• Cotizaciones
    viernes 10 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Crecimiento poblacional y desarrollo

    Sr. Director:

    En la contratapa de la edición Nº 1.750 de Búsqueda se plantea la problemática que discurre en la Oficina de Planeamiento y Presupuesto sobre menos orientales, más o menos desarrollados.

    El director de esa dependencia del Poder Ejecutivo, Gabriel Frugoni, manifiesta en el artículo que no es grave que tengamos una tasa de reemplazo poblacional negativa y es mejor ser pocos pero más desarrollados que promover una mayor fecundidad y seguir siendo pobres.

    Lo que uno interpreta es que el problema no es que la mujer de clase baja (como dice el artículo) tenga tres veces más hijos en promedio que la mujer de clase media o alta. Tampoco parece estar en que los sigan teniendo, sino en cómo llevar a esos niños de condición económica baja y muy baja a un estado de desarrollo que sea beneficioso para el conjunto de la población.

    Menuda tarea para cualquier gobierno, pero si no se agarra el toro por las astas, peor aún. Nuestra tasa de reemplazo en la actualidad es crecimiento por el lado más pobre de la población, y se adiciona una expulsión de los más calificados al exterior. A la larga esto resulta en gravísimos problemas para el país. Los estratos económicos medios (por lo menos) tienen cada vez menos incentivos a tener hijos, ya que desde el arranque piensan en enviar a sus críos a colegios privados, enseñarles idiomas y toda la preparación que puedan para que los mismos tengan las mejores defensas para una vida sin apremios. La carga impositiva (sin deducción alguna), los altos costos de mantenimiento de vida, etc., hacen pensar dos veces si tener o no más hijos. Es cierto que mundialmente las familias que más educación o ingresos tienen tienden a tener menos hijos, pero en Uruguay las condiciones económicas son una variable determinante. En este estrato es donde se debiera promover mayor fecundidad.

    Tener el 25% de los niños en condición de pobreza debiera ya tener una política para fomentar que no los tengan en esos números, porque ahora son el 25% y plantean desarrollarlos, pero al mismo tiempo se reproducen más y más mientras atienden a los otros. La política de contención educativa está bien, pero si no incentiva o se toman medidas para bajar rápidamente la reproducción en los sectores bajos y/o se incentiva (como dice que no se hará) a los sectores medios o medio altos, será muy difícil de concretar.

    Este tipo de crecimiento poblacional repercute en todos los aspectos de la vida económica y social del país y peor si los asociamos a los estándares de nuestro sistema educativo público. La delincuencia, la falta de preparación para el mercado laboral, la vagancia o mendicidad, el desarrollo de trabajos de muy baja calificación, el trabajo informal, etc. El desarrollo de un país va por el lado del valor agregado y sin trabajadores calificados no se anda. El software era la panacea y ya nos estamos quedando atrás porque no hay suficiente preparación para seguir desarrollando el mercado del software. Hoy para usar cualquier herramienta nueva (o nueva versión de viejas) se necesita saber inglés para leer los manuales.

    El otro tópico que toca el director de la OPP es el de los inmigrantes. ¿Qué inmigrantes queremos? Parece humorista la respuesta pero ¡queremos los mejores! Para eso hay que dar condiciones que no se dan. Es un país carísimo, que ya no les sirve siquiera a los jubilados norteamericanos o canadienses, ni a los europeos, que los hay y muchos. Sin embargo, tuve que ir tres veces en una semana a la oficina de Migraciones y quedé impactado por los inmigrantes que estamos recibiendo. República Dominicana, Haití, Bolivia, Paraguay y Perú son los que dominan el escenario. Algún argentino y algún otro de Canadá o Europa, pero definitivamente latinoamericanos y no precisamente mano de obra calificada. Oyéndolos hablar entre ellos y hablando con ellos, fácilmente se percibe que son para servicio doméstico. Casi todas mujeres que dejan sus familias y ven luego si las pueden traer. O sea que a la pobreza creciente de nuestro país (al final de la administración Ehrlich había 365 asentamientos y en marzo del 2011 ya había 412 y hoy vayan a saber), se le agrega la mano de obra inmigrante de baja calificación.

    Políticas de shock hay que hacer, pero lamentablemente nuestra administración gubernamental y económica no dan respuestas adecuadas en cuanto a educación, vivienda y trabajo como para poder parar esta oleada de pobreza que sin duda se agudizará en breve, ya que el viento a favor en la economía ya se pone en contra y no habrá presupuesto para estas políticas de profundidad.

    Creo que da para preocuparse y mucho sobre la evolución poblacional de nuestro país. De ello depende el desarrollo de nuestro país. La pregunta que queda a Frugoni es cuál es su idea, o la del gobierno, de desarrollo para el Uruguay.

    Mag. Álvaro Sánchez Balcewich

    CI 1.299.741-7

    // Leer el objeto desde localStorage