• Cotizaciones
    martes 23 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Donde abrevó Lynch

    Un día, el señor Herk Harvey, que trabajaba en documentales industriales y educativos, iba con su auto por Utah cuando vio a orillas del gran Lago Salado un enorme pabellón abandonado y con cicatrices de varios incendios, que antaño había sido un hotel y luego un parque de diversiones. Detuvo el coche, bajó, recorrió las desoladas instalaciones y tuvo la convicción de que era el lugar ideal para rodar una película de fantasmas. Así nació El carnaval de las almas (Carnival of Souls, 1962). En pocos días, con menos de 20.000 dólares y una sola actriz profesional (Candance Hilligoss, el resto lo compone un elenco de lugareños), el pequeño equipo de rodaje al mando de Harvey comenzó a filmar en gran parte en el mismo pabellón abandonado, la historia de una mujer que sobrevive a un accidente automovilístico, se traslada a Utah para tocar el órgano en una iglesia y al pasar por el sombrío edificio es asaltada por fantasmas, uno de los cuales está interpretado por el propio director.

    La película fue un fracaso de público y crítica, como ha sucedido con tantas otras realizaciones, más allá de sus calidades. Los fracasos están llenos de perlas, pero siguen siendo fracasos hasta que alguien los desentierra o desempolva. Para colmo de males y por cuestiones burocráticas, Harvey perdió los derechos de autor de El carnaval de las almas, que pasó a dominio público. Entonces ocurrió el culto: la película comenzó a ser exhibida en TV, en trasnoche, todos los días de Halloween. Su fama se fue cimentando gracias a la estupenda ambientación, a la economía de recursos para lograr estremecer con semejantes visiones, a una expresiva fotografía en blanco y negro, a su banda sonora y a su poética plataforma de imágenes, que tienen una intencionalidad infernal sin perder el imprescindible costado onírico. Y llegaron los elogios de maestros como George Romero y David Lynch. Y Harvey, que hizo cantidad de cortos documentales, pudo disfrutar —y en ocasiones hasta presentar— su única película de ficción, que se puede ver en Youtube con subtítulos en español y es una obra maestra del género fantástico.