En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Algunas familias tienen la percepción de que cada vez la plata rinde menos, y que para poner unos pocos productos en el carrito deben dejar varios billetes de dos ceros en la caja. Escuchan hablar del índice de inflación y se fastidian, y hasta ponen en duda que esté reflejando realmente el costo de vida.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Para las autoridades económicas del gobierno el alza de precios minoristas les preocupa porque afecta el poder adquisitivo de la población, especialmente de las personas que tienen un ingreso fijo como los trabajadores asalariados o los pasivos. Una inflación alta también tiene efectos nocivos para el funcionamiento de la economía en general.
La inflación, como se define al aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios, llegó a ser de dos dígitos (más de 10%) e incluso tres (más de 100%) décadas atrás en Uruguay. Entonces los valores al público podían cambiar a diario o cada pocos días, lo cual causaba incertidumbre afectando las decisiones de ahorro, inversión y consumo.
Desde fines de los años noventa, salvo algunos registros puntuales, la inflación —el IPC— siempre estuvo por debajo de 10%.
La percepción de que cada vez es posible comprar menos cosas con el mismo dinero surge con frecuencia al adquirir alimentos, un rubro que últimamente se ha encarecido más que el IPC promedio (11,2% en 2014).
Del procesamiento realizado por Búsqueda de los datos relevados por el Sistema de Información de Precios al Consumidor —SIPC— relevado por el Ministerio de Economía surge que el valor en mediana de una canasta de 24 alimentos y bebidas (y su consumo estimado en un mes para una familia de tres integrantes) aumentó el año pasado en más de un dígito, y en uno incluso el incremento superó el 20%. En la capital, la suba en mediana fue de 11,3%, mientras que en otros 11 departamentos esa canasta se encareció todavía más.
Este cálculo constituye una aproximación limitada al concepto de la inflación por zonas del país, algo que no es posible visualizar más que para Montevideo y el interior en forma agregada con el IPC (Índice de Precios del Consumo) divulgado mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística.
En los últimos años el alza de precios ha sido mayor a lo que esperan las autoridades económicas del gobierno, si bien últimamente la tasa de 12 meses tendió a reducirse. Fue de 8,26% en todo 2014, y de 8,02% en la medición a enero, según el IPC oficial.
Es una variable desalineada respecto de lo que espera el equipo económico: su deseo es que los precios suban en torno a 5% en períodos anuales, si bien maneja un rango más amplio como meta (3%-7%). Es un registro elevado en la comparación regional y mundial.
El encarecimiento de algunos bienes y servicios también preocupa a sectores de la población, especialmente a aquellos que tienen ingresos fijos. El PIT-CNT, la central única de trabajadores, consideró “desproporcionado” el incremento de las tarifas de UTE y OSE aplicadas en enero.
“Inflación” por zonas
El SIPC se nutre de la información que están obligados a remitirle los establecimientos comerciales (básicamente supermercados y autoservicios) sobre los precios de venta al público de 62 artículos de almacén (alimentos, bebidas, limpieza y tocador) de determinadas marcas y presentaciones. Fue creado años atrás con la intención de que la población pueda tomar mejores decisiones de consumo comparando los valores en los distintos barrios o ciudades.
Tomando datos de ese sistema, se calculó el precio promedio de mercado de una canasta compuesta por 24 productos (aceite de girasol, agua con gas, arroz blanco, azúcar, café no instantáneo envasado, carne picada vacuna, cerveza, cocoa, fideos secos al huevo, fideos secos semolados, gaseosa tipo cola, harina de trigo común, leonesa, manteca, margarina, mayonesa, pan flauta, pollo entero, pulpa de tomate, queso rallado, té negro en saquitos, vino tinto envasado en tetrabrik, yerba), asumiendo determinadas cantidades consumidas al mes por un hogar medio compuesto por tres personas. Para algunos barrios o departamentos no se dispuso de información de determinados productos y para hacer comparables las canastas, se tomó el precio medio de las demás zonas que sí se contaba con datos.
Se trata, por tanto, de una canasta mucho más acotada que la que representa el IPC oficial (integrado por 374 bienes y servicios, entre ellos de transporte, educación y salud).
En diciembre pasado esta canasta de 24 alimentos costó —en mediana— $ 3.863 en Maldonado, el máximo entre todos los departamentos. En el otro extremo se encuentra Durazno: $ 3.403. En Montevideo el costo ascendió a $ 3.745.
La comparación de los valores de mediana con un año atrás (fin de 2013) permite observar la “inflación” de esta canasta alimentaria. Sobresalió Maldonado, donde el aumento fue de 18,4%; en Durazno se dio el menor incremento, algo menor de 8%.
Montevideo
En la capital la canasta de 24 alimentos se encareció 11,3%, considerando los valores en mediana.
En diciembre pasado dicha canasta llegó a costar $ 3.817 en los barrios de Prado y Nueva Savona, y $ 3.809 en Ciudad Vieja. En Carrasco valía unos $ 3.780 y apenas unos pesos menos en Punta Gorda ($ 3.776).
Mientras, el valor mínimo de la canasta se dio en los barrios Lavalleja ($ 3.307), Nuevo París ($ 3.439) y Lezica-Melilla ($ 3.498).
La “inflación” registrada por el grupo de alimentos seleccionados en los distintos barrios fue más dispar que por departamentos, e incluso en uno hubo “deflación” respecto a diciembre de 2013. En efecto, el valor en mediana de la canasta llegó a subir 21,3% —unos $ 500— en Peñarol y lo hizo 19,4% en Jardines del Hipódromo. Otros barrios como Cerro (15,4%), Goes (14,8%) y Sayago (14,1%) también se despegaron del resto.
En un grupo minoritario de barrios el valor en mediana de la canasta registró un incremento de un solo dígito. En Lezica-Millán fue de apenas 3,3% y de 5,2% en Nuevo París, y en Lavalleja se verificó un descenso de unos $ 40 (–1,2%).