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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa historia de la humanidad ha conocido la degeneración mental y sexual, y todos sabemos de lo que se trata. Degenerada mental y sexual es aquella persona que promiscuamente es capaz de llevar a cabo cualquier práctica sexual sin la menor discriminación etaria o de género. Hoy, en plena posverdad, aparece una nueva acepción: los degenerados intelectuales.
Los degenerados intelectuales no son los fanáticos irracionales imbuidos de fe ideológica o religiosa. Estos subrogan la racionalidad a sus creencias y su fe. En cambio, los primeros, con cinismo e inteligencia, adaptan su racionalidad a efectos de captar la adhesión de estos últimos. O sea, entremezclan argumentos antagónicos y contrarios entre sí y recurren a todo tipo de falacias, sofismas, eufemismos y silogismos que combinan a efectos de que la razón se adapte a la pulsión ideológica o de fe.
Estiran la lógica hasta desvanecerla, omiten las verdades empíricas hasta su cuasi genocidio e inventan relatos imaginarios para razonamientos simples e ideologizados.
Esa es su degeneración.
Hoy, los gobernantes y líderes del Frente Amplio practican esta “degeneración intelectual” sin ningún pudor ni con el más mínimo prurito, tratándonos como si los uruguayos fuéramos ciudadanos de Sodoma y Gomorra.
Martín Otero