La cotización del dólar en la plaza uruguaya siguió estabilizada en los últimos días, incluso con rangos de fluctuaciones aún menores a los que había exhibido en semanas anteriores.
La cotización del dólar en la plaza uruguaya siguió estabilizada en los últimos días, incluso con rangos de fluctuaciones aún menores a los que había exhibido en semanas anteriores.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAyer miércoles 21 las compraventas en el circuito “interbancario” —transacciones mayoristas— se hicieron a $ 44,18, según el promedio informado por el Banco Central (BCU). Hasta la semana pasada había fluctuado entre los $ 43,90 y los $ 44,60.
Fuentes del mercado consultadas por Búsqueda atribuyen esta relativa estabilidad a una expectativa de los agentes por ver qué ocurre con la vacunación contra el Covid-19 y sus efectos sobre la marcha de las economías, tanto en Uruguay como en la región. Además, la baja en los rendimientos de los Bonos del Tesoro estadounidenses confluye en la misma dirección.
Otro factor que puede estar jugando en la cotización del dólar, según algunos analistas, es la política monetaria del BCU.
A raíz de un tuit del economista Javier de Haedo, varios de sus colegas polemizaron acerca de la reciente suba en las tasas de Letras de Regulación Monetaria (LRM) a ciertos plazos. “De las últimas 13 licitaciones de LRM, en 11 el BCU decidió subir la tasa de corte”, algo que “no es consistente” con la determinación de mantener la política monetaria expansiva durante el primer semestre; lo interpretó como “una señal” de que el organismo “no quiere un dólar algo más alto”.
José Licandro, intendente de Regulación Financiera del BCU, matizó argumentando que las tasas a mediano plazo subieron de forma “generalizada”, mientras que los bancos centrales controlan en general los tipos de interés a un día. Otro funcionario del organismo, Gerardo Licandro, acotó que “el principal determinante de los niveles de tasas es el nivel de objetivo de inflación. La depreciación (del dólar) es endógena en un régimen de flotación”.
El consultor Pablo Roselli fue tajante. Para él, “las señales de que el BCU no quería un dólar mayor a 44-45 son inequívocas. Es evidente que el BCU no controla todo el tramo de la curva en pesos, pero sí controla la decisión de emitir o declarar desierta las letras, así como la de cortar por tasas”. Agregó que la opción de entregar dólares al invertir en estos papeles fue una “mala idea”, dado que “reduce el tamaño del mercado y los costos de entrada y salida de los carry traders”. Además, aseguró que el “volumen de esas intervenciones” muestra que van más allá de limitar la “volatilidad”, un “eufemismo” de las tendencias que el BCU considera “inconvenientes”.
Aldo Lema acotó que “Uruguay sigue con flotación muy sucia”.