contra la democracia en 1973, quiero compartir perfiles de ese tiempo que puedan ayudarnos a comprender hechos que se han ocultado por años, y distinguir actitudes y conductas que la República nunca reconoció como se debía. Cuán cierto es, que la República es la más desagradecida de las formas de gobierno.
Antecedentes
La guerrilla urbana en el Uruguay fue la decisión de grupos marxistas leninistas del Partido Socialista que, engañados por Erro para formar la UP, siendo mayoría se quedaron sin senador ni diputado en 1966. En una sesuda autocrítica, concluyeron que si ellos, los más inteligentes de Uruguay, no podían entrar al Parlamento, la única vía de revolución a lo Che era la guerrilla. No que ellos fueran tarados y Erro los engañó como a escolares.
A partir de ello, la militancia del Partido Socialista se declaró marxista leninista. La influencia en esto del agente de inteligencia checa, Vivian Trías, fue notoria e indiscutible.
Y fue urbana porque, salvo de algunos pequeños grupos como el peluquero de Paysandú, todos eran montevideanos y sobradores, ¿viste?
Se prepararon con el apoyo de la cortina de hierro, y para que no se detectaran en los pasaportes los viajes a Cuba o la URSS, la formación militar fue en campamentos de Montoneros, en campamentos propios en las sierras, y para las cabezas más importantes, como Lucía y Mujica, en centros especializados en Checoeslovaquia, los mismos donde se entrenó el asesino fallido del papa Juan Pablo II.
Los instructores checos en guerra sucia, guerra sicológica, terrorismo y guerrilla urbana, no tomaron en cuenta o despreciaron el contraespionaje y la inteligencia uruguaya. Pasa seguido con los europeos, nos creen indios crudos aún hoy.
El estado de guerra lo sufrimos todos, desde explosivos en la madrugada junto a la puerta, a un padre con una bala perdida en la rodilla, un vecino detenido. No se salía de casa sin un beso a mamá, por si no se volvía.
Entre Inteligencia y Enlace del comisario Alejandro Otero, y la Inteligencia Naval del contra almirante Juan José Zorrilla, fueron dibujando en una pared los grupos, grupúsculos y relaciones entre ellos, hasta tener un mapa de toda la Orga que ni ellos mismos conocían.
No con la Inteligencia Militar por dos razones. La primera: eran de palo y la segunda: muy sospechosos de estar infiltrados.
Con toda las cabezas sobre la mesa, de un solo golpe programado se decapitaron las cien cabezas del dragón, y por primera vez en un país pequeño, la guerrilla financiada desde afuera fue derrotada. Antes que Sendero Luminoso en Perú o en Italia las Brigada Rojas o en España el ETA. La ley para pasar a la justicia militar a los tupamaros, para evitar el escándalo de las amenazas y secuestros de los jueces civiles, funcionó y no se escaparon como antes.
Cuando en 1972 a fines, se pensó cómo votar el fin del estado de Guerra, y sacarle el doble sueldo a los policías, marinos, militares y aviadores, surgió un problema.
Inteligencia Naval detectó asados semanales de cuatro generales, que eran más que los asados de fin de año. Con el pretexto de mantener el doble sueldo, estaban teniendo contactos con tenientes coroneles con mando de tropa. Cuando pudo asegurar que eran contactos golpistas, y que ningún oficial con mando de tropa aceptaba vulnerar su juramento de defender la constitución, el comandante Zorrilla pidió al presidente la orden para arrestar y juzgar a los cuatro generales. Nadie con mando de tropa los apoyaría.
El presidente Bordaberry lo escuchó a Zorrilla, y pidió tiempo para pensar. Era una maniobra de dilatar la espera, ya los militares golpistas estaban negociando con Bordaberry por debajo de la mesa; y el nombramiento sin avisarles del general retirado Francese como ministro de Defensa fue un golpe bajo, más bien de burro, de Bordaberry.
La noche y los comunicados 4 y 7
Previo a los comunicados, se dieron pasos que, por su exquisita coordinación y coreografía, no parecían de Trabal ni Inteligencia Militar. Un burro siempre desafina, y los pájaros se conocen por la tonada.
Al Partido Nacional, los generales blancos de tradición herrerista, y algún blanco de Wilson, le trasmitieron que el golpe en preparación era para corregir un histórico fraude en las elecciones anteriores del 71, llamar a elecciones y elegir al Wilson.
Al Partido Colorado, generales colorados trasmitieron la voluntad del comando del ejército de ordenar la casa, desenmascarar las conjuras tupamaro-comunistas y sanear la casa en elecciones sin comunistas ni socialistas marxista-leninistas.
Al Frente Amplio (partido Demócrata Cristiano) el general Licandro, comunista y coordinador entre los grupos armados de autodefensa del partido comunista, los tupamaros y otros grupito, le trasmitió al general Seregni, presidente del FA, la voluntad de dar un golpe de Estado estilo peruanista, con apoyo en los sindicatos y movimientos sociales. Ofrecían al Frente participación en ministerios y entes, a cambio del apoyo.
A los masones uruguayos les llegó el mensaje por generales masones: los negociados que habían hecho por muchos años seguirían en pie, lo demostraron con el Mundialito con participación de Tabaré y Julio María en la comisión de finanzas para repartírsela con ellos.
Los únicos a los que el mensaje sedicioso no les llegó, y que los estaban vigilando, fue a la Armada, donde inteligencia naval estaba alerta, y a los demócratas convencidos: Contra Almirante Juan José Zorrilla Camps, senador Amílcar Vasconcelos,
Esta era una operación mayor de estrategia, no es creíble fueran solos Trabal ni los cuatro generales. Y entraron casi todos los políticos en corral de ramas, como la hacienda baguala cae al jagüel en la seca.
Cuando yo le advertía a Luis Teixeira, inteligentísimo cuadro comunista, que los estaban engañando, se interesó mucho. Pero su respuesta, interpretada con los parámetros de la época, era que desde Moscú se confirmó el contacto de los militares uruguayos con los peruanos, y que según el PC de Perú, los contactos (como Licandro) eran confiables.
Atar tantos cabos en tan poco tiempo escapaba a la capacidad del coronel Trabal y sus secuaces.
Esta trama es más compleja que las que pudo aprender Trabal con el Comando Sur en Panamá. En los cuarteles, y la Inteligencia naval lo sabía: se coordinaba con Mujica y otros tupamaros los pasos necesarios para impulsar un golpe militar. Un caso digno de estudio del síndrome de Estocolmo, identificación con los captores. Y los procedimientos de simulación y engaño, incluyendo usar mensajeros del mismo partido para engañar, son típicos de la KGB y de su sucursal la SbT de Checoeslovaquia.
Los héroes de febrero
Los héroes de febrero fueron, con su comandante al frente, los cuadros de la Armada.
Cumplieron con su juramento de honor, sobre su espada de oficial:
“¿Juráis por vuestro honor, respetar y defender la Independencia e integridad de la República, su honor, la Constitución, sus leyes y sus instituciones democráticas y ajustar vuestra conducta a los más estrictos principios de la ética profesional, de la moral y dignidad ciudadana?”
“Sí, juro”.
Con el contra almirante Juan José Zorrilla al frente, los marinos cumplieron. Y más destacan en el cierre de la Ciudad Vieja, los brillantes actos de arrojo de Camps, Ocampo, Baqué, los fusileros navales y el cuerpo de mar, la Armada siguió su tradición artiguista y aguerrida. Menos cuarenta traidores, que cruzaron al oprobio.
Años después, por pedido de marinos, compré el casco del tende redes Huracán para redimir con trabajos portuarios la vergüenza de haber sido traicionado. Desde los corsarios de la Banda Oriental, la Armada es la única fuerza que nunca falló a Artigas.
Tomemos testimonio de estos errores de los demás, perdonemos pero no los olvidemos.
Los pueblos que olvidan su pasado estarán condenados a repetirlo.
Tenemos un año para preparar, el 9 de febrero de 2023, el reconocimiento de la Patria al contra almirante Juan José Zorrilla y sus marinos.
Ing. José M. Zorrilla