Con una demostración formidable de golf en las dos últimas rondas, el norirlandés McIlroy conquistó el domingo 3 el Bridgestone Invitational, torneo perteneciente a los World Golf Championships. El certamen, que cumplió su decimosexta edición, se disputó como es tradicional en la espectacular cancha del Firestone Country Club, ubicada en el estado norteamericano de Ohio, diseñada en 1928 por el arquitecto Bert Way. McIlroy empleó 265 golpes para los 72 hoyos, quince bajo el par del campo, para aventajar por dos al español Sergio García, quien lideró el campeonato tras los primeros 54 hoyos con una ventaja de tres golpes a falta de una ronda.
Entre los 76 golfistas que formaron parte del torneo, el paraguayo Fabrizio Zanotti tuvo un destacable desempeño al finalizar en el puesto 23, constituyéndose en el golfista sudamericano mejor ubicado. Dicha posición le permite a Zanotti participar directamente a partir de hoy en la 96ª edición del PGA Championship, cuarto y último Major de la temporada. En tanto, los argentinos Ángel Cabrera y Estanislao Goya finalizaron en las posiciones 31ª y 72ª, respectivamente.
En un momento excepcional de su carrera, con apenas 25 años, McIlroy sigue “jugando a otra cosa”, acumulando Majors (ya tiene tres) y ahora el primero de los Campeonatos de la Serie Mundial de Golf. Luego de su brillante imposición el mes pasado en el último British Open, que ganó de punta a punta, McIlroy recibió ahora un cheque por 1.5 millones de dólares de los nueve millones que repartió el Bridgestone en premios.
El Bridgestone Invitational fue el tercer campeonato de los World Golf Championships de la actual temporada. Cabe recordar que esta iniciativa surgió en 1999 a instancias de la Federación Internacional de Tours integrada por el European Tour, el PGA Tour de Estados Unidos, el PGA de Japón, Australia y Sudáfrica. Comenzó con el nombre de Serie Mundial de Golf para cambiar posteriormente por el actual y consta de cuatro torneos, a los cuales se accede solamente por la ubicación de los golfistas en el ranking mundial. El primero de la actual temporada en febrero fue el Accenture Match Play (que tendrá un nuevo formato para el próximo año). Luego fue el turno del Cadillac Championship, llevado a cabo en marzo en el famoso campo del Blue Monster en Miami, Estados Unidos. Disputado el Bridgestone, la serie se cerrará con una nueva edición del HSBC Champions en el Sheshan International Golf Club de China en la primera semana de noviembre. Vale recordar que este último certamen sustituyó a partir del 2009 la tradicional Copa del Mundo, la cual, debido a su especial formato de juego, dejó de pertenecer a los World Golf Championships.
Luego de un comienzo no muy claro, esta serie de torneos de carácter internacional ha logrado ganarse un lugar destacado en el concierto mundial del golf. La calidad de jugadores que reúne, en lo que representa la verdadera élite del golf en cada torneo, además de las extraordinarias bolsas en premios que otorga, son una clara prueba de ello.
Liderazgo cambiante
El australiano Marc Leishman saltó a la vanguardia en la primera ronda disputada el jueves 31 de julio con una muy buena tarjeta de 64 golpes, seis bajo el par de la cancha. Si lo de Leishman fue bueno, lo de Sergio García en la segunda vuelta fue superlativo, al hacer historia con un espectacular recorrido en 61, con lo cual igualó el récord del campo que compartían al momento su compatriota José María Olazabal y Tiger Woods.
Tras finalizar uno bajo el par los primeros nueve hoyos, García, en lo que fue la mejor tarjeta de su carrera, hizo birdie en el 10 y luego siete más en forma consecutiva desde el hoyo 12 hasta el final, en una jornada inolvidable tanto para el torneo como para el propio castellonense.
García mantuvo la punta tras la tercera vuelta con una tarjeta de 67 golpes, sin embargo jugando en el grupo anterior McIlroy terminaba con birdies en el 17 y en el 18 para jugar en el último grupo en la ronda final junto al español en un presagio de lo que ocurriría un día después.
La ronda final, disputada el domingo 3, tuvo un desenlace anormal ante la suspensión del juego por más de un hora debido a la ocurrencia de tormentas en la zona. Temprano en la mañana, luego de recorrer el campo, las autoridades del campeonato resolvieron que se jugara con lie mejorado (acomodando la pelota) solamente en el fairway. Una vez más queda demostrada la enorme influencia que tiene la televisión hoy en día en el mundo de los deportes y el golf no es ajeno a ello. Espacios contratados, auspiciantes que pagan fortunas, horarios de satélites y todo lo que esto encierra, llevan a que el show deba continuar como sea. Ya en la tercera vuelta, buscando ganar tiempo ante los anuncios de tormentas, se resolvió adelantar los horarios de juego una hora y que se saliera de los tees 1 y 10 en forma simultánea.
En un comienzo soñado, solamente tres hoyos le bastaron a McIlroy para absorber la desventaja de tres golpes con la cual salió a jugar. “Cuando uno sale a definir en la última vuelta con una desventaja considerable, lo importante es acercarse en los primeros hoyos”, confesaría más tarde el ganador en la conferencia de prensa. Tres birdies consecutivos dejaban entonces a Rory como líder, ante el desconcierto de García, quien volvió a ser el perseguidor de McIlroy en una situación similar a lo que ocurrió quince días atrás en el último Abierto Británico en Royal Liverpool. Recién pudo reaccionar el español con su primer birdie del día en el hoyo 9, igualando la punta a falta de nueve hoyos.
Un birdie de McIlroy en el 11 lo dejó en la vanguardia nuevamente y a medida que pasaban los hoyos el torneo se convirtió en un match entre estos dos jugadores ante la caída del resto de los aspirantes al título. En estas circunstancias, generalmente los jugadores cambian sus estrategias pasando a jugar más contra el rival directo que contra la cancha. Y así fue que un bogey de García en el 15 le dio la tranquilidad de dos golpes de ventaja a McIlroy para afrontar los hoyos finales.
Demostrando una gran jerarquía el norirlandés cerró sin errores el torneo y con tres pares se quedó con el preciado trofeo Gary Player, además de recuperar el primer lugar del ranking mundial, desplazando al australiano Adam Scott, quien ocupó esa posición a lo largo de once semanas.
Luego de sus triunfos en el US Open del 2011 y el PGA Championship del año siguiente, McIlroy llegó a lo más alto del escalafón. Sin embargo, luego de una controvertida firma de un nuevo contrato con Nike, el cual implicó el cambio de palos y pelotas, además de algunos temas personales, McIlroy tuvo un tiempo para el olvido en las canchas, en lo que significó la peor crisis golfística de su carrera. Finalmente, en marzo del año pasado perdió el primer lugar del ranking mundial.
El relato del campeón
“Me parece un largo tiempo desde que perdí el primer lugar del ranking, por lo cual confieso que es muy bueno haber recuperado esta posición. Han pasado muchas cosas en el medio pero ahora espero conservar este privilegio por un largo período”, confesó más tarde el nuevo número uno del mundo. “Lo importante para mí es ganar campeonatos; quiero lograr la mayor cantidad de títulos posible, ya que la ubicación en el ranking será consecuencia de ello”, agregó.
“Gané en Europa, en Estados Unidos, dos Ryder Cup y me faltaba un torneo del World Golf Championships; por ello ha sido muy importante este triunfo aquí”. “Cuando absorbí esa desventaja de tres golpes ya en los primeros hoyos, me di cuenta que solamente dependía de mí ganar el torneo y así fue que cambié mi estrategia de juego”, comentó. “Ese comienzo tan bueno fue fundamental para lo que vendría después”.
“Mentalmente me siento muy fuerte; confieso que hoy en ningún momento de la vuelta pensé que estaba jugando la cuarta ronda, que estaba en la definición del campeonato. Solamente pensaba en tiro por tiro y así fui cimentando la victoria”, finalizó McIlroy.
Incierto futuro
de Woods
El ex número uno del mundo, ganador del Bridgestone en ocho oportunidades y defensor del título, salió a jugar la ronda final en el puesto 36 a quince golpes del puntero García sin chance alguna de pelear por el título.
En el hoyo dos pegó con su salida a la derecha quedando la pelota en una posición muy incómoda contra la loma de un cross bunker desde donde Tiger solo atinó a volver la pelota al fairway.
Tras pegar ese tiro, sintió un fuerte dolor en la parte baja de su espalda. En el hoyo 7 las muestras de dolor ya eran claras hasta que luego de pegar su drive en el hoyo 9 le anunció a su compañero de juego Bubba Watson que abandonaba la cancha.
“Cuando pegué el segundo tiro en el hoyo dos sentí un fuerte dolor y a partir de ese momento los espasmos fueron cada vez más intensos en mi espalda”, comentó brevemente antes de retirarse del club en un auto conducido por su caddie Joe LaCava.
Cabe recordar que fue la tercera participación de Tiger en un torneo luego de una microcirugía en su columna llevada a cabo el 31 de marzo pasado y con la cual, según trascendidos, no tendría vinculación la nueva lesión. A comienzos de julio jugó el Quicken Loans National por cuestiones comerciales, ya que esta empresa apoya a la fundación que lleva su nombre. Luego vino el British Open en lo que significó su retorno a los Majors en esta temporada luego de perderse el Masters de Augusta y el US Open por dicha operación. Allí, tras los primeros 36 hoyos, pasó con lo justo el corte clasificatorio para terminar en el lugar 69 de la clasificación final.
Hasta el momento, tras la primaria revisación de sus médicos, aún no hay un anuncio oficial de si Woods jugará el PGA Championship que comienza hoy en el Valhalla Golf Club en Louisville, Kentucky.
A los 38 años, esta nueva lesión en un físico castigado no hace más que poner sombras sobre el futuro de un jugador excepcional que ejerció en el mundo del golf una supremacía absoluta por más de una década.
Solamente el tiempo dirá si el Major número 15 de su carrera es una utopía.