En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El número de adolescentes condenados por rapiña en Montevideo disminuyó en 2012 respecto al periodo 2009-2011, debido a que se redujeron las fugas de los hogares del INAU, lo que evita que estos menores de edad reincidan en el delito, según una investigación del defensor de oficio Daniel Sayagués Laso.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El año pasado hubo 445 condenas a adolescentes por el delito de rapiña (robo con violencia o amenaza de violencia). Esto significó 30% menos que en 2011, cuando se registraron 642 condenas. En 2010, la Justicia había emitido 576 condenas a menores, y 595 en 2009.
Sayagués aclaró que puede haber casos en que un menor de edad fuera procesado más de una vez en el año por el delito de rapiña, por lo que las 445 condenas del 2012 —al igual que las ocurridas en los años anteriores— no implican que haya habido igual cantidad de adolescentes infractores.
“El hecho de haber reducido las fugas de modo significativo ha llevado a que un adolescente solo pueda salir cuando el juez le da la libertad (a los 4, 5 o 6 meses de ser internado) y, por ende, solo pueda reincidir una o dos veces más en el mismo”, explicó Sayagués a Búsqueda.
Según datos del defensor de oficio, en 2009 hubo 1.200 fugas de los centros de privación de libertad del INAU (Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay). En 2010, hubo 790 fugas, mientras que en 2011 cayeron a 250. Entre enero y noviembre de 2012, las fugas registradas por Sayagués fueron 30.
En tanto, en diciembre del año pasado no ocurrieron fugas y todos los adolescentes que salieron de manera transitoria —esto es con autorización especial— regresaron a las dependencias del INAU. La reducción de las fugas provocó un aumento en la cantidad de adolescentes internados. En este momento se da una situación de hacinamiento en algunos hogares debido a que hay unos 570 adolescentes internados cuando el sistema puede albergar a 350.
Nuevo descenso.
Sayagués señaló que este año la cantidad de condenados puede volver a caer.
“A partir del 1º de febrero de 2013 la pena por rapiña es de un mínimo de 12 meses efectivos de privación de libertad, por lo que no podrán reincidir —ya no hay fugas— hasta el año 2014. Y aparecerán entonces en la estadística de ese año: en la de adolescentes, si aún lo siguen siendo, o en la de adultos si cumplieron los 18 estando internados. Por lo tanto, es de esperar una reducción aún mayor de las condenas por rapiñas a los adolescentes en este año 2013 con respecto a la ocurrida en el 2012 (de un 30%), que es ya muy significativa”, explicó.
A fines del año pasado, el Parlamento sancionó una ley por la que se modificó el Código de la Niñez y Adolescencia. Uno de los cambios sustanciales es que para los delitos gravísimos la pena de privación de libertad no puede durar menos de doce meses. Son delitos gravísimos el homicidio intencional, lesiones gravísimas, violación, rapiña, privación de libertad, secuestro y cualquier otra acción u omisión que el Código Penal o las leyes especiales castigan con una pena cuyo límite mínimo sea igual o superior a seis años de penitenciaría o cuyo límite máximo sea igual o superior a los doce años de prisión.
En esa norma se instaba al Poder Ejecutivo a elaborar un proyecto que legisle de forma exclusiva la responsabilidad infraccional juvenil.
Hace dos semanas, el gobierno envió al Parlamento el proyecto de un Código Penal Juvenil. En el artículo 31 se establece que cuando se incurra en faltas “no se aplicarán nunca medidas privativas de libertad”. En tanto, se prevé la privación de libertad y se pone un límite máximo de diez años y uno mínimo de uno para los delitos graves (homicidio, violación, rapiña agravada, secuestro, extorsión, tráfico de drogas).