• Cotizaciones
    jueves 09 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Delincuentes ocultos

    Yo no sé por qué Pablo Mieres se arrepiente tanto de haberle dado el puntapié inicial al gran proyecto de ley de promoción del voluntariado, que se está transformando en ley.

    Está claro que su propósito inicial no fue el que le han dado los legisladores oficialistas, que de un canto rodado hicieron una montaña de esas que les gustan a ellos, donde todo se regula, se persigue, se inscribe, se registra y, eventualmente, se multa y se cobra. Pero que don Pablo no se sienta mal. Este texto legislativo permitirá descubrir, perseguir y  reprimir a una cantidad de delincuentes ocultos, que atentan contra el orden legal y el apacible sistema republicano de nuestro Estado de derecho, poniéndolos donde realmente deben estar.

    Yo tengo ya detectados a varios de ellos, y estoy listo para ayudar a la nueva institución que se crea con esta nueva ley, a saber, el Garrón (Grupo Administrativo de Represión a los Representantes de Organismos Nebulosos), a que logren atrapar a estos oscuros personajes.

    A la primera que tengo para entregar es a sor Bernardita Muycre Yente, hermana de la Congregación de las Adoratrices del Divino Pimpollo, oriental, soltera, de 86 años, que se dedica, sin documentación ni registro alguno, a cuidar enfermos en el Hospital Maciel. En primer lugar, una religiosa en un país laico y en un hospital público, está violando la laicidad de manera flagrante. Pero como si esto fuera poco, la hermana Bernardita no está registrada en el BPS, ni en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, a cuyas instituciones deberá ser conducida por la fuerza, para que proceda a regularizar su situación violatoria de la nueva normativa vigente. Antes de ser trasladada a dichas oficinas, se le advertirá que, si se resiste, será pasible de formalización por el delito de desacato, lo cual podría significar que terminará con sus huesos en la cárcel de mujeres, condenada por no respetar la ley.

    Ni que hablar del caso de otro potencial infractor a la ley, don Braulio Elsoli Dario, coordinador de la Asociación de Amigos de las Víctimas de la Lumbalgia Inmovilizante, una ONG que funciona de manera independiente de las instituciones de salud, llevando a los enfermos de dicha dolencia, dondequiera que se encuentren internados, momentos de alegría y compañía, así como empanadas y tortas fritas, y un entusiasta dúo musical (acordeón y guitarra) con el que hacen pasar gratos momentos a los afectados por dicha dolencia.

    Se le advertirá a don Braulio que, en su calidad de coordinador de dicha ONG, es responsable de las varias actividades que resultan de la desordenada y polifacética actividad de la organización. Los integrantes de la Asociación deberán registrarse todos en el BPS y en el MTSS, pero las empanadas y las tortas fritas deberán asimismo ser aprobadas por Bromatología de la IMM, cada vez que salgan a repartirlas, y los portadores deberán exhibir el certificado de Bromatología al director del centro hospitalario al que asistan. Como si eso fuera poco, don Valentín Elfueye (acordeonista) y don Teodoro Labordona (guitarra) —que conforman un dúo— deberán registrarse como ejecutantes musicales en Agadu, y pagar los derechos de autor de las melodías que ejecuten, dentro de las 48 horas siguientes de los fraternos recitales con los que pretenden entretener a los enfermos, so pena de las multas y recargos correspondientes en caso de retrasos no justificables.

    Tengo otro caso que será sin duda prioritario para el Garrón y sus esbirros represores. Es el de la Beba Teali Mento, cocinera voluntaria de la ONG Mis Bichitos, una noble y desinteresada institución que reparte comida caliente para los perros y gatos abandonados en la ciudad, desgraciados protagonistas de la fauna urbana. La Beba y tres amigas más se juntaron hace unos años con el fin de aliviar el hambre de las mascotas abandonadas que circulan por los aledaños de la ciudad, transformándose en ocasiones en un peligro para los vecinos. Hay jaurías sueltas que matan ovejas en las chacras de la periferia de la capital, y muerden niños que juegan alegremente en las veredas y calles, con las desgraciadas consecuencias que todos conocemos.

    Pues a la Beba y a sus amigas habrá que registrarlas en el BPS y en el MTSS, tendrán asimismo que declarar de dónde obtienen los insumos para la preparación de los ensopados que les distribuyen a esos animales. Pero además deberán vacunarse obligatoriamente contra la rabia, la hidatidosis y la tuberculosis, enfermedades frecuentemente transmisibles por esos animales abandonados que no tienen vigilancia veterinaria alguna. Deberán portar consigo los certificados de las vacunaciones, ya que habrá controles del MSP en forma aleatoria. Si llegaran a ser descubiertas en infracción, se les retirarán todos los permisos habilitantes y deberán cesar su actividad benéfica so pena de ser formalizadas por desacato.

    Entre los redactores del proyecto de ley hubo algunas iniciativas que finalmente quedaron de lado.

    Alguien propuso en plena discusión la posibilidad de incluir a la SUA entre los organismos a controlar, habida cuenta de los extraños movimientos endógenos y exógenos que se han generado en torno a ella. Hubo quien convenció a los que así pensaban que era mejor dejar que se depurara sola, sin necesidad de intervenirla y exigirle controles y registros.

    —Ya se han ido los rescatables —dijo el legislador que se opuso a la inclusión— y los que quedan adentro, no tienen salvación.

    Se refería a la SUA (Sociedad Uruguaya de Arbitrariedad), tormentosa institución a la que no hay ley que la salve.

    // Leer el objeto desde localStorage