El clima interno en la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS) se tornó difícil en los meses recientes debido a controversias sobre cómo gestionar la institución, una de las gremiales con más años y número de empresas asociadas.
El clima interno en la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS) se tornó difícil en los meses recientes debido a controversias sobre cómo gestionar la institución, una de las gremiales con más años y número de empresas asociadas.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn ese marco se produjeron alejamientos de directivos y de un nuevo gerente general que estuvo un corto período, mientras el balance proyecta “números rojos” para el ejercicio anual que cierra este mes. Según dijeron a Búsqueda diversas fuentes vinculadas con la gremial, el grupo que dejó sus cargos —que encabezaba el presidente de la CNCS y gerente general del shopping Tres Cruces, Marcelo Lombardi— pretendió realizar cambios para “aggiornar” la institución “al siglo XXI” mediante una renovación tecnológica, del equipo gerencial y de la gestión general, lo que generó resistencias internas. Algunos dieron a entender que en los disensos mediaron personalismos de ciertas figuras.
Consultado por Búsqueda, Lombardi señaló que “hay visiones más modernas en cuanto a la gestión de una institución y hay visiones más antiguas. En la medida en que no hubo consenso entre esas visiones, lo que se hizo fue dejar que otros asuman la posta”.
La comisión administrativa que él encabezaba decidió no continuar debido a esos disensos, aseguró. La misma estaba integrada además por Juan Berchesi, Daniel Sapelli, Ana Petruccelli, Ambrosio Bertolotti y Christian Schandy.
En octubre se integró una nueva comisión y Raúl Palacios asumió la Presidencia.
Por esos días y después de 33 años habiendo ocupado diversas posiciones en la gremial, presentó su renuncia la gerente de Asuntos Institucionales, María Dolores Benavente, a raíz de una “profunda discrepancia con la institucionalidad, procedimientos y valores actuales de la Cámara”, y en particular con la injerencia de un ex presidente en una contratación (ver Búsqueda Nº 1.691).
Fundada en 1867, la CNCS es parte de la Bolsa de Comercio, una sociedad anónima sin fines de lucro que tiene dos Directorios: uno se encarga de los aspectos internos y el otro, el de la CNCS, que tiene la representación de la Bolsa en los temas económicos y gremiales del país. Nuclea a más de 15.000 empresas y de 100 gremiales y defiende valores como la libertad en sentido amplio, la economía de mercado y el Estado de derecho.
En la “carta del presidente” publicada en la memoria de 2011, Lombardi señalaba a los asociados que en la “búsqueda de adaptarse a las necesidades de las empresas” representadas, la CNCS había comenzado un “proceso de gestión de calidad, orientado a la certificación de todos sus procesos”.
En su período como titular se pretendió introducir en la gestión de la gremial conceptos de “gobernase” y “management”, lo que implicó la designación de un nuevo gerente general —seleccionado por una consultora— y la elaboración de planes estratégicos y de comunicación, contó una fuente. También se realizó una inversión en informática, dado que se entendió que había un rezago significativo en el software.
Indicó que se hizo una inversión “importante”, también en “asesoramiento y en consultoría”, porque la CNCS estaba en la “prehistoria” en muchas cosas.
Debido a esos gastos, que eran considerados imprescindibles por la comisión administrativa que estuvo en funciones hasta octubre para “modernizar” la institución, el balance dio “números rojos” hasta setiembre y se proyecta que cerrará el 2012 con resultado negativo, según varios informantes.
Sin embargo, al respecto Lombardi dijo que “las pérdidas operativas” responden sobre todo a aspectos vinculados a los ingresos.
Explicó que la institución se financia con aportes que hacen los socios, los que realizan las gremiales empresariales que también representa, y los que obtiene por la emisión de documentos que certifican el origen de los productos que se exportan desde Uruguay. Agregó que dichos certificados generan en torno a 40% de los ingresos totales de la CNCS, y señaló que en el último ejercicio “hubo una caída muy importante” en la cantidad de documentos tramitados, a lo cual se suma que su costo no fue ajustado por inflación.
El ex presidente apuntó que al mismo tiempo que se verificó esa baja en los ingresos, los “costos operativos” quedaron “estables”, pero los sueldos de los funcionarios de la gremial ajustaron “en términos de Consejos de Salarios”, de modo que resultaron en un “aumento del costo” global.
Sobre el monto del resultado negativo, Lombardi dijo no contar con la última información disponible, pero apuntó que la CNCS “ha tenido números negros y rojos a lo largo de la historia” y destacó que los “fondos de reserva” de la gremial “no fueron afectados por los números rojos” de este año.
Rechazó que el resultado contable negativo del ejercicio explique las “diferentes visiones” sobre la gestión de la entidad. Y descartó además que la controversia fuera por la duración o el período de su mandato, que por estatutos debía culminar en el transcurso de 2012.
Reconoció que la “diferencia de visión sobre la gestión hizo que la transición no fuera la ideal”.
Palacios asumió la Presidencia por un año, aunque fuentes dijeron que se maneja la posibilidad de que en junio de 2013 haya una nueva elección de autoridades.
El actual gerente general de la CNCS, Claudio Piacenza, quien con la directiva anterior se desempeñó como secretario general, manifestó a Búsqueda que la institución es “de puertas abiertas, para entrar y para salir”.
Expresó “dolor por el apartamiento” de los directivos y personas que hace años asesoraban a la gremial, porque constituían “un activo” de la misma.
Señaló que “no hubo discrepancia en la filosofía” de la Cámara, porque el “principio madre” y rector es la “libertad”, también cuando se difiere.
Respecto a la gestión, dijo que cuando se “prioriza lo técnico” se pueden dejar de lado otros aspectos que son relevantes para el relacionamiento de una gremial en los diversos ámbitos.
A su juicio, en una cámara empresarial convergen tres tipos de gestión: el de una organización no gubernamental, porque no persigue el lucro; el de una empresa pública en el sentido positivo de que hay una estabilidad de la gente que trabaja, y el de una empresa privada, dado que tiene que ser sustentable en el tiempo para dejar el legado a las generaciones que siguen.
Opinó que es relevante que esos conceptos se tengan claros desde la dirección antes de comenzar un mandato, porque conducirla no se reduce a gestionar una empresa, ya que un altísimo porcentaje de lo que se hace “no tiene retorno económico”.