• Cotizaciones
    jueves 25 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Con ayuda de especialistas, organismo dependiente del INAU trabaja con adolescentes para que asuman “responsabilidad” por sus delitos

    Los menores infractores ingresan a los hogares del Sirpa sin “normas básicas de convivencia” y “valores” distintos a los de la mayoría de la sociedad, producto de la cantidad de “horas calle” que tienen y el abandono escolar temprano

    En los primeros dos años de su gestión, las autoridades del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa) tuvieron como principal objetivo bajar la cantidad de fugas de menores de edad de sus centros de reclusión. Luego de reducirlas casi a cero de las 1.000 que tenían año a año, los responsables del Sirpa se plantean ahora trabajar para que los adolescentes que cometen delitos asuman la “responsabilidad” de lo que hicieron y así lograr que cuando salgan en libertad desistan de su “comportamiento infractor”.

    Por ello, el Sirpa –comisión delegada del INAU– contratará a 50 psicólogos, asistentes sociales, procuradores y docentes que se ocuparán de este nuevo objetivo.

    “Hay un concepto muy importante en todo este trabajo: el objetivo es la no reincidencia del adolescente infractor. Para eso tiene que haber un proceso de desistimiento, que el adolescente desista de seguir con su comportamiento infractor”, explicó Penina Fajgenbaun, responsable del área psico-social de la institución y vinculada desde hace 20 años al trabajo con adolescentes en conflicto con la ley.

    “Muchos muchachos no se sienten responsables de los delitos que cometen, muchas veces no tienen arrepentimiento por lo que hicieron, no tienen sentido de culpa; entonces, el privar de libertad a alguien que no siente que está pagando por un delito, creo que invalida a veces el proceso”, comentó José María Mieres, quien hasta mediados de diciembre era director del Sirpa en representación de la oposición, en una revista que publicó el organismo en enero.

    Mieres dijo en esa nota que lo “fundamental” es trabajar en la “responsabilidad”, en que “ellos sientan que son responsables de los actos que cometen”. Y añadió: “Ese cambio de mentalidad creo que les va a permitir luego, en ‘el afuera’, manejarse de otra manera, porque cuando se sientan responsables de lo que hacen van a pensar dos veces antes de hacerlo”.

    “Desde el momento en que los gurises no se pueden escapar” tienen una “expectativa distinta”, explicó Mieres a Búsqueda. “Hay gente que tiene baja autoestima, no resiste las frustraciones y entonces a ellos de a poco hay que hacerles asumir la responsabilidad”.

    “Mucho de la falta de responsabilidad es que ellos no tienen valores. En realidad, la cantidad de gente que roba por necesidad es muy poca”, añadió Mieres.

    El ex jerarca del Sirpa comentó que el organismo comenzó el año pasado a formar equipos con especialistas para trabajar en el concepto de responsabilidad por los delitos cometidos. Fajgenbaun, en tanto, dijo a Búsqueda que se contratarán 50 psicólogos a los que se sumarán asistentes sociales, procuradores y docentes para abordar ese tema.

    “Hacerse cargo de lo que hicieron” es el eje del trabajo, informó la experta.

    Indicó que el abordaje en este caso se realiza desde tres planos: uno desde el punto de vista de la vida en el centro en el que está cumpliendo las medidas de seguridad; otro referido a las actividades educativas y laborales y el tercero un abordaje psico-social sobre la infracción que cometió y que lo llevó al Sirpa.

    Respecto al primer punto, la vida en uno de los hogares del Sirpa, Fajgenbaun indicó que se trata de integrar al adolescente a una actividad en la que incorpore la “noción de límite y su relación con los otros adolescentes y las autoridades”.

    En cuanto a las actividades educativas y laborales se trata de ver “cómo el adolescente puede ir visualizándose como un sujeto que puede mejorar”.

    Por último se trabaja con el adolescente en cuanto al “impacto que tuvo su infracción en la vida del otro”, dijo. “Nos planteamos que vea las causas que lo llevaron a hacer lo que hizo”.

    Fajgenbaun señaló que también se apunta a cumplir con el Código de la Niñez y la Adolescencia respecto a la mediación entre el adolescente infractor y su víctima. Cuando el adolescente asume su responsabilidad por el hecho se buscará que se contacte con la víctima. Esto se ve caso a caso, dijo, ya que hay que tener en cuenta cuál es la voluntad de la víctima.

    El artículo 83 del Código establece la “obligación de reparar el daño o satisfacción de la víctima”. En cualquier etapa del proceso, previa conformidad del adolescente y de la víctima o a petición de parte, el juez “podrá derivar el caso a mediación”, dice la norma.

    Sin normas básicas.

    Mónica Rodríguez, asesora letrada de la Presidencia del Sirpa, dijo a la revista del organismo que los adolescentes que llegan al sistema lo hacen a través de la comisión de delitos y con “una carencia absoluta de normas básicas de conducta”. “Generalmente, han abandonado muy tempranamente la escolarización y tienen muchas ‘horas calle’, lo que hace que conformen valores distintos a los pautados socialmente”, afirmó.

    “Se les impone en consecuencia una sanción socio-educativa, no meramente aflictiva, por lo que la labor del Sirpa consiste en transmitir esas pautas de conducta social, esos hábitos de convivencia que van desde los más elementales, como comer en una mesa y con cubiertos, cepillarse los dientes, bañarse, saludar, hablar cordialmente, etc., hasta respetar los derechos de sus pares, así como respetar los derechos y las órdenes de sus adultos; en este caso los educadores, psicólogos y asistentes sociales, encargados de la tarea cotidiana en el centro”, agregó.

    Rodríguez comentó que los asistentes sociales y psicólogos tienen a su cargo la difícil tarea de restablecer la salud mental y la vinculación en las redes barriales.

    La asesora dijo que la medida socioeducativa “tiene como finalidad lograr que el adolescente asuma la responsabilidad sobre el hecho que lo trajo al sistema a través de la recuperación de sus propios derechos, que habían sido previamente vulnerados, lo que le permitirá entender que es parte de esta sociedad, a la que debe respetar y que lo respeta”.

    Mieres, en tanto, comentó que hay que trabajar con los niños de diez años que están “empezando a estar en las bandas” criminales. “Hay que trabajar muy focalizadamente con ellos. Ver un proyecto donde se involucren los padres para lograr que los chiquilines cambien”.