• Cotizaciones
    jueves 16 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Del expresidente Julio Maria Sanguinetti

    Por Lector

    Polémicas y buena fe

    Sr Director.

    Al cumplirse los 50 años del comienzo de la dictadura, bueno ha sido -y seguirá siendo- recordar los hechos. Para aventar equívocos, lograr que esos hechos descarnados, disuelvan tantos relatos artificiosos construidos para quitar responsabilidad a la guerrilla en el proceso de la irrupción militar o para esconder la claudicación de algunos partidos.

    En efecto, el Partido Comunista, a través de su diario El Popular; el Partido Demócrata Cristiano por su vocero “Ahora” y el Socialismo, reclamaban la renuncia del Presidente y consideraban auspiciosos los comunicados militares, para formar un nuevo gobierno sobre esa base. Su tesis fue clara: “El problema no es el dilema entre el poder civil y militar, que la divisoria es entre oligarquía y pueblo y que dentro de éste caben, indudablemente, todos los militares patriotas que estén con la causa del pueblo”. “Más que nunca adelante obreros, estudiantes y militares” afirma el Senador comunista César Reyes Daglio.

    En estos debates se inscribe una discusión lateral que me alude. Se ha dicho que, en la “crónica intima del golpe de Estado”, que publiqué en el exterior hace 50 años , habría “pedido” la renuncia al Presidente. Muy claro. El texto dice: “En la mañana del lunes le visito (al Presidente), le digo como amigo, no como político ni como representante de un partido, creo que solo le queda renunciar, que de lo contrario solo vegetará en la Presidencia; que no tiene más posibilidad de resistir o alcanzar alguna solución digna”, etcétera, etcétera.

    El me da sus razones en contrario y naturalmente respetamos su decisión, como lo hicimos en todo momento hasta el 27 de junio, en que se cerró el Parlamento, pese a discrepar en cosas fundamentales, como el acuerdo que luego de este encuentro le llevó a aceptar el nombramiento de un Consejo de Seguridad Nacional. Públicamente, sosteníamos al gobierno por lealtad institucional (algo que mucha gente aun hoy no entiende lo que quiere decir). Y cuando digo sosteníamos me refiero especialmente a los batllistas, a los colorados en general y a muchos blancos como las agrupaciones de Beltrán y Heber, que acompañaban al gobierno.

    Después de 50 años, ya sin censura ni proscripción personal, pude publicar esas diez crónicas en el Uruguay , en un libro de hace seis años. Refloté de un cajón el original y allí, en ese pasaje, el nuevo texto publicado dice: “En la mañana del lunes lo visito”, “le pregunto (al Presidente) como amigo, no como político ni como representante de un partido político que nunca le pedirá la renuncia, si no ha pensado que de lo contrario solo vegetará en la presidencia, que no tiene más posibilidad de resistir o alcanzar una solución digna”, etcétera, etcétera.

    No sé cuando ni cómo se produjo ese cambio, pero lo importante es que el concepto es exactamente el mismo. Una opinión personal y no un planteo político. La única diferencia en el texto es que agrega “de un partido que nunca le pedirá la renuncia”. Esa expresión, lejos de contradecir lo anterior, la ratifica. Era una opinión personal. Un pedido de renuncia, si hablamos en términos políticos, es un planteo público, no una opinión, íntimamente calificada de amistosa y no política ni en representación de nadie.

    Esa charla personal se produjo poco antes de ir a “negociar” con los Comandantes, en el Comando de la Fuerza Aérea. Ya se había levantado el bloqueo de la Armada y la convocatoria popular no había sido exitosa. La debilidad política presidencial era evidente. Fue una sincera opinión personal. Nada ha cambiado en el relato de este episodio. Que fue, además, lo que ocurrió: el grupo batllista que yo integraba siguió preservando su lealtad institucional, votando en el Parlamento lo que reclamaba el gobierno para seguir funcionando, pese a la discrepancia que naturalmente tendríamos con lo que fue el Pacto de Boisso Lanza.

    Esa lealtad institucional venía avalada con meses de esfuerzo, desde octubre del año anterior, en que Jorge Batlle había sido preso por el Ejército y nosotros, los Ministros de la Lista 15, renunciado al Gabinete.

    En fin, las “dos” versiones de mi propia crónica, como se ve, son conceptualmente idénticas y solo con mucha mala fe se puede hablar de que estoy “reescribiendo” la historia y otros conceptos agraviantes, como se han dicho por quienes no asumen la impresentable actitud de la izquierda. En todo caso es “mi” historia y en el caso, no se cambia nada relevante.

    Llevamos casi setenta años debatiendo. Incluso estamos publicando un nuevo libro sobre febrero del 73. Lo seguimos haciendo con la misma convicción institucionalista de siempre. Bienvenidas las discrepancias, los puntos de vista distintos o lo que se quiera. No la mala fe de quienes quieren abrir un contencioso paralelo sobre un hecho que no tuvo ninguna repercusión política ni importancia histórica. Pero que, en todo caso, ocurrió tal cual lo contamos.

    Julio María Sanguinetti